Michael Bay vs…

Publicado: junio 29, 2012 de Fosforo en Cine
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Llevo mucho tiempo con este artículo en la cabeza, elucubrando sobre la forma adecuada de enfocarlo. Porque mucha gente no quiere recordarlo, pero hubo un tiempo en el que Michael Bay era la joven promesa del cine de acción, un director con sello propio capaz de romper con la dictadura del actor como pilar fundamental de las películas de acción que se había dado en los años 80. Un director con una fórmula novedosa, atractiva y ante todo, espectacular, de rodar una película de explosiones, carreras y emociones fuertes. Para Bay parecía no importar tanto el actor (a pesar de que ha trabajado con los mejores) como la propia acción, y aquello era, ya digo, revolucionario. Incluso visionario. Quizá por eso no hay un Stallone o un Schwarzenegger desde los 90.

Me llamo Michael Bay y mi gato se llama Nitroglicerina.

No obstante todos sabemos que Michael Bay es ahora un apestado, una persona repudiada a la que falta poco para que la comparen con un Uwe Boll de alto presupuesto, un esperpento del que hemos aprendido a reírnos y cuyos trailers son la delicia de todo crítico quejica con falta de ideas. Todo lo que antes gustaba en La roca o en Armageddon ahora resulta cómico y exagerado, y ya no hablemos de lo exagerado que nos parece todo lo posterior. Y si bien ya saben que a mí me gustó La Isla, considero Pearl Harbor una de las más infectas superproducciones de todos los tiempos (películas de barcos MAL. Titanic mal, Pearl Harbor mal, Battleship, MEH… ¿El acorazado Potemkin?…¿Qué es eso?). En conclusión, que no he venido aquí a defender en absoluto la saga Transformers ni nada que se le parezca, sobretodo porque a mí Transformers me parecía una mierda ya de antes de las películas.

Lo que vengo a reivindicar es que sus primeras películas fueron aplaudidas y durante un tiempo, quizá breve, a todos nos resultaba un director prometedor. Resulta difícil imaginar, si eso no fuese así, como se las arregló para conseguir dirigir a gente como Will Smith, Nicolas Cage, Scarlett Johansson, Bruce Willis, Liv Tyler y tantos otros actores conocidos y reconocidos (por malos actores que sean). Y, por supuesto, a Sean Connery.

Ha activado usted el blog en modo Scarlett Johansson.

El cine de Bay se ha convertido involuntariamente en una parodia de si mismo porque el director se ha empeñado en anclarse en la base de su propio éxito y repetir el esquema, cagando películas casi idénticas (justo como pasa con las pelis de acción de los 80 de gente como Chuck Norris) y repitiendo el taquillazo ad infinitum porque, realmente, la fórmula funciona. Así, ha convertido las persecuciones y grandes explosiones en su sello personal introduciéndolas, sí o sí, en todo guión en el que pose la vista, anulando todo el efecto que podrían tener. Y su acertado uso de los clichés del género se ha convertido en un nuevo cliché, del que nos hastiamos. Siguen siendo buenas películas de acción, pero ya no sorprenden ni nos suben la adrenalina, el formato ha caducado y Bay nos lo sigue sirviendo como si diera igual que esté criando moho. Pero no solo eso, sino que todas las producciones de Bay tienen algún tipo de conflicto paterno, ya sea el Martin Lawrence de 2 Policías Rebeldes, el Bruce Willis de Armageddon, el padre de Ben Afflek en Pearl Harbor o los del protagonista de Transformers. ¡Incluso La Isla basa su carga dramática en la sensación de orfandad! Y por supuesto, como buen cine para el público americano que es, además de las banderitas americanas de todas sus cintas, hay una historia de amor simplona y tontorrona que no importa a nadie, pero que copa minutos que podrían invertirse en profundizar de otro modo en los personajes.

“Esperabais otra foto de una gachí buenorra, ¿eh?”

Ocurre que cuando un autor se emperra en un esquema fijo para su película, este sistema acabe siendo involuntariamente ridículo, a medida que el público va reparando en como funciona la maquinaria de las películas de dicho director. Y eso es lo que le ha ocurrido a ese prometedor Michael Bay. Esto me hizo pensar en otro director que sea del estilo y tras mucho pensar decidí que ese director que se está repitiendo tanto, obcecado en autoimitarse, y que se acabará convirtiendo en un nuevo Michael Bay es Tim Burton Tarantino Zack Snyder.

