Un poquito de kárate

Publicado: agosto 27, 2012 de Fosforo en Opinión
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Pues Tanekron, además de ocioso traductor de webcómics e ilustre subcultista, es un buen tipo. Igual me mata por decir esto, pero bueno, me la suda. Y mientras, podeis leer el primer artículo sobre hacer algún tipo de ejercicio físico de la historia de Crisis Creativa.

Buenas, Tanekron al aparato. Sí, vengo a engrosar las filas del  grupete de infelices que nos hemos dejado liar malamente por Fósforo para hacerle el trabajo sucio de actualizar en verano, cuando a él no le sale del escroto xD.

Lo que pasa que lo que vengo a contar a lo mejor no os gusta. O quizá os descoloca un poco, más que nada porque no es parte de lo que podríamos denominar la gama “clásica” de temáticas que trata este blog. Y he de reconocer que yo sí que he sufrido una auténtica “crisis creativa” hasta que se me ha ocurrido el puñetero tema para escribir. Y lo peor es que encima no le haré justicia, pero bueno.

Yo venía a hablar de Budo, concretamente de Budo-Kara-te. Vamos, que vengo a hablar de kárate. Empecemos por diseccionar el nombrecito de marras, así podremos hacernos una idea de lo que estamos hablando. Esto, para aquellos que sufráis de embolia cerebral severa, es japonés. “Bu” significa Guerrero, “Do”, camino, “Kara”, Vacío y “Te”, Mano. Así pues, el Budo Karate es el “Camino del Guerrero de la Mano Vacía”, también llamado Karate-Do, para abreviar. ¿Qué significa esto? Que es, obviamente un arte marcial. ¿Y qué es un arte marcial? Un conjunto de prácticas, técnicas y enseñanzas tanto físicas como filosóficas destinadas a la formación tanto física como espiritual de un luchador, ya sea un soldado o un deportista.

“Hola, soy Dolph Lundgrend, y antes de practicar Shinkyokushin, era un tirillas”

Para una información más extensiva sobre los orígenes del karate, os  dejo el enlace al artículo en Wikipedia, escrito por personas seguramente mucho más doctas y capaces que yo:  http://es.wikipedia.org/wiki/Karate

La característica que diferencia al Karate del resto de artes marciales viene explicada en su propio nombre. Es el Arte de la Mano Vacía, la lucha sin armas, el cuerpo humano como arma suprema, que debe ser pulida, entrenada y afilada con constancia y dedicación. Cabe destacar, llegados a este punto, que los sistemas filosóficos y metafísicos orientales, como el budismo zen, de los que bebe el Karate, no establecen una distinción muy clara entre cuerpo y mente, siendo considerados un todo. Así pues, cuando el karate habla del entrenamiento del cuerpo, también habla del entrenamiento de la mente y el espíritu.


Como os decía, la principal característica del Karate es la ausencia  total de armas (en versiones más actuales se enseña a los practicantes a defenderse de ataques con armas de diversa índole, pero rara vez se les instruye en el uso ofensivo de las mismas), en contra posición a otras artes marciales, algunas antiquísimas, como el Wushu (más conocido como Kung Fu), que si contempla el aprendizaje y uso de armas, principalmente de filo. Así pues, la instrucción se centra en el fortalecimiento y control del propio cuerpo, como única arma de que disponemos en todo momento, como única arma que nunca nos falla.

El karate exige un nivel de entrenamiento físico raramente visto en otras artes marciales, a excepción quizá de las diferentes formas de Wushu, en especial el Shaolin. En serio, si queréis lamer las paredes del infierno y repetir, practicad Wushu Shaolin, estilo del tigre. Rediós, que palizas se pegan, en todos los sentidos. Cansa de verlo.

Hablando más concretamente de Shinkyokushinkai, el estilo que practica un servidor, el entrenamiento físico es primordial para alcanzar los niveles más altos de práctica de este arte marcial. Así pues, podemos pasarnos una clase entera haciendo flexiones, o corriendo de un lado a otro del dojo con un compañero a la espalda, o haciendo combate atados a la pared por una cuerda elástica. Todo para mejorar nuestra fuerza y resistencia.

Pero realmente no se trata de algo que se encuentre sólo al alcance de  unos pocos. El karate, como cualquier arte marcial, puede ser practicado por cualquier persona, de cualquier condición y estado físico. Sólo importa el estado de la mente, del alma. Y ahí es donde realmente reside el núcleo del karate, el núcleo del arte marcial.


