Community: Recomendaciones y comentarios a la quinta…

Publicado: enero 7, 2014 de Fosforo en Televisión

¿Qué? ¿Un post? ¿Un propósito de año nuevo? ¿Una prueba más para vuestra paciencia? ¿Una excusa para poner fotos de Alison Brie en el blog? Sí, todo eso y quizá un poco más. Porque normalmente no hablo en Crisis Creativa de cosas que me encanten hasta el punto de extasiarme. Primero, porque hay pocas. Segundo, porque a las dos semanas ya se me está ocurriendo una forma mejor de expresar una u otra idea en el artículo, y mi perfeccionismo nos conduce a un cuento de nunca acabar donde Crisis Creativa no actualiza jamás. Como últimamente, vamos. Quizá por eso me atrevo ahora, y no antes, a escribir sobre la serie, sobre Community. Que no, no es la primera vez, algo escribí cuando iba por la primera temporada, que me había gustado sin encandilarme…tv-community-joel-mchale_24459105-e1363283486602

Es curioso como comencé esta serie con mi habitual escepticismo para terminar abrazándola como una de mis series favoritas, hasta el punto que me gustan incluso sus capítulos mediocres. Y es que para mí es algo importante a la hora de recomendar Community: es genial, pero es irregular. Si ves un capítulo excelente y esperas que todos mantengan el tipo, mala suerte, te llevarás una decepción importante. Si por el contrario, te dejas llevar por el atractivo natural de las situaciones, la originalidad de sus personajes, la cotidiana intriga de las tramas de cada temporada y la gloriosa visión de Alison Brie, seguramente podrás disfrutarla lo suficiente como para entender mi obsesión profunda con Community. Pero, ¿qué gancho tiene esta serie?

Lo que realmente me gusta de Community es que no es una serie para todos los públicos. No es una serie siquiera para un público mayoritario. Muchas veces me he encontrado exclamando por su enorme nivel de atrevimiento a la hora de hacer humor. Porque en el fondo es una serie blanca, pero goza de una buena dosis de humor negro, con chistes sobre el racismo, la religión, el machismo, la política, la sexualidad e incluso se atreve a bromear con el Holocausto o el 11S. También juega, y mucho, con los referentes, con los homenajes, con las parodias, con un nivel de “humor friki” (con perdón) muy superior al de una producción televisiva “mainstream” como The Big Bang Theory. La serie en ocasiones es cáustica o cínica, pero también es dulce, es amable, tiene un mensaje en el fondo sobre las relaciones humanas que va más allá de la tensión sexual durante una decena de temporadas entre dos personajes. Y eso también hace grande a Community.

¡Tensión sexual! O algo.

¡Tensión sexual! O algo.

Community rompe los esquemas y escapa de lo que Futurama describió con puntería: “La audiencia no quiere ver algo que sea original. Quiere ver lo mismo que ha visto ya tropecientas veces”. El gran acierto de la primera temporada es ese, escapar poco a poco de su mediocre y rutinario punto de partida, y la grandeza de la segunda (la mejor) es no repetirse, sino innovar para llevar la serie por un camino inesperado, único y en muchas ocasiones imprevisible. No es solo que me haga reír tanto como lo mejor de Los Simpson, Frasier o South Park (¿os he comentado ya que soy muy fan de todas estas series?), es que en ocasiones logra emocionarme, logra que conecte con sus personajes, y eso es algo que muy pocas sitcoms logran. Su exceso absurdo en las tramas se compensa con relaciones sólidas y creíbles entre personajes exagerados y locos, sí, pero también humanos. Y esa es la virtud definitiva de Community. Que por encima de su barniz ecléctico encontramos diálogos y reflexiones útiles para la vida (como en Los Simpson cuando realmente molaban) que podemos sentir como ciertos. Como propios.

Cuando uno comienza un capítulo de Community no sabe lo que le espera. Quizá sea una partida de Paintball a muerte, una aventura en globo, un videojuego de realidad virtual, una alucinación demencial o una guerra de almohadas a escala universitaria. O quizá sencillamente sea un trabajo de clase que no sale como esperaban, una mudanza o una fiesta de cumpleaños. Y tanto en un sitio como en el otro, la serie maneja varios niveles distintos, varias subtramas, entre 6 y 9 personajes protagonistas y, para colmo, una deliciosa combinación de comentarios sarcásticos, respuestas cortantes y violencia verbal contenida. Me encanta esta serie por todo lo que se atreve a mover en menos de 20 minutos, y por eso se lo perdono cuando intenta abarcar más de lo que puede, o cuando peca de modesta y ofrece solo un entretenimiento mediocre. Porque todos los ingredientes están ahí, y aunque la mezcla no sea perfecta todas las veces, me mantiene unido a esos personajes. Mezcla los capítulos autoconclusivos con pequeñas tramas temporada tras temporada que van avanzando para que ningún capítulo sepa a pérdida de tiempo del todo. Salvo el episodio final de la cuarta temporada que es una puta mierda.

Annie recriminándole  a Donald Glober ser negro dejar la serie.

Annie recriminándole a Donald Glover ser negro dejar la serie.

