The Sandman, de Neil Gaiman

Publicado: septiembre 24, 2012 de Fosforo en Crisis Creativa, Libros y comics

El verano siempre es una época complicada para el bloguero. Hay quienes optan por no actualizar, hay quienes cambian el estilo para hacer algo más ligero. Y luego estoy yo, que me propongo seguir el ritmo normal y no puedo. No por falta de tiempo, que en verano tengo más, sino por mis imprevisibles horarios y planes veraniegos. Y ya lo siento, es esto o cerrar el chiringuito, y creo que hasta los más críticos con mis desapariciones prefieren artículos esporádicos que la nada absoluta durante dos meses.

Ahora que empieza “el curso” vuelvo a comprometerme con otras rutinas que a su vez sustentan la de actualizar regularmente Crisis Creativa. Es decir, de vez en cuando no actualizaré por causas de fuerza mayor, pero será menos frecuente que estos últimos meses. Además, parte de los retrasos de este último mes se deben a la actualización de mi “base de operaciones”, esto es, mi equipo informático. El nuevo equipo no solo me dará muchos menos problemas que la “tartana” con la que llevo operando el último año, sino que me va a permitir experimentar con cosas que no podía hacer en mi tronco-ordenador. En ese sentido creo que la “calidad” mejorará un poquito respecto a anteriores etapas, a lo que se va a sumar otro pequeño factor de mejora. Algo más de tiempo.

Y es que debido a una seria reflexión por mi parte, en esta nueva etapa solo voy a actualizar dos veces por semana, Lunes y Viernes (salvo esta semana donde Miércoles y Viernes saldrá el último post invitado del verano). Los Miércoles quedan temporalmente en suspenso, pero los Martes y Jueves seguirá habiendo artículos con relativa frecuencia gracias al resto de blogueros de CC. ¿Por qué? Después de más de medio año con este ritmo de 3 posts semanales he decidido que prefiero dedicar más tiempo a otros proyectos y que para eso necesito algo más de disponibilidad entre semana. Además, creo que eso dará lugar a menos posts hechos “con prisas”, algo que no era muy frecuente antes, pero que este verano me ha tenido muy mosqueado. De modo que Fosforo solo actualiza Lunes y Viernes en Crisis Creativa. Para todo lo demás, Twitter. O tumblr.

Hasta aquí la introducción. Ahora el tema. The Sandman. El cómic y obra maestra de Neil Gaiman. Me da mucho miedo hablar de este cómic, de modo que os voy a decir algo. Sinceramente, vale la pena leerlo, vale la pena comprarlo, vale la pena volverlo a leer. Eso es lo que voy a decir en las páginas siguientes, de modo que podéis prescindir del resto de la crítica hueca y correr a buscar la forma de haceros con él. O bien podéis leer este tocho y después descubrir que habéis perdido valiosos segundos respecto a los que ya se han ido a por él.

Bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla… ¿Qué? ¿Qué no os habéis ido todos? ¿Pero no habéis leído lo que he dicho? Menuda falta de respeto… Bueno, en ese caso supongo que tendré que hablar del cómic. The Sandman no es un cómic de supertipos normal a pesar de integrarse y pertenecer al universo de los  supertipos de una editorial de cómics de supertipos. Morfeo, o Sandman, está por encima de todos esos, porque es un Eterno. Es más que un dios. Es un concepto universal y casi infinito expresado en una forma física prácticamente todopoderosa. Y The Sandman, más que una historia, es el análisis detallado de ese personaje y de su mundo, de su poder, de las limitaciones y el alcance de dicho poder, así como de la identidad de un ser tan inmensamente poderoso. Más que una trama con principio y final, a pesar de que efectivamente tenemos un principio y un término, The Sandman es un estudio acerca del concepto del protagonista.

Hay 7 Eternos. La favorita de casi todos es Muerte. La mía no.

