Baile de Máscaras

Publicado: septiembre 13, 2012 de Nubis en Internet, Opinión

Internet es el baile de máscaras absoluto, la fiesta siempre soñada del adinerado sin miras. En la vida cotidiana, lejos de monitores brillantes, portamos con orgullo o no (y consciente o inconscientemente) máscaras, cada una especial para la ocasión o persona. Llega el punto en que todo se mezcla, confundiéndonos a veces de mascara con su consiguiente error o incluso al terrible punto de ya no saber cual en nuestra verdadera cara. Muchos desordenes psicológicos pueden ser por esto, o en gran parte, comprendiendo así que la principal culpa siempre ha sido de nosotros.

En Internet es eso mismo, otro lugar donde enmascararnos pero con distintas reglas. Aquí la máscara no tiene porque ser tan compleja, nadie te ve (por ahora), nadie te mira a los ojos y te intimida, por una vez en tu vida… puedes ser tú mismo, y sin miedos. Esto desemboca en toda la locura y discusión a la que todos nos hemos enfrentado, para colmo mucha veces sin sentido, en algún lugar oscuro y recóndito de la red de redes.
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Un principio básico de esto son los videojuegos donde puedes crear un personaje, una total libertad de demostrar nuestra creatividad dentro de lo que limite cada juego. Aunque curiosamente, aún siendo mini-dioses en esos momentos, la mayoría de mortales optamos por unas recreaciones de nosotros, puro ego inocente pero que nos ensalza en un camino y aventura que puede que acabemos creyendo.
La cosa sigue con foros, blogs y páginas en general, donde el comentar y que alguien te pueda contestar directamente (e incluso a menudo exclusivamente) es algo impensable en nuestras infancias y adolescencias, donde nadie nos tomaba en serio y nuestras palabras volaban muchas veces a encontrarse con el viento. Quizás las nuevas generaciones no lo vean así, lo verán como lo que es y lo usaran para lo que sirve, pero aún así me temo que el ego citado sigue rondando, todo por afán de comentarios y aprobaciones.
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E aquí que hay un problema, conseguir aprobación en Internet es demasiado fácil, el idealismo está a la hora del día y hay chips que confunden su programación ensalzando datos no tan vitales. El auge de la persona en donde si hay inseguridad, algo lógico en la sociedad que vivimos, acabará por crear un falso mundo con las manos de su ego. Todos queremos ser dueños del mundo, pero no por codicia, si no por ordenarlo un poco y que encaje con nuestra ajetreada vida, esa búsqueda de perfección suprema que está perdida cuando al fin comprendes que hay millones de seres más como tú, y que cada uno merece su justicia y que no todas las piezas de cada uno van a encajar en el único molde que supone nuestro mundo.
Así que optamos por crear, pero esta vez más allá de personajes ficticios donde las bases te las dan hechas y es terminar la torre, ahora es un mundo desde cero a partir de aprobaciones y de acciones bien hechas, aunque sean ínfimas. Creamos el verdadero avatar de lo soñado en pos de forjar la máscara definitiva, una que engañe a todo sentido posible, incluyendo a los demás, a seres cercanos y principalmente a nosotros mismos. Ironía para un lugar donde no suelen verse las caras.
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Desde la seguridad de nuestra cueva surgen mil ideas, porque cuando nos sentimos seguros es cuando la creatividad surge mejor, actúa en consecuencia sabiendo que no hay nadie alrededor para impedirlo. Vamos de una cueva a otra y dentro de ese mundo, donde todo es un juego pero con reglas muy reales, vamos viajando a la velocidad de la luz para dar a conocer nuestra apariencia, nuestro ser definitivo que aún así no miente a pesar de usar mentiras, es nuestra verdadera esencia, es lo que realmente queremos ser y todo gracias a que no existe el miedo, el único censor del ser. Pero todo tiene un lado malo, y peligroso si no se tiene cuidado, y es que aquí el ego en su verdadera forma si es dañado se ve afectado de una de las formas más terribles que se puedan imaginar, logrando así en consecuencia las respuestas más sinceras y directas por no existir ese censor citado, que por fuera lo controla siempre todo para que no rebasemos la raya en pos de nuestro bien.