¿Cuántas veces hemos oído que la gente de kickboxing son unos gallitos, que los boxeadores están excesivamente pagados de sí mismos (algunos con sobrados motivos, por cierto), o que los de MMA son una panda de camorristas? Yo, personalmente, no sólo lo he escuchado mucho, sino que he vivido en mis carnes estás malas prácticas.

El problema reside en tomar una práctica marcial y despojarla de sufondo ético, moral y filosófico. Despojar al arte marcial de su alma. Y esto es lo que ocurre con determinados deportes de contacto, como el kickboxing. No tan así con el boxeo, por ejemplo, que inculca unos férreos valores de sacrificio y autosuperación, pero sin prestar quizá la debida importancia a la humildad y el respeto al adversario. Pero menos es nada, es decir, lo que hacen los demás.

He tenido oportunidad de charlar con kickboxers, y de verlos entrenar, y algunas actitudes, poco menos que asustan. Nunca encontraréis a un karateka o, en general, a un artista marcial, trabajando de gorila a la puerta de una discoteca, o con una esvástica tatuada en el pecho, o presumiendo de musculitos en la playa. Estos ejemplares, por desgracia, abundan en los deportes de contacto.

Porque, recordad, las artes marciales no son deportes. Son formas de  entender el mundo, la vida y tu papel en ella. No es un deporte, es  mucho más.

El problema derivado de la práctica vacía es darle a un hombre (entiéndase el uso del masculino en sentido genérico, que hoy día están las feminazis a la que salta) las herramientas sin decirle cómo, cuándo y, lo más importante, POR QUÉ debe usarlas. Si le das una espada aun hombre, cortará cosas, esto es inevitable. Así pues, antes de darle la espada, asegurate de que sabe cómo, cuándo y por qué debe usarla. Esta es la razón fundamental por la cual cualquier arte marcial tradicional será siempre superior a los vacíos sistemas de combate actual.

El karate no te enseña únicamente a dar y recibir golpes, sino mucho más. El karate es una forma de ver y entender el mundo, de interactuar con él. Voy a mostraros el DojoKun del Shinkyokushinkai, las 7 Promesas del Karate Shinkyokushin, los 7 preceptos que nos gobiernan, como forma de ilustrar la grandeza filosófica, moral y vital que imbuye el karate en sus pupilos.

1.- Hitotsu, wareware wa, shinshin o renmashi, kakko fubatsu no shingi o kiwameru koto.
Entrenaremos nuestros cuerpos y nuestros corazones para conseguir un espíritu firme e inamovible A través del duro entrenamiento, nuestra mente y nuestro cuerpo se templan, hasta alcanzar su máximo potencial.

2.- Hitotsu, wareware wa, bu no shinzui o kiwame, ki ni hasshi, kan ni bin naru koto.
Perseguiremos el verdadero sentido del arte marcial para que, con el tiempo, nuestros sentidos permanezcan alerta Permaneceremos atentos al Camino del Arte Marcial para, con la práctica y el tiempo, pasar de alumnos a maestros, de neófitos a expertos, de menos a más.

Este señor es Mas oyama, fundador del Kyokushin. Y es
objetivamente mejor que tú.

3.- Hitotsu, wareware wa, shitsujitsu goken o motte, kokki no seishin o kanyo suru koto.
Buscaremos con gran vigor cultivar un verdadero espíritu de abnegación. Debemos dedicarnos en cuerpo y alma al Camino, sólo así seremos uno con el Camino.

4.- Hitotsu, wareware wa, reisetsu o omonji, chojo o keishi, sobo no furumai o tsutsushimu koto.
Observaremos las normas de cortesía, respetaremos a nuestros  superiores y nos abstendremos de la violencia  La cortesía, el respeto y la etiqueta son esenciales para la correcta  práctica del Camino. Respetarás y acatarás toda instrucción de tus superiores en el dojo, pues siempre estará encaminada a tu avance como artista marcial. La violencia es un instinto repulsivo propio de espíritus inferiores, y debe ser eliminada de tu corazón.