Esto implica que la “historia” se va desarrollando en capítulos más o menos cerrados, pero con continuidad con el resto, intercalados con abundantes flashbacks e historias cortas que profundizan en el trasfondo, universo y caracter de Morfeo. La forma definitiva de construir a un personaje, viéndole en todas sus caras, sus expresiones y sus manifestaciones. Que, siendo como es uno de los Eternos, son bastantes. Personalmente, mientras que los capítulos con continuidad se me hicieron, en su mayoría, bastante normalitos, es en las historias cortas, allí donde Gaiman deja volar por completo su imaginación y su creatividad, donde The Sandman brilla sobre el resto de cómics. La historia de The Sandman, que comienza con el primer número y termina con el último arco argumental, es una historia imaginativa y con cierto atractivo (no hay partes “malas” en The Sandman) pero no destacan más que otros buenos cómics. La clave está en como está apuntalada dicha historia, y el mérito es de esos capítulos autoconclusivos que nos revelan mucha información acerca de un personaje hermético y reservado como es Sandman.

Esto no quiere decir que no merezca la pena leerlo. El arco argumental del climax, donde toda la historia se resuelve y desemboca en su cada vez más evidente final (construido minuciosamente durante cientos de páginas) es posiblemente de mis partes favoritas de toda la obra, no solo por la historia, sino por su inusual pero idoneo estilo gráfico, del que hablaremos ahora. Junto con este final, el arco de la llave del Infierno sería mi parte favorita. Sobre las historias cortas, tengo muchísimas donde elegir entre mis favoritas, pero me arriesgaría con Men of Good Fortune (en el que un soldado inglés, Hob Gadling, hace un trato con Morfeo para no morir jamás), Un sueño de mil gatos (en el que se cuenta la historia de como los gatos antes dominaban la Tierra), Tres Septiembres y un Enero (sobre el Rey de Estados Unidos) o Ramadan, una fábula de las 1001 Noches en versión Neil Gaiman. Sencillamente todas son estupendas.

Y el dibujo. Mientras que Neil Gaiman es el artífice de toda la colección en los guiones, los dibujos fueron corriendo a cargo de distintos ilustradores que se encargaban de uno u otro arco. Todos ellos hacen una labor estupenda, hay algunos mejores y otros peores, pero todos resuelven muy bien sus situaciones, y logran crear la atmósfera adecuada. Entre mis trabajos favoritos citaría a Marc Hempel, con un estilo bastante sencillo pero muy resultón; Michael Allred en la historia corta “El chico de oro” y el trabajo de Sam Kieth en los primeros números, quizá porque gracias a esos dibujos me enganché a la colección. Los guiones de Gaiman son tan maginativos, creativos y están plagados de situaciones tan extraordinarias que me resulta imposible decidirme realmente, todos han plasmado algo que en principio a mí no se me hubiera ocurrido jamás como dibujar. Me encanta The Sandman, y si bien el mérito es principalmente de Neil Gaiman, sin todo ese equipo de dibujantes haciendo un gran trabajo, hubiera sido imposible hacer que fuera tan potente como resulta.

The Sandman es una de las mejores obras que he leído, tanto en cómic como en libros. Es una historia completa, compleja, profunda, intensa, imaginativa, inspiradora, bien planificada y bien contada. Es una estupenda forma de asomarse a un mundo distinto y cautivador. No quiero decir que si no te gusta The Sandman no tienes un buen gusto, lo que estoy diciendo es que si después de leer toda la colección, los pros no superan a los contras, sencillamente estás muerto por dentro. Darle una oportunidad puede dar pereza por muchos motivos, pero os garantizo que al llegar a la última página, habrá merecido la pena.

Anuncios
comentarios
  1. Kalitro dice:

    Otra cosa magnífica de Sandman es cómo bebe de muchas fuentes, empezando por el propio universo DC. Cómo coge a personajes casi olvidados (Lyta Jones) y les da nueva vida o reutiliza e incorpora al Sueño otros que pululaban por ahí (Matthew y Caín y Abel).
    Me lo tengo que releer.

  2. Kurodachi dice:

    Si, son geniales y cada vez que la relees descubre mas interconexiones entre ellas dandoles nuevos sentidos. Lo unico, que alguno de ellos no esta dibujado a tanto nivel como los otros o con un aspecto demasiado… conceptual, por decirlo de alguna manera.
    Pero a nivel general, imprescidibles.

  3. Muy buen artículo. Pero Sandman no es solo un excelente retrato de un personaje tan complejo como Morfeo, sino que lo es de todos los Eternos en general, algunos en un par de pinceladas ya son más profundos de lo que parece a simple vista, destacando a Destrucción, a Deseo y a la deliciosa (cáptese la ironía) Delirio. Solo Destino parece el más plano de todos, y aún así encierra un aura de misterio que seduce, sobre todo por esa pose conformista de dejar pasar el tiempo, sin hacer nada salvo portarse como un mero espectador de lo que sucede. Son los siete, sinceramente, perfectos en su cometido. Los mejores dioses que he leído jamás, podría montar un panteón con ellos, coger Sandman como una especie de Biblia y aún sería más coherente, creíble, interesante, moralmente más libre que las historias y mitologías de muchas religiones supuestamente “reales”.