El visionario director de 300, el Lord Sith de las adaptaciones (con permiso de Tim), el todopoderoso ralentizador del tiempo. Zack Snyder, ese director que aún inspira confianza, ese director que aún se cita (a ratos) al hablar de buenas películas sobre cómics. Ese hombre que está a un Pearl Harbor de convertirse en un Michael Bay repudiado y despreciado por todos. 300 de Zack Snyder supuso un soplo de aire fresco para la cartelera de acción (y para los aficionados al noveno arte) por su estética rompedora, su fidelidad al original (mucho mayor a lo que estábamos acostumbrados) y sobretodo la espectacular forma de llevar la acción a la Gran Pantalla. No es que el Bullet Time no estuviera inventado en el cine (de hecho, ya estaba incluso algo gastado) pero el mérito de Snyder era combinarlo con coreografías de lucha excitantes, fuerza visual y mucho retoque por ordenador. Finalmente nos ofrecía un producto de acción casi onírico, alejado de la realidad pero no por ello menos deslumbrante, sino todo lo contrario. Se abandonaba lo mundano del cine de acción tipo Bay para recrearse en monstruos insólitos, proezas heroicas y desafíos a la física sencillamente deliciosos. Empezamos a imaginar películas como Gladiator o Piratas del Caribe con una acción rodada a lo Snyder, con planos largos en lugar de los miles de planos cortos y temblorosos que la escuela Michael Bay (más que él mismo) había introducido en nuestro cine, para horror de los que parpadeamos. Durante bastante tiempo fue difícil convencernos de que podríamos querer otra cosa distinta de una película basada en un cómic, y su influencia, no tanto en el célebre uso (y abuso) de la cámara lenta como en sus planos y aspecto visual, se ha hecho notar tímidamente en bastantes películas posteriores, si bien aún siguen por ahí los directores estilo Michael Bay.

“En mi Superman, Clark intenta follar con Lois a cámara lenta, pero le rompe la pelvis epicamente”.

Si 300 es el equivalente a La roca, que en mi opinión es una gran cinta de acción y muy poco Michaelbayana, su adaptación de Watchmen tendría un resultado similar al Armageddon de Bay. Una película decente y que no desmerece al lado de la otra (La roca o 300) pero que al repetirse se volvía algo menos impactante, y porque para colmo salió en un mal momento (una a la sombra de la reciente Independence day, la otra a la de El caballero oscuro). La película contentó al público, pero ya empezaba a haber ceños fruncidos. A raíz de que la estrella de ambos directores empezase a apagarse, han aparecido más y más personas a las que no les convence. Yo reconozco que Watchmen sí me gusta, pero es verdad que con los sucesivos revisionados ha ido perdiendo más y más de mi favor. Y es que sería el paradigma de ese “estilo Snyder” que nos empieza a cansar si el director no se hubiera propuesto hacer algo aún más grandioso y paradigmático de sus defectos como es Sucker Punch. Una vez vista toda la filmografía del director hasta encuentras patrones que no te habían parecido tan obvios en sus primeras pelis (incluso en su remake de El amanecer de los muertos) y que ahora relucen como la luz del día. Al igual que Bay, Snyder se dedica a seguir su esquema del éxito, y contando con que Sucker Punch podría ser el equivalente a La isla (o te gusta con reservas o la aborreces) quizá esté esperando su Pearl Harbor, que lo catapulte como blanco de los odios de todos los aficionados al género que practica.

El cine de Zack Snyder también tiene unos elementos fijos y muy fáciles de detectar. Aparte de la cámara lenta, la epicidad que tienen todas las películas de Snyder es casi paródica. Incluso en El amanecer de los muertos cuatro zombis en un barrio de lo más vulgar parece el puto y jodido Apocalipsis. Puede que en 300 tuviera sentido, pero en Watchmen incluso daba la impresión que todos los personajes eran superhumanos por ese afán de impresionarnos. GaHoole puede ser como 300 en cuanto a epicidad, pero es que Snyder hace que todo, incluso el acto más insignificante, sea glorioso y grandioso, queda hipertrofiado y el climax no resulta climático. Y Sucker Punch directamente es toda una exageración, una traslación a lo épico (en forma de metáfora) de lo mundano. Lo disfrutaras o lo aborrecieras, hay que reconocer que resulta algo forzado. Echa el freno Zack.

Debo ser la única persona del planeta que ha visto esta peli más de una vez.