5.- Hitotsu, wareware wa, shinbutsu o totobi, kenjo no bitoku o asurezaru koto.
Seguiremos nuestros principios religiosos y nunca olvidaremos la verdadera virtud de la Humildad. La práctica del Camino es compatible con cualquier credo espiritual, porque no se inmiscuye en las nociones de divinidad del alumno. La Humildad es la máxima virtud para el alumno, que debe practicarla constantemente, regocijándose en los éxitos de los demás y moderándose en la celebración de los propios. Nunca, bajo ningún concepto, un karateka despreciará a un adversario vencido. Muy al contrario, le felicitará y le recordará que haber luchando juntos ha sido, es y será siempre, todo un honor

6.- Hitotsu, wareware wa, chisei to tairyoku to o kojo sase, koto ni nozonde ayamatazaru koto.
Buscaremos, por encima de cualquier otro deseo, sabiduría y fortaleza El Camino consiste en conseguir la iluminación espiritual y física. Ese, y no otro, es el único objetivo del karatea, al cual debe dedicar su vida entera.

7.- Hitotsu, wareware wa, shogai no shugyo o karate no michi ni tsuji, Kyokushin no michi o mattou suru koto.
Durante toda nuestra vida, a través de la disciplina del karate, buscaremos encontrar el verdadero significado del Camino del Kyokushin. Este último precepto se refiere, obviamente, únicamente al estilo Shinkyokushin. Kyokushin significa “la Escuela de la Última Verdad”, y sus pupilos dedicamos nuestra vida a entender e interiorizar esta Verdad del Camino Marcial.

También me gustaría glosar unas pequeñas máximas que dejo Sosai Matsutasu oyama, fundador del Kyokushin, para que rigiesen las vidas de sus alumnos:

“Camina con la boca cerrada (prudencia); camina con la cabeza gacha (modestia); pero camina siempre con la mirada alzada (ambición).”

Estas enseñanzas centrales hacen del Kyokushin, del kárate y de cualquier arte marcial, un sistema infinitamente superior a aquellos que se basan únicamente en la enseñanza de técnicas de combate. Pues las artes marciales no son un deporte. Son una forma de vida, y, cómo tal, te acompañan por el resto de tus días.

Uno puede dejar de hacer kickboxing, simplemente dejando de asistir al gimnasio. Pero una vez que empieza, uno nunca de ser karateka, aunque no vuelva a ponerse un kimono en su vida.

El Arte Marcial no sólo aporta al alumno una excelente forma física y una envidiable formación en autodefensa (muy necesaria en los tiempos que corren), sino que da una paz de espíritu difícil de conseguir de cualquier otra forma. Pero para ello, son muchos los sacrificios que se deben realizar.
¿Cuántos de vosotros os sentís capaces

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comentarios
  1. spikereven dice:

    He subido 3 puntos de fuerza solo por leer este post! Congrats!
    Sensei, en mi humilde opinión, que ahora se ha afianzado más todavía al ver los preceptos sobre los que se sustenta, el kárate debería ser deporte olímpico, es más, es de lo que más lógica tendría que lo fuera. ¿Cómo es posible que haya tantas disciplinas que sí lo son y esta se haya quedado fuera?

  2. Este artículo BIEN, se lo dice un cinturón negro de karate.

    Efectivamente, a los karatekas no se nos enseña a ser unos broncas, sino a tener calma y evitar en la medida de lo posible las confrontaciones. Eso sí, como ya sabrán los lectores de RduTcB, si no queda otra, también sabemos REPARTIR.

  3. Faunos dice:

    Genial, a ver si me animo yo por fin algún día, si no a karate al aikido. Entradas así conmueven, macho.

  4. Yo hice taekwondo, como ya sabes, y estuve a un pelo de hacer aikido. Y, la verdad, me arrepiento de haber dejado uno y de no haberme metido en el otro. Pero quién sabe. Para esto siempre hay tiempo…

  5. Encon dice:

    Joder, me has dado un cojón de ganas de retomarlo donde lo “dejé” (marrón examinado un par de veces para negro).
    Y sí, recuerdo que mi maestro nos dijo “Primero corre, pero si no te queda otra, defiéndete”

  6. Tanekron dice:

    Un senpai me ha dicho que BIEN. UN SENPAI! No quepo en mi de gozo!

  7. Fosforo dice:

    Ahora va a resultar que sois todos KarateKid menos yo…

    • Tanekron dice:

      Vente un día al dojo. te doy un par de ostias y ganamos todos, tu aprendes y yo me desahogo xD

    • Corto dice:

      Si, yo también me arrepiento de haberlo dejado en su día, pero no por leer esta entrada xD
      Si no fuera porque estuve presente en el apartamento de Valerian cuando Tanekron nos contó sus anécdotas sobre su estilo de karate y su viaje a Japón esta entrada me habría sorprendido 😛

    • Afani dice:

      Pero si hasta yo soy cinturón marrón. Eres una vergüenza, Fosfi.

