The Binding of Isaac

Publicado: octubre 22, 2012 de Fosforo en Videojuegos

Hola, me llamo Pablo Fosforo Blanco y soy adicto a The Binding of Isaac. Seguramente ya os he hablado alguna vez en este blog de mi pequeño problema de adicción y actitudes compulsivas a todo aquello que me proporcione cantidades indefinidas (pero muchas) de horas de ocio vacío y de baja exigencia intelectual. Binding of Isaac es mi nuevo Plantas contra Zombis porque cumple con todas las características de este: reto perpetuo, escenario aleatorio que evita la rutina de juego y el aburrimiento y posee una sencillez visual que al mismo tiempo puede cautivar. Lo que pasa es que donde el juego de zombis jugaba con el humor blanco (más o menos), el otro se mueve en un humor negro y una desasosegante sensación de que lo que estamos viendo es terrible.

Humor negro que arranca desde el minuto uno con esa terrible presentación (que, por desgracia, no consigo saltar en sucesivas partidas, lo que le hace perder su encanto) que parodia uno de los momentos bíblicos más populares, llevándolo a unos tiempos modernos donde sencillamente queda perturbador y grotesco. Y solo con eso ya se hubieran ganado mi aprobación. Pero la cosa sigue y el humor negro se traspasa a unos items numerosísimos que abarcan desde armas brutales que jamás dejarás de desear encontrarte hasta mediocres equipamientos que apenas aumentarán tus posibilidades de sobrevivir.

El caso es que muchos de estos equipos alterarán físicamente a Isaac, ya sea vistiéndole con unas bragas, clavándole una percha en la cabeza, deformando su cuerpo o incluso convirtiéndolo en un enorme demonio negro con cuernos y todo. Y los cambios no son reversibles, el pobre Isaac irá sufriendo estas transformaciones, algunas divertidas, otras grotestas, sin las cuales realmente tampoco es que pudiera sobrevivir a los malignos encuentros que le esperan en el sótano por el que intenta escapar de su madre.

El juego goza de una dificultad bastante elevada, por lo que supone un reto constante para el jugador. Cada vez que Isaac sea eliminado por alguna de las terribles criaturas que pueblan el mapa tendremos que comenzar desde el principio la historia, con un mapa distinto y objetos diferentes que irán apareciendo, haciendo de cada partida una inquietante, pero diferente, experiencia de juego. No hay una clave sobre como pasarse el juego. ¿Recorrer todos los sótanos al completo? ¿Intentar llegar cuanto antes a los jefes de cada nivel? La aletoriedad de mapas y objetos en él hacen que nunca sepas qué es lo que te conviene. Te mueves por instinto, desorientado, confuso y asustado. Justo donde te quiere el juego.

Los enemigos que iremos encontrando abarcan las más creativas aberraciones. Desde moscas que revolotean en torno a las abundantes mierdas que se encuentran por el mapa hasta zombies rojos que se convierten en pulpa de carne, pasando por pelusas gigantes, cabezas voladoras que escupen sangre, masas informes de órganos rodantes o enemigos que directamente no sé como describir. Encabezando la marcha van varios minibosses que repesentan los Pecados Capitales, y todos los niveles cuentan con un jefe final, una monstruosidad enorme y dificil de matar, donde encontramos orugas gigantes, gusanos coprofagos, al demonio y los jinetes del apocalipsis o una gran criatura que esparce su orina por toda la habitación.

El estilo visual del juego, bastante amable, resta algo de asco a lo escatológico, puesto que aquí será nuestra conciencia de lo que estamos viendo lo que nos hará torcer el gesto, y no una excesiva demostracion del realismo con el que estos conceptos pueden ser trasladados a la pantalla. No pasa a ser recomendable para aquellos de estómago debil, pero tampoco te quitará las ganas de comer durante semanas ni nada por el estilo. El formato de juego “retro”, apoyado incluso en un traicionero control de juego, sumará punto entre las ordas lobotomizadas de jugadores apasionados con lo “retro”, mientras que no molestará demasiado, debido a su calidad, a los que para jugar a juegos viejos ya tenemos juegos viejos más que de sobra.

