Rápida reseña negativa sobre Scott McCloud

Publicado: marzo 15, 2013 de Nubis en Libros y comics, Opinión, Webcomics

Que cosas tiene la vida y sus derroteros que me hizo toparme de nuevo con éste señor de gafas. Su éxito ya dio los avisos de su existencia, por una biblioteca aleatoria se me presentó en un intento de que lo cogiese y le diera la oportunidad, además de que meterme a los webcómics hizo verlo a menudo, pero ni aún así terminé de caer. Cómo es la vida que me insistió una última vez a través del bueno de Red_Bat al comentarlo como referencia a una idea.
Ya que me pilla en una época más madura, decidí ayer mismo leer el tan famoso libro de Scott McCloud sobre éste gran arte y… ahora entiendo porque mi instinto me impedía su encuentro.
Lo que voy a decir es de las cosas más raras que he dicho en mi vida, y eso que intento ver siempre el lado bueno: y es que el majo de Scott… es una cosa sobrevalorada. Por fin entiendo que quiere decir esa palabra.

Y aquí llego, con una crítica un poco tardía de algo que puede que ya no esté de moda. Aunque siempre a tiempo y actual para los que gustan de cómics y webcómics.

entenderelcomic(Bla, bla, bla…)

El libro es narrado entre un juego de egos por un Gary Stu/Mary Sue bastante técnico que roza lo pedante, con términos a veces de propia cosecha que dejan un tanto como si fuesen generales en un intento de que realmente sean canon a la hora de hablar siempre del cómic. Por otro lado se le nota que se ha basado mucho en “El Arte Secuencial” del maestro Will Eisner, hasta un punto demasiado parecido en algunos aspectos, pero tampoco importa porque es una base después de todo. Lo que más me choca es su estrecho concepto que tiene del cómic, asumiendo que su punto de vista es el común, ¡cuando el arte siempre ha ofrecido infinitas posibilidades! Limitar la imaginación, uno de los mayores errores posibles.

A ver, el cómic es un medio que facilita adentrarte en una atmósfera, suple de otro modo uno de los defectos (mejor dicho, uno de los enfoques más difíciles de lograr) como lo es adentrarte dentro de un lugar no existente, un compartir información entre mentes. Como una imagen vale más que mil palabras, el cómic logra que, tanto dibujo como literatura, se fusionen en una combinación explosiva que transmite dos cosas en una para lograr algo totalmente nuevo, centrando a la imaginación en puntos importantes más rápidamente gracias a que no tiene que trabajar o desarrollarse tanto en el punto principal de imaginar o visualizar lo físico o descripción. Luego se añade como en toda creatividad un poco se suposición y percepción del tiempo alterado gracias a la separación entre viñetas. El proceso en general es más costoso que con la literatura, pero se logra, como ya digo, algo distinto: un nuevo arte.

Esto podría ser uno de mis puntos de vista, no intento defenderlo por doquier porque yo me entiendo y sé como aplicar la idea, un concepto que no tiene que cuadrar, porque sí, en otras mentes, pero sí lograrlo a través de la expresión y la creación. El arte es eso mismo, expresión y enfoque de algo ajeno que logra introducirse como algo familiar, y muy distinto a su vez, dentro de nuestra percepción. El pobre Scott se esfuerza en plasmar su sentido e idea de cómo ve los cómics, quedando un intento a veces forzado y, ya digo, pedante. Intentar explicar lo abstracto es lo que tiene, por eso hay que apreciar y vivir la arquitectura o la música más que escribir sobre ella.

Para entendernos mejor, es como los textos y reseñas sobre canciones o pintura (bueno, ya puestos, sobre arte en general), donde cada uno cuenta su punto de vista de lo que siente, cuando realmente cada persona es un mundo y sólo ella misma puede entender que le dice la obra al examinar y apreciar.