  8. uelman dice:

    Yo, como practicante de Karate (que no luchador), corroboro todo lo dicho aquí. Aunque ahora tenga que hacer Kenpo Karate y poco tenga que ver este con la mente (a no ser que sea llenarla de ganas de matar al profesor por tanto esfuerzo físico mientras el solo mira).
    Eso sí, lo de que el Karate es para todos, no tanto. Yo soy nulo en CUALQUIER tipo de cosa que requiera esfuerzo físico. Tras seis años de karate y dos de Kenpo Karate, soy incapaz de hacer absolutamente nada xD
    Pero bueno, al menos lo disfruto.

    • Y yo tengo un compa de dojo con obesidad clínica de tipo 3, 140 kilacos y ahí e tienes, superando su problema con el karate. Y gente con 60 años ke da unas ostiejas como panes de pueblo. Todo depende del compromiso que le pongas.

  9. Chuck Draug dice:

    Lundgrend sigue siendo un tirillas, que es químico. Que sepa artes marciales no quita que sea también un cerebrito. xD

    De pequeñajo intenté hacer kárate, pero seamos sinceros: no tenía la mentalidad ni la calma ni nada que se le presupone a un karateka. Así que duré poco y me metí a natación. Seguramente por eso no sé si eso de “nunca dejas de ser karateka” es totalmente cierto o solamente se aplica para quienes le han dado más al kárate.
    Pero de lo poco que aprendí, sí, había mucha disciplina y, sobre todo, mucho respeto. Dejarse de tonterías aunque fuésemos unos críos… Pero yo no iba con esa filosofía entonces, de crío solo quería aprender porque estaba la “fiebre de las artes marciales” (Karate Kid y sucedáneos, vamos) y, ya digo, al final acabé dejándolo.
    Si lo hiciera ahora, aun a pesar de las agujetas y de que he perdido algo de fondo (y ganado mucho de… ejem…), seguramente no lo abandonaría, porque con los años uno cambia y para las artes marciales nunca se llega demasiado tarde… el problema es el tiempo del que se disponga. 😛

    • Todo es ponerse. Si andas interesado, vente un día conmigo a Alcorcón y pruebas, que es gratis. Si te mola, ya puedes hablar de horarios con el Shihan. Es muy comprensivo como la asistencia de los senior, ya que todos trabajamos, y él lo sabe. Yo creo que una clase o dos a la semana si que podrías dar. Pero vamos, que también te tiene que gustar. Que hay mucho amante del kárate que a los de Kyokushin nos ponen de animalicos xDD

      • Chuck Draug dice:

        Lo mío es un tema de tiempo y de saber cuándo me sueltan del curro. ^^U Créeme, si no fuese por eso, me iba al menos a echar un vistazo. 😉

    • Nubis dice:

      “Y ganado mucho de… ejem…” ¿Puedo mal-pensar ya? 8D

  10. Vrede dice:

    Qué friki tú, escribiendo cosas en japonés. Ahora pon algo sobre Naruto ejejejeje.

    Qué decir, no practiqué karate pero sí judo (lo dejé siendo cinturón azul para ser marrón por una lesión y jamás lo retomé). Es defensa propia, y ante todo una filosofía, una enseñanza. El gran lío que hay es que muchos padres no tienen en cuenta la figura del sensei aquí, y se la pasan un poco por el forro de los cojones pensando que es un profesor más, y todos sabemos la consideración que se les tiene a estos.

    Apoyo al 100% que uno nunca deja de ser judoka o karateka. Esa filosofía, esa ética, se mantiene siempre. Son unos valores difíciles de hacer comprender a mucha gente que no ha vivido lo que es estar en el dojo y tener frente a ti no a un rival, sino a un compañero de aprendizaje, donde no hay un alumno débil o peor, donde la igualdad, humildad y autosuperación son dogmas que uno decide aceptar.

  11. Liz dice:

    Yo aqui presente, orgullosa karateka del Dojo de La Universidad de Antioquia en Colombia :D! Pues hace 8 meses que me inicie en karate (yo entreno diario) y pues que te digo ¡QUE LO ADORO COÑO!!!!!!!!!! era lo que le hacía falta a mi vida!

    Yo hago Shotokan del maestro Guichin Funakoshi 😉 pero tambien me dan muchas ganas de hacer tradicional (aqui hay liga y todo) y pues que cosas que la otra semana voy a competir xD

    No conocia el estilo que practicas, yo conozco Goyo-ryu y Shito-ryu 😉

    besos