Bakuman: Guía para el autor de cómics novel (También va por ti, webcomiquero)

Publicado: junio 7, 2012 de Nubis en Libros y comics, Webcomics

Los sueños se cumplen, así concluye Ichitaka al leer su obra publicada. Su sonrisa ahora era diferente, de una calidad que solo se consigue en una primera vez, y a su edad era increíble seguir consiguiendo primeras veces. El personaje gracias a sus ojos paseaba como teletrasportandose de una viñeta a otra, esperando cumplir ese objetivo que él como autor ya conocía de sobra pero como mundo en papel era una de las mayores aventuras jamás contadas; todo misterio, toda posibilidad de triunfo y fracaso al mismo tiempo…

Extracto de “Era más que uno” de Todeo Mojima

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Bakuman es bien conocida dentro del mundo de los cómics por su historia única y realista: la vida de dos autores de manga desde sus inicios hasta el final. El mundo del manga y anime es harto cerrado, demasiado como siempre han demostrado cientos de series idénticas que siguen el patrón de la serie del momento o de las pioneras. Los japoneses son así en muchos campos, siendo demasiado tradicionalistas si la formula les sale bien.

Pero un buen día tenía que ocurrir, Tsugumi Ōba y Takeshi Obata decidieron arriesgarse y hacer algo diferente en el mundillo con ese éxito como lo fue Death Note (donde en este blog ya se ha hablado con mucho cariño), una apuesta anti los estándares actuales y que seguramente tuvieron que mover mucho hilos para verla en la popular Jump, revista donde se alberga más Shonen (Mangas de peleas) que otra cosa. Así nació una “Novela Gráfica Manga” que ha quedado para la posterioridad como de culto.

La gente pidió más, y al ver los autores que lo diferente también podía cuajar en la cerrada industria del cómic japonés, pues se lanzaron con otra aventura siguiendo el mismo plan de hacer algo menos común. Así nació Bakuman:

¡Zas! La primera en la frente…

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Bakuman es uno de esos Mangas realistas como pocos hay, no llega al nivel de cotidianidad y emoción como la obra maestra Yotsuba, pero nos muestra algo que muy pocas obras o ninguna (sobretodo en el manga) han mostrado: la vida y pena de un autor de cómics, ¡qué oye! ¡También son personas!. Con esta arriesgada premisa se logra una gran obra que sirve de paso como guía para el autor novel. Se marca absolutamente cada punto que un dibujante (y guionista si decide acompañar) tiene que sufrir para ser serializado en esa dura industria de ojos rasgados trabajadores. Lo malo de la obra es eso mismo, que se enfoca desde el punto de vista japonés, aparte de los típicos eventos y detalles del país que el otaku de turno entenderá, se deja como algo normal ese sobre-esfuerzo y trabajo diario sin tiempo libre, así como que las empresas, en este caso la Jump, es común que actúen así frente a sus empleados. En nuestra sociedad del cómic esto no es tan así, aparte de que no tenemos de una revista al nivel de la mítica Jump. Pero aún así, aunque se pertenezca a otra sociedad, los valores básicos y principales son comunes así como las ilusiones y sueños rotos son algo muy humano se viva donde se viva.

Pero lo dicho, lo mejor de la historia es su guía para crear de cero una obra, desde la concepción en la mente humana hasta la evolución, errores frecuentes y final ya plasmado en papel por decir sólo algunos aspectos, paso a paso y minuciosamente en muchos momentos. Esta historia tan detallista y específica en un solo campo hace creer que a nivel comercial es inconcebible que pueda vender, pero Ōba como guionista ha sabido enfocarlo para que no se haga pesado y dotar de emoción a algo tan frío y serio como es el publicar para una editorial. Se le nota veterano y que muchos de los personajes que aparecen, sobre todo los editores, están basados en personas reales, por lo que solo tenía que escribir sobre su propia experiencia. Con este estilo, y una vez más, demostraron que se puede triunfar con algo diferente a lo habitual de su medio.