Otro problema es que se desvía de lo principal con tecnicismos que nadie usa o conoce, quedando de lo más en cuanto a conocimientos. Cierto es, pero le da tantas vueltas y trata tantos temas que se olvida de lo principal: ¡La propia naturaleza de un cómic! Abarca y profundiza tanto en campos más relacionados con lo visual, lo abstracto y los conceptos, que queda todo desperdigado hasta el punto de no reconocer lo que de verdad supone y se vive de un cómic.

Si quieres algo frío, detallado y con interminables explicaciones muy interesantes pero que poco o nada ayudan a mejorar nuestras obras, éste es tu libro. Ésto produce que novatos o no iniciados se asusten por ver tantos datos “complejos”; o sencillamente se hagan una idea demasiado elaborada, cuando realmente no es necesario saber tanto para producir algo efectivo. Aprender se hace practicando, y mucha teoría puede llegar a saturar si no se raciona en su justa medida, cosa de la que carece el ritmo de éste libro asusta noveles.

Me temo que Scott queda en un intento de llevar el mensaje de Eisner a la actualidad, cosa que no hace falta, pues el libro original es bastante atemporal y se expresa muy bien con ejemplos visuales bastante directos. Puede que mi rabieta venga en parte de ya haber leído con suerte ese libro, pues no he podido evitar ver una constante imitación más que influencia, quedando lo original un poco relegado. Vale que mete mucho toque personal el libro de Scott, pero queda demasiado acorde a su personalidad; y algo me dice que es un poco pesaillo, una de esas personas que intentan justificarse constantemente aunque no sea necesario, de esas que, más que compartir sus gustos, los intenta introducir a la fuerza. Insisto, es sólo una impresión.

Scott_McCloud.Making_Comics_Tour.RISD.gkSoy clavado a mi avatar

Hay otro asunto que Scott nombra del que siempre he querido tratar y del que me veo obligado a decir ahora: ¿Por qué tanto mártir en el mundo del cómic? Vale que es muy difícil ganarse la vida con esto, pero no está tan desprestigiado como siempre se quiere pintar. Vamos a ver, el cómic es considerado el noveno arte ¡Eso es una categoría excepcional! Si lo que me extraña es que no haya en su lugar miles de peticiones y libros sobre elevar a los videojuegos como arte, que sería lo normal. Eso es algo que no me gusta en la obra de McCloud y en tantas otras, el ir como de olvidados de la vida, de sufridores constantes. El “cómic” propiamente dicho, en comparación a los otros artes, aún es muy joven, hay que dar más tiempo al meollo.

Una de las suertes que hemos tenido en nuestra generación es que los cómics ya forman parte de la cultura gracias a obras de superhéroes (Superman, Batman, largo etc…), de manga (Dragon Ball), franceses (Asterix), tiras del periódico (infinidad) y/o suplementos (el Pequeño País), derivados de grandes franquicias como Disney o incluso El Jueves; por no hablar de los Mortadelos, logrando así cómics que leían todos, hasta los adultos, desmintiendo de paso esa leyenda urbana que acusa “es que los cómics son para niños…”. Os juro que en la vida nadie me ha mirado raro por leer cómics, pues todo el mundo tenía alguno.

El cómic en España está bien integrado, el problema que hay es que no se le considera como algo digno para trabajar, se trata más como ocio y eso trae las consecuencias. No lo veo que sea tratado de infantil, solamente no se sabe ver su potencial, cosa que poco a poco puede que se solucione con las generaciones actuales y venideras. ¿Por qué si no hay tantas editoriales que se arriesgan? Vale que no tengamos un mercado como el de Francia, pero es que no hay que compararlo todo, ya vale, hay que saber ver lo que se tiene y seguir subiendo poco a poco como hasta ahora. Quejarse de poco sirve para seguir avanzando.

Volviendo al tema principal, si algo bueno hay que decir del libro de Scott es el trabajo que se llegó a meter para acabar la obra. Todo el libro es un cómic en sí, algo bien pensado y arriesgado del que se requiere mucho tiempo para realizar. Además de la documentación muy extensa y general junto al mareo de buscar e informarse incluso de dibujos tan antiguos (de los que no hace falta usar tanto para justificarse, que a ojos de la humanidad el cómic ya es arte, déjalo) o de tantos nombres de autores y obras. En estos puntos ninguna pega, olé su esfuerzo.