Como parte de esa “modernización” del cine palomitero, en cierto modo el amor de Bay, aburrido e insulso, es sustituido por el sexo. Y así, este está presente en una o varias escenas sexualmente vergonzantes introducidas en la cinta. Desde escenas innecesarias y poco creibles como el sexo de El amanecer de los muertos a la subtrama de la reina Gorgo en 300 añadida solo para meter un polvo absolutamente invisible y ridículo, pasando por la famosa escena entre Buho nocturno y Espectro de seda en Watchmen (para una película donde podía arriesgarse a hacer una BUENA escena de sexo, va el tío y la convierte en comedia involuntaria con la música). De hecho, seguro que hay una escena porno de lechuzas fuera del metraje en su película infantil. Seguro que Snyder se la machaca mirando esa escena. Seguro que…vale, estoy desbarrando. El amor en Bay tiene componente sexual (Megan Fox no es objeto de limpios amores platónicos) pero el sexo no es importante, es amor pícaro pero nada más. Michael Bay aún no se ha decidido a rodar una escena de sexo con cientos de planos de 2 segundos intermitentes que acabe, previsiblemente, con una explosiva eyaculación precoz. Zack suda bastante de meter amor en las películas, incluso reduce el amor a sexo en sus adaptaciones en buena parte. Y Sucker Punch es una película plenamente sexual, donde toda pistola, espada, dragón o tren es en realidad un pene. Sucker Punch es una pesadilla freudiana. De los 90 a los 00 parece que ya no creemos en el amor, solo creemos en meter la polla en caliente y que nos rellenen como a un pavo. Que bueno, será lo que hay, pero al menos Snyder podría aprender a rodarlas de forma que parezca que ha visto alguna vez en su vida sexo real.

“Después de protagonizar una película con Ben Stiller llegué al mejor momento de mi carrera como actriz al desnudarme en Watchmen”.

Probablemente comparar ahora a ambos autores suene algo descabellado, y no vemos con los mismos ojos que la adaptación de nuestra serie de la infancia preferida la lleve Michael Bay que Zack Snyder. Pero este post quiere reivindicar a ese Michael Bay de sus primeras producciones, ese Michael Bay que se disfruta más cuando no sabemos que es Michael Bay, cuando no vamos buscando sus clichés repetidos en lugar de disfrutar de una acción vibrante y llena de adrenalina. A ese Bay de 2 Policias Rebeldes (incluso la segunda se deja ver…malamente), de La roca, el que rodó grandes escenas (con otras mediocres) en Armageddon, y el que fue capaz de interesarnos en la primera mitad de La isla. Porque hubo un tiempo en el que no estaba tan denostado, y conviene recordarlo. Sobretodo para que no nos parezca tan raro cuando lo comparan con un director de acción cuya estrella se va apagando lentamente. ¿Qué será lo próximo que nos traiga Snyder? ¿Bueno? ¿O sencillamente nefasto? No debe quedar mucho para que lo veamos. Y dentro de 5 años, igual este post no suena tan chungo.

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comentarios
  1. Sólo comentar que mi señora ha visto la de las lechuzas al menos tres veces… Yo sólo dos.

  2. Runciter dice:

    Buen artículo comparativo. La cosa es que Snyder aún tiene crédito (y eso que a mí no me gustó nada “Sucker Punch”), mientras que Bay ha caído ya en un pozo del que dudo que salga jamás.

  3. Afani dice:

    Estoy de acuerdo con prácticamente todo, y mira que no lo había visto desde ese prisma.

    Si eso, comentarte que lo de películas de Barcos MAL es MENTIRA y deberías MORIR de manera HORRIBLE por decirlo. Y mi único argumento para afirmar eso es Master&Commander.

  4. Chuck Draug dice:

    Somos muchos los que recordamos que antes veíamos algo de Michael Bay y no maldecíamos a la pantalla. Yo sigo disfrutando de La Roca, de Dos Policías Rebeldes… y Armageddon no me parece tan horrible (excepto los minutos finales) como la gente dice. Ya conoces mi opinión sobre La Isla y todo lo que vino después.

    La comparación entre Bay y Snyder no es desacertada, a ambos les pasa lo mismo: su sello se convierte en su carga, porque no son capaces de alterar la fórmula, de añadir nuevos elementos para no hastiar. Al final, acaban aburriendo y lo que antes tolerábamos o incluso nos gustaba ahora lo repudiamos. Y es normal: no hay que abusar de lo bueno, de lo que funciona.