La recolección de todos los items para la galería, los variados finales según te pasas el juego unas cuantas veces y el hecho de que siempre sea distinto mantendrán enganchado al jugador el tiempo suficiente como para que, después de 50 intentos para pasártelo la primera vez, quieras volver a intentarlo. Cuidado porque, como os advertía al principio, puede llegar a ser adictivo. Por 5 euretes de nada lo pueden descargar ustedes desde Steam, de modo que si tienes poca pasta y bastante tiempo libre, es una recomendación.

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comentarios
  1. Nubis dice:

    PURO VICIO y más con la expansión. Un juego con el espíritu arcade de toda la vida. La imaginería macabra y el constante humor negro detona MUCHA originalidad.

    Dirán la religión cristiana que es bondad y mierdas de esas, pero este juego demuestra que es la religión más siniestra posible xD

    • Religión judía, más bien… La cristiana es igual de hijoputa, pero con bastante más hipocresía.

      • Nubis dice:

        Bueno, ya se sabe que la cristiana viene de la judía. El Viajo Testamento, un potencial tremendo para ideas “demasiado peculiares” xD Y siempre a modo oscuro, es más difícil hacerlo bonito.

  2. Este juego es tremendo, lo dice uno que es tan sumamente MANCO que murió más de 100 veces antes de pasarse el juego por PRIMERA vez. Engancha lo suficiente como para que llegues a las 50 horas de juego fácilmente, es muy difícil y las posibilidades de pasárselo son ínfimas, a veces por muerte de la forma más tonta, como despistes o una mosca salida de la nada. Pero no frustra, de hecho engancha aun más. Millones de objetos diferentes que hacen que cada partida, que en esencia son iguales, siempre sean diferentes

    • Fosforo dice:

      Yo he tardado casi 60 veces para pasarmelo la primera vez :S

    • Corto dice:

      Yo conseguí pasármelo la primera vez en menos pero podría decirse que haciendo trampas. Lo único a mano era un portátil con tan poca RAM y gráfica que hasta el Isaac se ralentizaba. El resultado era bastante positivo a la hora de esquivar las múltiples maneras de matarte que tiene el juego, hasta que éste decidía que pulsabas demasiado el teclado y el protagonista seguía moviéndose en la misma dirección cuando ya estabas intentando cambiar el rumbo para evitar el fatídico impacto.

  3. Chuck Draug dice:

    Cuando el ordenador deje de portarse mal cuando pongo un simple juego, aunque sea uno con pocos requerimientos, entonces podré comprar y disfrutar del Binding of Isaac. Porque eso de que las ‘mazmorras’ sean aleatorias y todas las posibilidades que, según tengo entendido, puedes tener con lo que le equipes al protagonista ya asegura diversión y variedad más que suficientes.

    Además, el estilo del arte es el mismo de Super Meat Boy, por lo que no sé si restará escatología, lo mismo hasta la potencia con hilarantes resultados (en SMB había un personaje hecho de pura mierda, y el mismísimo protagonista es un trozo de carne sangrante, así que…).

  4. spikereven dice:

    En cuanta salga en un Humble Bundle me lo pillo. He visto a un colega jugarlo y parece una buena locura

  5. Me mola. A ver si me acuerdo de darle un buen vistazo este fin de semana. A lo mejor me lo pillo.

  6. Nada, nada. No será usted un hombre de verdad hasta que se pase el Super Meat Boy, que es de los mismos creadores

  7. DinaOFf dice:

    Decir que vicia es decir poco, no sé cuántas veces me lo he pasado.
    Aunque claro, no he jugado a un juego decente en años por culpa de mi ordenador-patata, así que mi opinión no vale mucho que digamos XD

  8. Guille dice:

    Simplemente la música ya merece la pena. El tema repentant es increíble.