Pero por otro lado creo que ahí está el señuelo y verdadero motivo del porqué de su éxito, ese camuflar con esmero el verdadero sentido de la obra que no es… en fin, para tanto. Por no hablar de ese “peloteo” al propio lector que lo anima a participar y caer en la trampa, con esos sueños de “un posible futuro en el que tú estarás” o “Yo soy tú…” ni que estuviera ligando, no te digo.

Otro punto que me parece que lo ha ensalzado es la falta de libros que describan el medio, cosa que aún no entiendo muy bien con la de autores que existen. Como el propio libro de Scott dice, sólo está lo suyo y lo de Eisner (lo veo difícil, la verdad), con lo que queda claro que no es complicado admirar a ambos por la divulgación. Pero, claro, los dos autores son muy diferentes y me parece a mi que sólo uno de ellos merece tanto reconocimiento… el caso que aún no he visto los premios McCloud por ahí.

Si algo también tengo que achacar es la frialdad y tecnicismo casi constante del que abusa. Está claro que sabe de lo que habla y se le ve inteligente, pero se le ha olvidado lo visceral, lo emotivo que supone un arte, asunto que hasta parece que olvide por muy obvio que parezca. Disecciona tanto que el aspecto del concepto queda irreconocible, hay tanto seso ahí que el corazón no tiene oportunidad de bombear. De ejemplo mismo está la obra de Eisner de la que se inspiró, donde si hay un punto medio y trata por igual tanto lo técnico como la expresión. De hecho hasta deja que el lector tome sus deducciones con los ejemplos, abriendo el camino para que lo analicemos nosotros mismos y comprendamos eso que no se puede explicar, sólo vivir.

20071112_einsteinTeoría de la relatividad

153061684Lo mismo

 

En resumen, el libro merecerá un aprobado pero no uno en plan excelente como se ha pintado constantemente. No puedo evitar pensar que he leído un libro sobre publicidad, comunicación o imagen en general, donde el cómic es el ejemplo más nombrado. También pienso que se centra demasiado en el análisis y explicación de temas que todo el mundo aprende con tan sólo leer varios cómics; como explicar con más detalles lo obvio.
Ya digo, es mi opinión y no tiene que ser tomada como dogma, al contrario de lo que intenta decir el libro de Scott, que parece que sea una Biblia inequívoca de lo que suponen realmente los cómics. La intención es maravillosa, una iniciativa admirable, pero queda como un intento de líder que sabe la verdad al mostrar el verdadero camino que todos los autores de cómics deberían seguir. Pareceré radical, pero no, Scott se mostró profeta y me temo que la mayoría picó por puro desconocimiento. Pocos autores ya curtidos he visto que recomienden éste libro, quizás Neil Gaiman y poco más.

Puede que no haya dicho nada nuevo sobre ello, pero tenía una fuerte necesidad de expresar toda la decepción de una obra que me ha lanzado señales durante tanto tiempo. Todo llega en la vida, y a veces con duros golpes inesperados.

Lo siento Scott, eres muy majo y trabajador, pero bájate del pedestal del que te han obligado a subir.

comentarios
  1. Repelux dice:

    Ejejjejjeje McCloud se parece a Chevy Chase. Y sí, muchos citan al tío como si fuera la palabra de Dios, pero está muy lejos de serlo.

  2. valerian32 dice:

    Ha llovido bastante desde que debió de salir, y es más bien un libro que sí, en efecto es excesivamente técnico en según qué puntos. Pero… la intención que recuerdo de este hombre era recopilar cosas e ideas. Y creo que en la última parte del libro invitaba el propio avatar del prota a debate. (es un recuerdo vago, no obstante)

    No es LA Biblia, pero tiene una serie de argumentos que son fácilmente citables. Cuando explicas algo puedes usar otros ejemplos, intentar hacer un croquis de lo que quieres decir o… puedes usar una cita de alguna teoría conocida. Esto proporciona un corpus teórico que es más estructurado que el de Eisner. Más fácil de citar.

    y he visto algún caso de documentación teórica al respecto del cómic pero… no salió en el momento adecuado.