Internet es un fiel reflejo de la realidad, al igual que nos dañamos y nos volvemos más fuertes en contra-ello, pues sucede igual en lo virtual, pero con otros sistemas y siempre a partir de las reglas que surgieron por unanimidad no hablada.
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Luego hay cosas como esta que ya dan hasta cierta vergüenza
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Un planeta donde se demuestra esto y desarrolla los egos más poderosos es, sin duda, Twitter. Aquí se juega una estrategia muy efectiva, decir mucho con poco, por lo que solo los que vengan más fuertes de serie pueden sobrevivir semanas en este lugar, alcanzando la perfección de la máscara soñada. Pero la real estrategia de este lugar, un término excelentemente pensado es el de la palabra “Seguidor”, comprándose al ego en menos de un segundo, bravo.
La imaginación se activa, nuestra inseguridad tan segura en estos lares comienza a darse cuenta de todas las posibilidades y reinados por conquistar, todo lo que tiene y puede decir y la de gente que lo va a escuchar, comienza una batalla sin mal por instaurar a un rey invisible con la mejor personalidad posible.
Este campo de entrenamiento es tan efectivo que incluso las almas más débiles y tímidas van subiendo los escalones por su propia cuenta si saben ser persistentes. Pero no digo ya si alguien en la altura le echa un cable o cuerda para que trepe, facilitando caminos y todo por puro altruismo. Parece un fiel reflejo de lo que insiste en remarcar las filosofías más básicas de persistencias y ayudas al prójimo que tanto bien desean, por fin cumplidas de una forma visible.
Se busca la utopía perfecta fuera, pero ya se halla y existe dentro, en este reflejo del verdadero ego como lo es el pájaro azul u otras tantas redes sociales hermanas. Esa ciudad perfecta donde todos comparten sin pedir nada a cambio, un lugar donde expresarse y aprender, un lugar donde forjarse a si mismo y desarrollar la creatividad por una vez para evolucionar como personas.
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Aparte del término Seguidor, surge otro punto fuerte que evidencia que esto es una guerra sin bajas por parte de egos: el término “Hashtag”, siendo claramente ideado por la misma mente de genialidades padre del anterior término. Una palabra que puede dominar y conseguir un redil en tiempo record, la verdadera arma que puede ser desde poco efectiva a una de destrucción masiva, todo si se sabe utilizar. El Hashtag es pura expresión de lo que verdaderamente pensamos o sentimos. Mientras que en el corto texto decimos sin miedo que pensamos de serie, el Hashtag desvela pensamientos más profundos y cortos, palabras directas de lo que buscamos y de nuestras verdaderas intenciones. Es cuando al mostrar esa verdadera naturaleza que otros entes iguales deciden adorarte para que ganes poder y sigas existiendo, todo por pura base de intentar aprender, aparentar, o lograr algo contigo. Quien sabe si en la vida real al mostrar esta verdadera naturaleza no es igual de efectiva…
Aunque todo tiene un lado malo, como siempre, y es en ese forjar de egos donde se va creando la falsa adoración por inercia, la aprobación automática y el idealizar a entidades que en realidad son personas reales, pero que poco a poco olvidamos ese detalle y lo consideramos algo no real si no se tiene cuidado, algo que nos habla desde dentro de nuestro ego que va creciendo y creciendo de una manera nada mala, al menos dentro de la utopía. Si se lleva ya al exterior…
Hay también un surgir de falsa modestia, pero bastante natural sin embargo, donde empatizamos con el alrededor y donde al parecer se es correcto en todo. No se puede caer mal a nadie, así se asume, surgiendo al final un teatro más elaborado y con mejores actores que el que hemos montado en la vida real.
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Poco a poco el exterior se convertirá en un lugar donde será difícil tratar a la gente en persona, porque todos estaremos tan acostumbrados a querernos como hermanos dentro del otro mundo que querremos que siempre sea así, huyendo de fastidiar ese buen sentido al enfrentarnos a la realidad, donde la inseguridad en pura esencia aún no se ha mudado porque no sabe ir a ese lugar de fantasía y perfección.
Si huíamos de la religión, demasiado tarde, en estos lugares hay miles de miles de dioses con seguidores normalmente fieles, de los cuales también tienen cabida los que se alejan por que han perdido la fe y marchan en busca de otros caminos y respuestas. Quizás vuelvan algún día, cuando el dios se haya corregido y sus dogmas se adapten más a sus necesidades. Y si nos paramos a pensar, ya no hay mortales, solo entidades de poder que se hacen notar con facilidad, todo porque alguien arcano nos dejó las herramientas ahí. Muchos llegaron y ya estaba todo, y ni siquiera se preguntan. Otros investigan y encuentran respuestas, quizás se dediquen a crear más mundos para que las divinidades puedan habitar.
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En resumen, todo es un baile de máscaras, cada vez menos real en lo cotidiano pero demasiado palpable en Internet. Sencillamente la fiesta ha aumentado de presupuesto y de anfitrión para que ahora todos los invitados se sientan más a gusto y cumpliendo sus necesidades. Lo de bailar con solo una pareja ya no se lleva, ahora se lleva bailar con todas y girar todos a la vez al unísono mientras olvidamos los miedos y encontramos por fin la felicidad desde una seguridad real.
Quizás sea la evolución lógica del ser humano, desarrollar el ego hasta extremos inimaginables, sin hacer daño y en pro de creatividad personal. Puede que esos miedos infundidos sean ilógicos al ir en realidad por el buen camino de convertirnos en la sociedad perfecta, una única célula donde todos nos relacionamos sin problemas, un baile de máscaras caótico en perfecto orden.
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comentarios
  1. Chuck Draug dice:

    Siempre me ha parecido curioso el tema de las máscaras… yo durante años podría decir que no es que llevara una máscara, llevaba toda una coraza.
    Desde niño y hasta hace no mucho, 2 o 3 años quizá, he sido tímido casi patológico (si es que eso existe), sobre todo porque como era “el cerebrito”, casuaba las envidias de más de uno y también era objetivo de los repetidores y matones, además de ser de lágrima fácil. No tuve una mala infancia, pero esos niñatos sabían cómo amargármela cuando les rotaba.

    Uno va creciendo y va notando que esa coraza pesa, que cuando trata de romperla siempre hay algún arnés que no te deja ser tan abierto como quisieras.

    Y luego llegó Internet, dándonos una salida para que podamos ser realmente quienes somos, sin ataduras, sin miradas que nos comprometan… Curioso, porque si sueltas una burrada, te la puedes cargar. No te darán una paliza física, pero sí verbal.

    Y curiosamente, con Internet, he ido venciendo terreno a mi timidez, tanto en estos lares como en la vida real. Sigo siendo mejor escuchando que orando, pero sigue siendo mejor que estar apartado en un rincón, lejos de la sociedad por miedo al qué dirán o a los insultos. Uno se hace fuerte y se da cuenta de que la coraza y la máscara no son una protección, sino una carga.

    Ahora, sobre redes sociales… Ya que hablas directamente de ello, Twitter es un pozo sin fondo de egolatría. Y lo dice alguien que lo usa bastante.
    La cuestión está en que no dejo de ser yo mismo el que escribe ahí, el que dice las tonterías y el que dice las lucideces. No busco hinchar mi ego ni similares, solo expresarme, soltar lo que llevo dentro. Sí, hay algo de egocentrismo en plan “existo, y si me expreso, alguien lo sabrá”, pero no es como el que persigue seguidores o el que espera que le sigas porque te ha empezado a seguir “porque sí”, los infames followback, como los llaman, esperando que su lista de seguidores aumente. Yo solo sigo a quien me interesa, a quien me ofrece algo nuevo o que merezca la pena. Más de un famoso ha caído de mi lista de seguidos porque resultan ser vacíos, falsos o cualquier otro adjetivo nada agradable, venciendo así a mi inicial curiosidad.
    Y lo admito, más de uno me ha empezado a seguir por los hashtags, pero cuando han visto que entre mis chorradas también hay lugar para lo serio y para lo mundano, se dan cuenta de que han tenido una falsa impresión por un simple hashtag. No es que esté siendo hipócrita, es que tengo más de un aspecto en mi personalidad, pero mucha gente no admite que puedes tener varios tratos, solo quieren uno de ellos, especialmente el “chistoso”. Tú no engañas en este caso, sino que ellos son los que se autoengañan. Sus razones, se me escapan.
    Miro mi lista de seguidres y se acerca a 500, pero la mayoría de ellos casi ni interactúan conmigo, seguro que alguno ni se acuerda de que me sigo, aunque yo tampoco me libro de ese pecado con la gente que sigo. Y por eso a veces hago limpieza. 😛