    Adoro Sandman y debería dedicarle una relectura cuanto antes.

  4. Marja dice:

    Lo estoy leyendo. Me queda solo el último libro, El Velatorio, y es una obra estupenda.
    La forma en que da la vuelta o redibuja mitos clásicos, la cantidad de hilos controlados que cierra en el momento correcto y la forma en que narra esta lección sobre las consecuencias de nuestros actos y el concepto del cambio es impresionante.
    Algo que a Gaiman se le da muy bien es volver a contarte cosas que ya sabes de formas que no imaginabas, y tiene mucha fuerza escribiendo relatos cortos. En Sandman lo que hace es usar esas pequeñas historias como piezas de una mucho mayor.
    Se le da mucho hype, todo sea dicho, y se tacha tanto de maravillosa que cuando la lees esperas que vaya a cambiar tu vida o dejarte en shock, pero la realidad es que, aunque puede hacerlo si eres un poco sensible o de esa gente que piensa en lo que lee, no lo necesita. Es muy buena por la forma en que está ejecutada, y ya está.

  5. Vrede dice:

    A mí me maravilló, y todavía estoy haciéndome con los números que me faltan y pocas esperanzas albergo en conseguirlo.

  6. spikereven dice:

    Me han hablado siempre muy bien de esta serie, pero siempre que veo los tochos recopilatorios me da pereza ¿Que opinas de los diferentes formatos en los que se encuentra? Creo que hay dos o tres diferentes.

    • Fosforo dice:

      La saga está dividida en arcos. Una de las ediciones tiene tomitos por cada arco. La última, de Planeta, se divide en 7 libros cargados de extras. Bonita presentación, pero algo más cara y eso. Es la que yo tengo.
      Luego no sé si habrá formatos anteriores.
      En cualquier caso, dado que los derechos de Sandman, si no me equivoco, cambiaron de manos hace bien poco, yo esperaría a ver si hay movimientos en ese sentido.

  7. Darkor dice:

    Yo sólo he podido leerme el primer tomo y tengo pendiente de conseguir leer el resto.
    Lo que leí me gustó mucho, y como decís, cuando me releí descubrí relaciones entre personajes que se me habían pasado por alto. Una maravilla desde luego

  8. Leídos los cinco primeros tomos (si no he acabado ya es por falta de peculio) y son LA PUTA HOSTIA. Una maravilla. Cojonuten. Impresionantes. Geniales. MUY BIEN todo, oigan.

    Un apunte, Norton no fue el rey de los EE.UU., sino Emperador de los EE.UU. y Protector de México. Y fue un tipo real. En serio. Busquen, busquen, es PARA SOÑAR, nunca mejor dicho.

    • valerian32 dice:

      Y fue curioso, porque también le dedicaron un número de Lucky Luke. Yo lo conocí allí.

      (y sí Sandman mola mogollón y tal, para no desentonar con el resto de comentaristas)

  9. Roy D. Mustang dice:

    Hace muchísimos años que me leí Sandman… Creo que no debía tener ni 16 años, y, la verdad, no me dejó buen sabor de boca… Eso sí, antes de que me crucifiquéis (bajad las antorchas), tened en cuenta la edad que tenía por aquel entonces… Con 14-16 años lo único que buscaba en un cómic eran historias típicas sobre superhéroes y, si me apuras, historias como las de Hellblazer. Por eso Sandman se me atragantó.

    Curiosamente, todas las historias que mencionas, en especial la del tipo inmortal y la del emperador de los USA, me ENCANTARON. La prueba está en que las recuerdo bastante bien, y del resto de historias me acuerdo entre poco y nada.

    Hace poco Planeta DeAgostini recopiló todo Sandman en unos tochos bien grandotes, así que igual caen las próximas navidades y le pego a este cómic una buena relectura como Dios manda. Quizás a día de hoy, con más años y con mis gustos muchísimo más definidos, me encante y sepa apreciarla de verdad.

    Un saludo.