    Y aunque a mí La Isla me provoque urticaria en su segunda mitad y aunque la filmografía de Bay tras esa película hace que me dé cabezazos contra la pared, nada, NADA de Bay supera como bodrio a Sucker Punch. Ni siquiera Transfomers 2.

    Y no he visto GaHoole. ¿Debería verla?

    … ¿Qué? ¿Esperabais tochaco?

    • Yo prefiero mil veces recrearme la vista con Sucker Punch antes que soportar las memeces de los personajes de Transformers 2, que parecen sacados de una secuela cutre y mala de American Pie. Por dios, que hay niveles. XD

    • Fosforo dice:

      Coincido con Ovi en que Sucker Punch no me parece, ni de coña, pero que Transformers 2, ni la 3, ni Pearl Harbor. Otra cosa es que la película te entrase con el pie torcido.
      Ga Hoole es una película mediocrilla y para niños. Una aventura estilo Harry Potter pero con lechuzas. No te va a aportar nada, pero tampoco te va a desagradar. Se deja ver.

      • Yo Sucker Punch la vi como lo que es: lo que en mi tierra llamamos “un bastinazo”. Por eso la disfruté. ¿Qué esperábais, otro Lawrence de Arabia?

        • Chuck Draug dice:

          Yo esperaba una mierda entretenida, pero es que ni eso consigue. Me parece que hay tanta exageración, tanto absurdo, que al final te cansa e incluso prefieres ver algo del “Bay malo” antes que esto.
          Lo mismo soy yo, que puede ser, no sería ni la primera ni la última vez. Que sí, que te puedes recrear la vista con las mozas, pero para de contar.

          A niveles de absurdo sin sentido que en vez de entretener o hacer reír te dan ganas de patear el culo a su autor, es como Zerocómics, pero con mujeres que no te hacen vomitar (si no lo digo, REVIENTO… jejeje… reviento… como en explotar… ¡y explotar a cámara lenta!).

          • Sí, pero… ¡tío! ¡Mechasamurais! ¡Soldados zombies steampunk del ejército del Kaiser! ¡Rocket!

            • Estoy con Lograi: es la peli friki por excelencia. Se puede criticar por tener un guión demasiado presuntuoso (con lo bien que habría quedado de ir por derroteros más sencillos), pero en verdad es un disfrute visual, como un videoclip pasadísimo de rosca. Y tiene una virtud: al principio creía que el “pasapantallas” iba a ser un coñazo previsible, pero por el final se rompe la tónica de la película y se vuelve realmente imprevisible. Lástima que el clímax se vea empañado por una tontería sin pies ni cabeza.

              Vamos, que no la considero especialmente buena, pero ni de coña me parece que llegue a los límites denigrantes e insultantes que sobrepasan las infames secuelas de Transformers. Pa mi gusto, vaya.

  5. Pues no es tan descabellado como parece compararlos, no. De hecho, aunque me guste mucho Snyder hoy en día (todavía Bay debe demostrarme si tiene un Watchmen, un 300 o un Amanecer de los muertos en su filmografía, ya sé que debo ver La Roca y comprobar si Armaggedon es tan mala como la recordaba), debo reconocer que con Sucker Punch noté esa pizca de incomodidad que me supone descubrir que este director joven, a priori tan prometedor, está abusando demasiado de sus propias virtudes, hasta el punto de convertirlas en defectos repetitivos y aburridos. En otras palabras, que hay que tener cuidado a la hora de plasmar, una y otra vez, tu propio sello de identidad, porque al final puede llegar a coger cierto toque de autoparodia muy poco deseable. Vamos, que hay que reinventarse.

    Por eso le tengo mucho miedo a su Superman, porque la Warner sabe que realmente necesita una buena película del personaje, desesperadamente.

  6. mariods86 dice:

    Pos como que aplaudo este artículo y practicamente no tengo nada más que añadir. Creo que has resumido a la perfección que es injusto hablar tan mal de Bay cuando al fin y al cabo tuvo un momento grandioso que hoy en día tan solo ha anclado de mala manera sin apostar por algo innovador (No me gustó mucho la segunda de Transformers, y el revisionado hace que pierda). Mira, solo estos dos detalles a aportar:

    – A mí me moló mucho Transformers 1, porque al fin y al cabo es la serie hecha película, sin más, y me lo pasé como un enano en el cine. Otra cosa es que no te gusten los Autobots y los Decepticons ya de por sí, como expresas aquí, pero sigo diciendo que me parece una buena película.
    – La peli de Watchmen me parece una buena adaptación. Me da igual el copipegue del cómic, Zack arriesgó con algo que visualmente es una gozada y entretiene.