    El tema de la falsa modestia… ¿y si alguien es realmente modesto, humilde o lo que sea, porque le han enseñado que puede ser mejor que unos, pero habrá gente que siempre le superará y debe centrarse en esforzarse para ser mejor persona? Pues obviamente, que muchos no le creerán. Hay gente que todavía se cree que lo mío es falsa modestia, cuando a mí desde crío, incluso sabiendo que era “el niño de los 10 (menos en educación física xD)”, no debía dejar que se me subiese el ego. Lo peor es tenértelo creído, te lo merezcas o no.
    Vale, que tampoco hay que pasarse de modestos, eso lo he aprendido a palos, pero tampoco es plan de creerte más que nadie cuando eres “otro humano más”.

    Aunque voy a decirte una cosa, Nubis: el texto se me ha hecho demasiado… filosófico, para lo que realmente quiere expresar y que queda bien resumido en el párrafo final. Aunque date por satisfecho, me has hecho arrancar un tochaco antes de las 11 de la mañana. xD

  2. Bea dice:

    Uno de los artículos en los que más he asentido mientras lo leía. Los que hemos tenido esa experiencia, no lo podemos evitar.

  3. juanespadas dice:

    La esencia está fuera.
    Las máscaras se llevan puestas, pero de igual modo se lleva puesta la cara.
    😎

  4. Twitter es ego. Es cierto y es indiscutible, yo mismo intento crear mi propio personaje allá y trato de ingeniarme comentarios que puedan ocasionar ya no solo debates, sino también aprobaciones. Es parte del “juego”, por así decirlo. Pero Juanse, no seas tan duro con la especie humana, nosotros nunca pedimos la “inteligencia”, es muy difícil lidiar con ella y ser realmente productivos cuando tenemos tantas necesidades contradictorias entre las “naturales” y las que creamos en nuestro propio mundo imaginario. En fin, que las máscaras siempre han estado y siempre estarán ahí, transmutando, cambiando y convergiendo entre espacios.

  5. Fosforo dice:

    Fosforo es una máscara. Lo irónico es que es una máscara amable, siempre lo he dicho. Muchos de mis amigos se han sentido decepcionados al descubrir que Fosforo no es todo lo malo que es Pablo cuando quiere. Se preguntan como puede ser que una versión light y amable (relaciones públicas) de mi mismo genere tanto odio. Yo me divierto mucho.

    Me ha gustado el post. Es literario y la forma se hace algo rara para CC. Pero joder, si no, ¿qué gracia tiene tener varios autores en una misma web? To’ palante.

  6. mariods dice:

    Madre mía, ha sido una lectura intensa, aunque más de una parte la he tenido que releer dos veces. 😄

    El tema de las máscaras en internet es tan vigente actualmente… hay tanta gente que necesita sentir ese afecto en internet y tiene tanto miedo de expresarse tal y como es por el mero hecho de sentir que será rechazado que ha impulsado en mala medida la proliferación de estas “máscaras”… yo no sabría decir. He tratado de comportarme en internet de la misma forma en que suelo comportarme en la vida real, aunque ciertamente la gracia de internet es que te deja expresarte hasta límites insospechados, y muchas veces no te detiene. Esto es lo que hace que muchas veces el “alma” de una persona quede reflejada hasta sus máximas consecuencias. Es esa línea tan delgada entre el miedo a expresarnos y el miedo a expresar más de lo que nuestro raciocinio nos permite. dentro de la ética moral. Toda esa ambigüedad está fuera de toda regla, y creo que lo importante para superarla es el siempre procurar que no te domine el ego, mucho menos las ganas de fingir ser otra persona y, por el lado contrario, el ansia de expresar todo lo que piensas sin un mínimo de autocontrol.