Es fácil ser superficial y decir que mi personaje preferido es Annie, pero también se puede ir a lo obvio y decir que es Jeff, o apuntar a lo salvaje y decir que es el brutal Pierce interpretado por Chevy Chase. Sin embargo, todos tienen algo que les hace únicos, todos tienen una pequeña parte de mí. El inconformismo light e inseguro de Britta, el patetismo de Troy o la locura apenas contenida de Abed, el personaje que decididamente nunca sobra en pantalla. En un momento o en otro, todos son odiosos, y en otros quisieras ser cualquiera de ellos, incluso Shirley, incluso Chang, todos tienen ese instante de brillo en algún capítulo que hace que tengan sentido, aunque sea como blanco de las bromas. La galería de secundarios, encabezada por el Decano, está formada por personajes excéntricos, aún más absurdos que los protagonistas, y que le dan un punto de color a cada aparición, a cada capítulo. Todos ellos han logrado grabarse en mi cabeza y, algunos de ellos, han conseguido el capítulo que por derecho propio les pertenecía. Pocas series gozan de personajes “de fondo” tan inolvidables.

¿Qué más quieres? Guiones atrevidos, humor sin frenos, diálogos delirantes, Alison Brie…  Si todo esto no te ha convencido, quizá nada pueda hacerlo. Ahora, amigo que no ha visto la serie, deja de leer, porque voy a comentar aquí mis primeras impresiones con los dos primeros episodios de la quinta temporada, el esperado regreso de Dan Harmon a la sala de guionistas de Community.

Más abajo no hay fotos de Alison Brie. Si no has llegado a la quinta temporada, detente.

Más abajo no hay fotos de Alison Brie. Si no has llegado a la quinta temporada, detente.

Lo cierto es que debe ser complicado tener planificado el argumento de tu serie y que lleguen unos tipos y cambien buena parte de los planes. Que tuerzan todo lo que tenías en mente y encontrarte, al comienzo de la nueva temporada, con algo distinto de lo que tenías entre manos. El resultado de esta confusión es el peor arranque de toda la serie, con un primer capítulo flojo en chistes, carente de verdaderos momentos de humor y donde la carga dramática se basa en una nostalgia que no nos acabamos de creer. Al final, la premisa inicial de la serie es demasiado forzada, y hubieran hecho falta un par de episodios más para realmente implicarnos en este cambio. Harmon ha apretado un poco de más el acelerador a la hora de sentar la trama.

Pero obviando esto, es cierto que el lanzamiento de dos capítulos seguidos ha sido un acierto, porque el segundo episodio vuelve al planteamiento de sitcom, presentando, de nuevo un poco a la carrera, a uno de los personajes nuevos que vienen a rellenar los vacíos en la plantilla que han dejado algunos de los personajes populares de la serie, empezando con mi favorito, Pierce, tras el abandono de Chevy Chase, el cual sinceramente espero que haga alguna otra aparición puntual a pesar de todo.

"Tú quietecito aquí, no se te ocurra marcharte muy lejos".

“Tú quietecito aquí, no se te ocurra marcharte muy lejos”.

Tras lo duro que fue el público, al menos el de Internet, con la cuarta temporada, debo decir que esta tampoco ha arrancado demasiado bien, a pesar de que reconozco que el planteamiento es un poco más prometedor, y el muy superior segundo capítulo me hizo, por momentos, llorar de la risa, compensando así que el segundo no dejase de ser una buena idea llevada pobremente, una anécdota simpática para los fans de Scrubs (otra serie estupenda, con la que alguna vez he comparado Community). El tema de Jeff como profesor puede dar mucho juego, pero también puede convertirse en una mera excusa argumental para mantenerle en la serie, o para intentar devolver al personaje esa actitud de cabrón que se han ido cargando durante la cuarta temporada. Si saben aportarnos buen material por ese flanco, sobreviven a Abed sin Troy y la sustitución del personaje de Pierce funciona (cosa que de momento, yo no veo muy clara), la quinta temporada puede ser un bombazo que saque adelante Community y la haga madurar en direcciones distintas a las que esperábamos al empezar la serie. Si no, mucho me temo que nos tendremos que conformar con las cuatro primeras temporadas (sí, sigo reivindicando la cuarta).

Abed os condena, haters de la cuarta temporada.

Abed os condena, haters de la cuarta temporada.

Tengo ganas de ver por donde se atreve a seguir la serie, y si llevará hasta sus últimas consecuencias el cambio de status de Jeff, o por el contrario harán un House y volveremos al punto de partida (esto es, Jeff alumno, grupo de estudio), lo cual muy bien podría terminar con mis expectativas de que Harmon tuviera un gran plan para las six seasons and a movie que nos han hecho desear…
El próximo post, ¿cuándo? Eso, amigos, es algo que no os puedo contar. Eso sí, espero que pronto. Os dejo con más fotos de chicas monas.

Creo que es el post en el que más fotos de una actriz guapa he conseguid colar.

Creo que es el post en el que más fotos de una actriz guapa he conseguid colar.

comentarios
  1. valerian32 dice:

    Veo insuficientes fotos de Brie.

  2. Algún día me animaré a seguir viéndola… posiblemente.
    Aparte, estoy con Valerian.