    Por lo demás, oye, qué guay me ha parecido coincidir contigo en un gusto cinéfilo que hasta ahora pensaba que solo yo tenía. Resulta bastante irónico, después de no coincidir en tantas otras cosas sobre cine. XD

  7. […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Michael Bay vs. Zack Snyder crisiscreativa.wordpress.com/2012/06/29/michael-bay-vs/  por NubisMusic hace […]

  8. Curiosamente en mi familia hay fans de Michael Bay a muerte, los cuales me probaron que la formula funcionaba cuando al hablar de la isla me dijeron “Empieza siendo un coñazo y luego mejora”.

    No sabia si estrangularlos o alabar a Bay por conocer a su publico.

  9. Da5id dice:

    Lo siento, pero no. Un tío que es capaz de colocar “product placement” de X-Box, Aquabona, Adidas y Dios sabe que más en un búnker EN MITAD DEL JODIDO APOCALIPSIS en una peli como ‘La isla’ se merece que le prohiban judicialmente acercarse a menos de un kilómetro de una cámara de cine y que lo encierren en Guántanamo hasta que Roland Emmerich gane un Óscar…

    • Fosforo dice:

      ¿Jodido apocalipsis en La Isla? ¿Dónde? ¿Está seguro de que ha entendido la película?
      Por cierto, si tuvieramos que renunciar a todas las películas con “product placement”, se nos quedaría el cine bastante escaso. Otra cosa es que Bay sude olímpicamente de disimularlo.

      • Da5id dice:

        Vamos a ver, la excusa que dan a los clones para no dejarles salir del búnker-laboratorio donde están encerrados es que ha habido un holocausto nuclear y toda la superficie de la Tierra está arrasada y contaminada, pero por suerte las fábricas robotizadas de Microsoft, Aquabona y Adidas siguen operando y suministrando zapatillas, ropa de marca y consolas holográficas a los escasos supervivientes. ¿A que tranquiliza saber que el merchandising sobrevivirá al fin del mundo? ESO es lo que me cabrea, que por contentar a sus patrocinadores Bay se salte la lógica a la torera.

        • Fosforo dice:

          Hombre, dado que seguramente los clones no sepan qué es Microsoft, ni Adidas, ni ninguna otra marca, o al menos, que eran marcas que existían antes del Apocalipsis (pueden pensar que son marcas actuales hechas en el complejo donde viven), no lo veo tan descabellado.
          ¿Para qué inventar marcas nuevas para absolutamente todo lo que llevan dentro del complejo, si los clones no saben si esas marcas son de fuera o no? Sí, se podría hacer, pero tampoco veo que le reste lógica a la película.

          De todos modos, insisto, el product placement está casi omnipresente en el cine de los últimos 20 años. Hay directores que lo disimulan y gente como Bay, que decide ponerlo a lo bruto y punto. Y creeme que habrá empresas que prefieran algo más discreto. Renunciar al cine con product placement es como renunciar al cine con banderitas americanas. Al final no tiene sentido.

    • Hombre, viendo la última película de Roland Emmerich, tampoco me arriesgaría tanto…

  10. valerian32 dice:

    Interesante comparación ciertamente. ^^

  11. Dalton Kfk dice:

    Yo creo que no solo influye el que Michael Bay se repita a sí mismo mucho y mal, que creo que hace lo que le piden las Productoras y se queda tan agusto. Su propio carácter egocéntrico no le debe estar ayudando. Os animo a ver el audiocomentario de Transformers, en el que raja considerablemente de todo el equipo de rodaje en vez de la propia película, dejando a la mayoría como poco profesionales o básicamente inútiles, pero menos mal que estaba él por ahí controlando la situación…
    Me uno a defender ‘La Roca’ como buen entertainment. Me divirtió tanto como ‘Con Air’
    😀

  12. Guild Adventure dice:

    y a mi que me parece peor la 3 de transformers que la 2 :/

  13. spikereven dice:

    A mi Snyder como director me gusta. Sí, su modo de narración no es quizás el más acertado, pero estéticamente me parece una maravilla. (A mi Sucker Punch me gustó mucho!)
    En cuanto a Bay… bueno, lo que más me molesta es algo de lo que pecan la mayoría de los realizadores actuales en el cine de acción, el “síndrome de la cámara inquieta”, ese que evita que puedas ver en condiciones la acción sin vomitar del mareo.