Así que si me permitís, quiero nombrar también en este artículo como ejemplo a los webcómics, en este caso españoles, comparando puntos que trata Bakuman y que a muchos lectores les sonará de algo, para que vean que no tenemos ninguna exclusividad:

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¿De qué me suena esto…?
La Nutria, tío, la nutria…

Entre todos los autores está claro que cada uno tiene un objetivo al porqué y sentido de su obra, siendo tan variada la cosa ya sea por superación personal, compartir su obra, dinero, fama, llamar la atención, amor al arte, reconocimiento, aprender… cada uno a su bola e igual de respetable todas.
Pero entre todos estos hay algunos, como también se trata en Bakuman, que han nacido con ese “don” para el cómic. Están los genios por esfuerzo que son la mayoría pero luego están los que se han criado con este mundillo y al empaparse tanto de ello y practicarlo de manera frecuente, llegan al nivel de convertirse en algo normal para ellos y tan natural como beber agua, como es el caso del personaje rival-amigo Eiji Nizuma. Digamos que comprenden el arte, no necesitan de estudiarlo como el común de los mortales ya que han sabido entender lo que significa realmente esto, el verdadero sentido a la hora de dar vida a una obra.
Y al mismo nivel están los que llegan y lo hacen, tal cual, como puede ser el personaje de Kazuya Hiramaru que un buen día descubrió lo que era el manga y por probar a escapar de su rutina acabó siendo un autor revelación. De estos hay casos reales, y suelen ser gente que al no estar condicionada por lo común o “lógico” del mundillo pueden aportar nuevos puntos de vista y excepciones. Lo mejor es que Kazuya (y esta clase de autores) sigue sin leer ni un solo manga, cosa que a mi parecer hace bien para que su estilo no se vea influenciado.
En mi caso he tenido la suerte de conocer alguno de estos, y puedo decir que Bakuman refleja muy bien la personalidad de gente así, con esa sensación de distanciamiento e incomprensión que podemos tener hacia esa lógica de sus mentes, la más absoluta a lo que se hace para estos genios y que con sencillas fórmulas nos muestran resultados que jamás idearemos.

En la obra también se comenta que las grandes series de culto y las más famosas surgen porque sí, que no se planean. Los protagonistas al principio van por una táctica común entre autores como lo es el planificar, el elaborar un estudio previo para ver que vende más y que es lo que prefiere la gente, una buena manera de ir sobre seguro. Pero su editor les comenta que es un fallo ya que solo lograrán ser uno más. Grandes obras del manga como lo son Dragon Ball o One Piece fueron ideadas sin un estudio previo, si no algo que sus autores comenzaron y simplemente siguieron, ofreciendo ese secreto para el éxito que tanto ansia todo autor como si fuese una piedra filosofal. Es mejor a veces dejarse llevar y dejar que un cómic crezca solo, que su evolución sea natural sin forzar ni buscar elementos que nos den algo por seguro. En mi caso puedo decir que a la hora de componer música o escribir prefiero no haber escuchado o leído nada en mucho tiempo, incluso no haber visto cine o televisión, para que a la hora de crear no se note una influencia reciente.