    Es como si lees punto y línea sobre plano de Kandinsky. Tiene cosas erróneas. Tiene cosas buenas. Pero es un producto de esa época.

    El libro en sí mismo no se lo recomendaría a alguien intuitivo, sino a alguien racional. Alguien que necesita en su modus vivendi unas pautas, un orden claro. Ese libro puede enseñarle un orden claro en el funcionamiento del cómic. A una persona más intuitiva le daría cómics que no conoce o cosas tangenciales. Le enseñaría un cuadro de Hokusai. Algo a lo que supiera que esa persona es más permeable.

    Buen artículo = )

  3. Chuck Draug dice:

    Curioso: se me hizo más ameno “El cómic y el arte sencuencial” de Eisner que el libro de McCloud, y mira que el de Eisner es muy teórico mientras que el de McCloud debería ser más entretenido al ser “formato cómic”. Y cuando descubres que lo que dice Scott ya lo había dicho Will, y que incluso Eisner parecía dar un poco más de libertad a la hora de crear… Pues la verdad es que la labor de McCloud, aunque para nada prescindible, si que pierde enteros.

    Pero es lo que pasa: el libro de Eisner tiene ejemplos prácticos que hilan muy bien con lo que el maestro Will sabía. Y aunque ya digo que fuese un libro muy teórico, esos ejemplos consiguen que captes lo que quiere expresar. McCloud, ya que lo mencionas y estoy de acuerdo, trata de modernizarlo. No hacía falta modernizar algo que incluso una persona de la “era de los webcómics” puede entenderlo. A fin de cuentas, y aunque los cómics evolucionen, lo básico ya lo dijo Eisner. Lo de McCloud es un ‘remake’ con algunos añadidos.

    Entonces… ¿hacía falta el libro de McCloud? Pues no sabría decirte si es prescindible, porque tiene sus añadidos. Y es un buen recopilatorio, a fin de cuentas, pero ya digo, mis preferencias se van a por Eisner…

    Y aún más, si quieres algo más práctico, te recomiendo que mires el libro de Álvaro Muñoz “CoaX” de la serie “Aprende a dibujar cómics” de Norma Editorial. El suyo es el número 0, y es un libro totalmente independiente de los demás. Por así decirlo, comparándolo con McCloud: es más fino, más ameno, con las ideas más claras sobre dibujo y narrativa, buenos ejemplos prácticos y más libertad. Muy, muy, muy recomendable. Y no es peloteo, porque lo compré porque Ensis fue recomendándolo (y yo me fío de Ensis) y entonces no había relacionado nombre y alias. xD

  4. Liralicia dice:

    Sólo un comentario pequeño… no mostrando ni acuerdo ni desacuerdo con lo que acabas de decir. Ten en cuenta que el libro es de 1993, y que bastante ha cambiado el mundo de los cómics desde entonces. Lo de la falta de libros al respecto era desagradablemente real en ese momento, y lo poco que había estaba mal distribuido y escasamente traducido.

    A estas alturas claro que se ha ido quedando obsoleto y que mucho de lo que dice ya lo ha repetido medio universo y no es novedad para nadie.

  5. Red bat dice:

    Lol.
    Sólo fué una cita y no recuerdo quien la dijo. Mira, has sacado un post ya es algo.
    Nope, no he leído las cosas de McCloud salvo alguna ficha que nos han pasado en el curso. Cosas básicas como expresiones y cuatro fundamentos, que para tener nociones te basta y te sobra. (Luego nos sacan a Guido Crepax y ahí es donde desbarras.) Así que sobre la obra del tipo no puedo opinar.
    Aún así, respecto a lo que salió la conversación es algo que mantengo. El formato de página clásico y vertical no me funciona al 100% en el webcómic, lo dijese McCoud o su abuela. Una splash page a la que se le come arriba y no se puede visualizar entera fácilmente, es joder la página. Pero los 4Koma por ejemplo funcionan de maravilla con el scroll. El formato narra distinto. No es lo mismo un vistazo a una página impresa que a la misma página colgada en la web.