    ¡Gran trabajo con el post, Juanse, da mucho que pensar!

  7. by Atx dice:

    Enorme el post (casi literalmente xD), y qué grandes verdades.

    Yo me quedo con un comentario que dijo un amigo, hace ya unos años: “yo me comporto con la gente de internet como lo hago con la gente que conozco en la vida real”; probablemente esa sea la clave, la diferencia entre lo real y lo “virtual”. Lo que tenemos al otro lado de la pantalla es otra persona, con sus sentimientos y sus ideas, y como tal responderá ante cuestiones que se le planteen, guste o no guste a quien lo mire.
    También se olvida que internet es un medio “público”, a la vista de todo el mundo. Es decir, eres libre de expresar lo que quieras, pero hay que ser cuidadoso con la información: podemos hacer que alguien se lleve una impresión errónea con sólo una frase (Twitter está plagado de ejemplos); o viceversa, que seamos nosotros los que nos la llevemos de alguien. Tal cual ocurre en la vida real, vaya…

    Y el otro gran peligro es… la atención que proporciona internet mismo. Tenemos webs, tenemos blogs, tenemos redes sociales, correo…todo ello para comunicarnos con gente que no conocemos. Medios para expresar lo que sentimos y pensamos, y gente dispuesta a leerte, y quizá aplaudirte (o criticarte). De ahí saldrán o la actitud de “figura” (miradme, soy famoso, a la gente le gusta mis paranoias!) o la de “víctima” (nadie me quiere, todos me odian, yo os odio también y os daré más leña), ambas retroalimentables. Son, para mí, las dos máscaras más inconfundibles y comunes, fuera y dentro de la red (aunque dentro todo se crece y se ve más).
    Está bien expresarse, pero… uno debe ser consciente de su propia actitud, para qué está usando la red y si el uso que hace está siendo adecuado (responsabilidad).

    Internet sigue siendo una herramienta para comunicarse (como lo puede ser el teléfono), además de para expresarse (que tire la primera piedra quién no haya soltado textos desahogándose), y que como tal tiene sus limitaciones; lo importante es saber entenderse con el medio, y con la gente que lo usa.

  8. gold price dice:

    E aquí que hay un problema, conseguir aprobación en Internet es demasiado fácil, el idealismo está a la hora del día y hay chips que confunden su programación ensalzando datos no tan vitales. El auge de la persona en donde si hay inseguridad, algo lógico en la sociedad que vivimos, acabará por crear un falso mundo con las manos de su ego. Todos queremos ser dueños del mundo, pero no por codicia, si no por ordenarlo un poco y que encaje con nuestra ajetreada vida, esa búsqueda de perfección suprema que está perdida cuando al fin comprendes que hay millones de seres más como tú, y que cada uno merece su justicia y que no todas las piezas de cada uno van a encajar en el único molde que supone nuestro mundo.

  9. Nubis dice:

    @Chuck Draug ¡Logro desbloqueado! “Hacer escribir tochos a unas horas que…” xD Cuando lo escribí me sentía con ganas de cambiar un poco el estilo, el experimento más o menos salió jeje.
    Ahí donde ves, Internet puede ser una buena terapia si se sabe enfocar. Bueno, como con todo, jeje, es cuestión de saber tener medida.
    Veo que tenemos puntos en común con el pasado, salvo por esas super notas, machinen! Y quien diga que no tiene una máscara se miente a sí mismo, para mi es de lo más normal en el ser humano. El verdadero caso es, ¿por qué? A partir de conclusiones siempre llego al término “miedo”, un aspecto que muchas veces es innecesario pero que nos nubla sin dejarnos pensar bien. Este es inseparable, porque me temo que está bien ligado a la supervivencia, algo vital. Cuestión de controlarlo, pero no puedo evitar ver miedo en la mayoría de ojos, sin dejarnos ser la persona que somos y quitarnos de una maldita vez esas máscaras. Que catastrofista estoy hoy xD

    @Bea Y aún sabiendo la verdad, ¿por que seguimos con este baile/juego? Todos metidos en el mismo saco, y se ve que es muy cómodo el jodio, jeje.