Otro punto interesante y similar que plantea Bakuman es el no hacer caso a los fans, me chocó en su momento cuando lo leí, ciertamente. Se explica que si se tuviese que hacer caso a todo lo que se dice, la historia se volvería un caos o, principalmente, su verdadera esencia, la idea original del autor donde solo está en su mente y solo su mente comprende, se perdería y no sería la misma historia, sería la historia de los fans y no la del autor, que es el que impone la novedad y un punto de vista que nadie más comparte. Según el editor Goro Miura, el personaje que lo explica, los fans son un apoyo y solo se deberían tener en cuenta las sugerencias que encajen, siendo imposible hacer que llueva a gusto de todos.
En mi opinión, de la forma que se explica es algo radical, pero si es cierto que una obra se puede ir al garete en cualquier momento si no se toma la decisión correcta. El artista de hoy día tiene la red de redes como la mejor de sus aliadas, el mundo del webcómic posee la suerte de ver la opinión de absolutamente cada página que se crea, pudiendo hacernos la mejor idea posible y que jamás podríamos haber soñado de como estamos haciendo el trabajo. Ojo, pero esto es un arma de doble filo porque si hacemos absolutamente caso a todo comentario, el webcómic se convierte en ese caos citado y cada página irá en una dirección con tal de satisfacer a todos, perdiéndose la idea principal y estructura que se pretende con la obra. Pienso que hay que poner una de cal y otra de arena, buscar el tan difícil pero siempre efectivo equilibrio, pero sobretodo ofrecer algo nuevo a los ojos del lector y este se lleve una experiencia nueva que recuerde por mucho tiempo. En resumen, es darle una sorpresa que no espere y que lo engañe como expertos ilusionistas que somos, después de todo de eso se trata, de hacer creer una cosa convencer y engañar para luego mostrar el resultado del truco y que nadie se lo espere.

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Editores, algo importante de lo que pensar si se es autor de cómic y de lo que jamás tenemos en cuenta ni antes ni ya metidos en el mundo, son como los mecenas de este campo después de todo. En Bakuman se plantean como algo más del equipo de desarrollo de una obra, algo tan vital como el propio autor. Muchos clásicos del cómic no os extrañe que lo sean porque han tenido un gran editor detrás, este personajillo es tan importante para hacer flotar una obra como para hundirla en el olvido. A la hora de publicar, incluso si somos nuestros propios editores, entra el factor suerte, uno de los elementos más básicos a la hora de ser artista, y parte de esa suerte depende del editor que nos toque/elijamos.
Por otra parte en el mundo del webcómic somos nuestro propio editor siempre, pero algunas veces como ya se ha comentado antes, son los lectores. Esto por un lado nos puede mal acostumbrar y a la hora de la verdad, de salir fuera al mundo real, puede que choquemos y no nos guste nada trabajar con uno, cosa que sucederá siempre si no sabemos ver y adaptarnos por muy bueno y experto sea el editor. Pero hay un lado bueno, y es si queremos ser editor en sí algún día, por si queremos hacer realidad los sueños e ilusiones de otros autores, gracias al mundo del webcómic las lecciones básicas serán más que aprendidas, dándonos una experiencia que de otra forma no tendríamos, sobretodo en esa ansiada formula de saber que cómics funcionan y cuales no, al estar previamente subido en la red podemos encontrar las historias perfectas para vender y con un riesgo menor.

Una cosa que también quiero decir a los autores de webcómics es que no tengan miedo a probar, experimentar y a romper con las reglas. Todos conocemos cierto webcómic totalmente absurdo y sin sentido que ha sabido captar la atención de bastantes lectores. Su secreto es eso mismo, ser diferente a partir de parodiar lo común y típico de los demás webcómics, lo leemos porque nos ofrece algo que no veremos en ningún otro lado. Si uno piensa mucho previamente antes de hacer una idea diferente, terminamos por no hacer nada, ya que tememos que no funcione por “raro” o alternativo al webcómic de miles de visitas, pero es un error el al menos no intentarlo y seguir probando.
He visto al 100% de autores, remarco, al 100%, mejorar, este es otro de los puntos buenos del mundillo, ver como un autor mejora a pasos agigantados. Puede que en parte tenga que ver el apoyo constante de los lectores siempre presentes en cada página, que esa sea una de las magias de porque seguimos haciendo lo que hacemos, notandose en absolutamente cada autor una mejora constante.

El dichoso ranking de cierta web que tanto ha dado que hablar debería ser tomado como en esta serie, como algo para esforzarse y mejorar. Suena a tópico, pero si no es así no hay mejor manera. Ademas, sirve de experiencia antes de la prueba real, donde de verdad existe una dura competición por ganarse el pan destacando sobre otros tantos participantes en esta carrera que comenzó hace tantos años.