  6. ¡EL LIBRO DE COAX ES MEJORRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR!

  7. la osada dice:

    Pues mi gozo en un pozo……a mi me está encantando (aún no lo he terminado). Cierto es que no conozco a Coax ni a Eisner, pero lo que si os digo es que compré un libro para dar clase de cimic con muchos ejemplos de viñetas y “recetas mágicas” y me encontré con una maravillosa obra multidisciplinar que me ha resuelto clases en asignaturas como CULTURA AUDIOVISUAL, DISEÑO, DIBUJO TÉCNICO Y UN PROYECTO PARA ALUMNOS DE ARTES ESCÉNICAS.
    Ese farragoso índice con tantas ideas se convirtieron al menos para mí, en un braim storming que me condujo a un universo mas amplio que el cómic, y que me llevó a establecer un léxico coherente, a definir componentes y a describir recursos de un montón de disciplinas con las que me enfrento diariamente en mi trabajo…..de profe, como imaginais.
    Pero lo que más me ha impresionado es que lejos de invitarme a venerarlo como un gurú de esta forma de arte, me ha movido a seguir investigando en bibliotecas o internet y a buscar aplicaciones a esas “recetas” a las que tan acostumbrados estamos los artistas plásticos para luego hacer lo que nos dé la gana . Para enseñar a mis alumnos no tengo mas remedio que enseñarles la teoría del color y el círculo cromático, lo que luego hacen con las técnicas grafico-plásticas que van aprendiendo ya es otro mundo. Sus directrices para simplificar el arte de manejar el gesto a base de primarios o expresiones puras han sido para mí como ese círculo cromático, y para mis alumnos de artes escénicas otra herramienta más.
    En fín, que el parón en su lectura ha sido ni mas ni menos que el invitarme a remodelar mis clases con nuevas propuestas mas creativas, lúdicas y visuales que el libro de texto puro y duro, y
    que lejos de desmotivarlos con multitud de soluciones para un problema, les ha ofertado un abanico a la manera de un crisol para afrontarlo con creatividad y a lo que a mi juicio me parece mas práctico: a CONTROLAR.

    • Nubis dice:

      Bien has descrito la virtud de esta obra Y su defecto. Como algo frío, detallista, completo, al dedillo, etc… es perfecto, pero como explicación al cómic… ahí es donde no me mola. Si has leído del tema, es muy del hemisferio izquierdo y poco o nada del derecho, resultando en algo como un diccionario frente al Quijote, obras imprescindibles pero que enfocan las letras de formas muy diferentes.

      • la osada dice:

        Claro, de acuerdo, pero yo para disfrutar de pintura no me voy a un manual de Parramon, que dicho sea de paso son estupendos, sino que disfruto de un paseo hasta el museo o la sala de exposiciones mas próxima y allí visualizo y digiero lo que el artísta me ha querido contar.
        Estoy disfrutando mucho leyendo Persépolis, lo empecé en un viaje a Tetuán y lo terminaré en otro a Chefchaguen ¿la razón?, disfrutar de la obra con los cinco sentidos. Pero eso no puedo pretenderlo con un making off de cómo realizó el comic esta ilustradora.
        Los trabajos teóricos están para lo que están . Gracias por contestar!

        • Nubis dice:

          Jo, tú que puedes xD La peli me gustó bastante, un estilo personal y un enfoque acertado de todo el asunto de por allí.

          Lo de Scott, el problema son más los fans, de él me quejo principalmente de su sensacionalismo o del constante uso de su razón para remarcar cuanto sabe y deja de saber. Pero vamos, nada que no haya dicho ya xD

          Gracias a ti por comentar🙂