    @Juanespadas Si uno es consciente, sí, y si uno se esfuerza puede llegar a ver más allá de la máscara propia y ajena con poco, pero me temo que no está de moda este estilo. Lo peor es cuando se lleva máscara y no se es consciente, es como una cárcel del alma, o personal, como se quiera decir.

    @Ovi-Master Twitter es una de la mejores representaciones del ser humano, sin duda. Aunque haya tanto ego, ¿es malo? A veces siento como si nos hubiesen vendido el ego como algo negativo, y así es, pero no en todos sus aspectos. El egoísmo está claro que no mola, pero quererse a uno mismo es bueno hasta cierto punto, y en ello también hay cierto ego.
    De nuevo llegamos a la busqueda del punto medio, y creo que con Twitter se puede alcanzar más fácilmente de lo que creemos.

    @Fosforo Si la maldad es de tu estilo, deberían haber más por ahí sueltos, oye. Y, bueno, reconozco que no le pega el estilo de mi blog a CC, pero era un experimento que quería probar. Al final ha sido más leído por aquí, uno de esos artículos intermedios mientras preparo uno nuevo. Que por cierto, ya está escrito 😉 Falta repasar y subir.

    @Mariods Me lenvanté en modo Alan Moore y luego pasan estas cosas xD E Internet puede ser una herramienta para mejorar la comunicación, ciertamente, pero en persona si no se tiene cuidado, no xD En la vida me veré hablando tanto como lo hago por aquí, pero bueno, eso ya depende de la persona. Y cierto es, hay casos en los que se crea un personaje gracias a la seguridad absoluta de no ver caras y producirse una fusión de la máscara con la personalidad real si se reciben halagos y se toman demasiado en serio. Todo punto medio, por eso es bueno que nos critiquen de vez en cuando, para pisar suelo y recordar en que mundo vivimos.

    @byatx Si no me explayo, no soy yo xD Y ahí hay tema, creo que a veces olvidamos que hay personas al otro lado, nos acostumbramos a no ver las caras que se puede llegar al punto de contestar de una forma diferente, como si no recordasemos que hay un ser vivo ahí. ¿Costumbre de los videojuegos? A saber xD
    Lo de tener cuidado, está el factor de que se coge una confianza y seguridad que hace que digamos cosas impensables en persona y el principal problema de las emociones que no se ven, lo cual crea malentendidos porque una misma frase puede significar muchas cosas según que sentimiento haya de por medio. Es como si todos fueramos robots muchas veces, y hasta a los emoticonos les cuesta añadir el verdadero significado de muhas cosas.
    La atención ya te digo, o chuta el ego o hace valorarte mejor a ti mismo y animarte a seguir mejorando y probando. Todo bueno, todo malo, depende de como bien dices de como se use esta herramienta de comunicación, que es su principal función al fin y al cabo.

    • Chuck Draug dice:

      Eh, no digo que nadie lleve una máscara, solo digo que yo iba a lo bruto, con coraza. xD

      Todos tenemos alguna máscara. No eres el mismo en el trabajo que con tu familia o tus amigos, aunque no sé si llamarlos máscaras o tratos de una misma personalidad, porque no me siento traicionado en ningún momento cuando trato en cualquiera de esos ambientes… Bueno, tal vez en el trabajo, pero es porque ahí se requiere más seriedad de la que yo ya ofrezco de serie, que no es poca. Y luego está lo del “no digas tal cosa en tal sitio”, y tienes que mentir, por así decirlo. Ahí también habría que hablar de máscaras.

      Pero ya te digo: excepto en la verborrea, el Draug que ves aquí es el Draug que te encontrarás en la calle. 😛