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Un último punto que quiero tratar es con la filosofía con que se toma la historia esta obra, enseñándonos de paso que todo, absolutamente todo, puede verse desde otro punto de vista, ya sea artístico, competitivo o divertido, todo depende de la manera en que vemos las cosas y que otra forma de afrontarlas siempre es posible.
En este caso es el mundo del manga, tan frío por fuera pero excitante por dentro si se sabe apreciar y vivir como una de las mayores aventuras de nuestra vida. Así es este arte, tan agradecido si sabemos valorarlo y tan directo y completo cuando nos fijamos en esos pequeños detalles que nadie más aprecia. Así que ama lo que haces dichoso/a, por que esta aventura no la vive cualquiera (Aparte que limpiar la cocina ya no será igual, mil emociones os esperarán).
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 Y como este un par más

Fudosraaaaah

Y eso es, espero que os haya animado a leer este buen manga que tanto enseña y deja gusto re-familiar. No hace falta saber del mundillo para disfrutarlo y emocionarse por igual conforme los protagonistas evolucionan, pero si se tiene conocimientos previos pues se disfruta el doble, y ya si se está metido dentro de todo este meollo pues el resultado es triple. Eso sí, todo depende del enfoque que le demos…

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comentarios
  1. Chuck Draug dice:

    Me parece muy curioso que te hayas puesto a comprar Bakuman con los webcómics. Y algún día me animaré a leer Bakuman. xD

    Estoy de acuerdo en que los cómics de éxito no nacen con ese pensamiento. Una idea surge, se le da vueltas, se empieza a abocetar, a hacer guiones, a dibujar, a publicar… si tiene éxito o no, eso ya depende tanto de lo que haga el autor (y no solo en lo artístico, sino también en la promoción… evitando el spam y la autopromoción descarados), sino también de a qué público va dirigido. Porque esto parece que algunos no lo entienden: no puedes contentar a todos, no vas a complacer a todos. Ahí entra un poco lo que comentas de “ser tu propio editor y adquirir experiencia como editor”, porque entiendes qué gusta más, qué gusta menos, si tienes un público minoritario o si abarcas un espectro más amplio.
    Pero reitero en el tema de que no puedes contentar a todo el mundo, porque unos querrán unas cosas, otros querrán otras cosas… los fans y no fans dicen muchas cosas, y varias se contradicen incluso.

    A tenor de eso, sobre hacer caso a lo que dicen los fans… Creo que tal y como lo dice Bakuman, sí, es muy, muy, pero que muy extremista. Pero no se puede decir que no tenga cierta parte de razón: y es que hacer caso a los fans puede ser perjudicial si no vas con cuidado, que una cosa es leer críticas y otra decir “eh, oye, fan, me gusta esa idea, quizás la incluya”, donde “quizás” es “segurísimo, por complacer a mi fan”… Si no lo haces bien, puedes incluso tener a unos fanboys persiguiéndote casi creyendo que porque les hiciste un guiño o dos ahora vas a hacer todo lo que te digan. Y eso no es así.
    Porque la obra, en primer lugar, te tiene que gustar a ti. Si no te gusta lo que haces… pues deténte, date un tiempo para pensar en qué estás haciendo, párate, aunque eso implique un hiatus (temido hiatus) para tener las cosas más claras. Es bueno que en los webcómics haya más interactividad, pero cuidado con ella. Como bien dices, es un arma de doble filo.

    El tema del ranking (¡que sale en este blog también! xD)… lo siento, sigo sin verle la importancia y dramatización que más de uno le pone. Vale, oye, que mi webcómic está más abajo del puesto 400, ¿y qué? Entre que es un webcómic “de entrenamiento” y que no lo conoce ni el tato, ¿voy a ponerme a lloriquear por no estar en el top 10? No: en vez de eso, escucho las críticas, me autocritico, mejor, busco cómo hacer las cosas de forma diferente… No necesito una clasificación para ayudarme a mejorar.
    Claro que este es mi punto de vista, el punto de vista de alguien a quien las clasificaciones no le importan mientras le guste lo que está haciendo, mientras aprenda de sus errores para corregirlos, mientras sepa ver el valor de una buena crítica, mientras utiliza un cómic de campo de pruebas para un futuro (o si no tienes un cómic como prueba para futuras obras, que puedas mejorar tu cómic actual para llegar más lejos)…
    Así que quede bien clarita una cosa: todos tenemos que seguir aprendiendo, porque hasta los maestros más experimentados aún pueden descubrir algo nuevo y mejorar lo presente.

  2. Fosforo dice:

    Bakuman mola, todo aficionado al cómic debería leerlo. Tiene ritmo, tiene alma, tiene un buen argumento, personajes bastante mejor construidos que en Death Note, visualmente es muy agradecido de leer y no hay muchas obras (prácticamente ninguna) que traten este tema. Y no creo que se hagan, porque es dificil siquiera imaginar que vas a poder hacerlo mejor. Bakuman dice todo lo que hay que decir.

  3. by Atx dice:

    Yo empecé a leer Bakuman por consejo de un amigo. La historia ya de por sí es muy atractiva: la vida de dos chavales que aspiran a dedicarse al manga profesional, y todos los sortilegios que deberán pasar en su camino. Aquí apenas hay nada sobre el tema (obras que hablan del proceso editorial más que de cómo se vive cuando se empieza en el mundillo), y la historia resulta cercana y agradable.

    Sobre las comparaciones, bastante acertado en todos los aspectos. En animación por ejemplo, he visto casos de series que se arruinaron completamente por hacer caso al fandom, luego comprendo la postura de ambos sobre el feedback que reciben y cómo dejar que influya sobre la obra. Mejor ser comedido y equilibrar la balanza entre esos comentarios y lo que se busca. Y ni hablemos de rankings… (yo siempre he dicho que sirve para ver tu nivel y mejorarlo, no para regodearte o lloriquear sobre él) xD

    Por lo demás, me quedo con esos 5 puntos del final, que se pueden aplicar a todo campo creativo (y a la vida). Si no amas lo que haces, no sabrás sacarle el jugo ni valorarlo 😉

    Un saludo, y felicidades por el post

  4. […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Bakuman: Guía para el autor de cómics novel crisiscreativa.wordpress.com/2012/06/07/bakuman-guia-para…  por NubisMusic hace […]

  5. Bakuman es genial, así de simple. Yo empecé a leerlo gracias a que un amigo me lo está dejando. Voy al día en la edición española (o quizá me falta un tomo, le tendré que preguntar XD) y puedo decir que no puede ser más interesante la jodida historia.

    Y es por lo que dice este artículo, refleja muy bien las inquietudes, las neuras, el miedo al fracaso, la inventiva… de cualquier autor de cómic. Por muy orientado que esté al manga y a las peculiaridades de la Shonen Jump, hay detalles que son universales y que se pueden aplicar a todo.

    De hecho, diré más, gracias a Bakuman regresé a ideas de mi infancia que prácticamente había tirado a la basura. Su lectura APORTA, y además no aburre. Sus personajes, por otro lado, son simpáticos y algunos sufren incluso cierta evolución a medida que van consiguiendo sus sueños. Quizá lo más flojo sean las historias de amor adolescente que tan ingenuas se perciben para los occidentales más talluditos, pero tampoco es algo que moleste en exceso.

    Me quedo sobre todo con el desarrollo de los protagonistas como autores, que eso sí que está escrito con pasión y realismo. ¡Mola!

    • Oh, sí, [SPOILER] la historia de Saiko y su churri es de lo más chorra de la historia… Mucho mejor (aunque tampoco nada del otro mundo) la de Shuujin y Kaya…[/SPOILER]

      • Mí ser Sheap dice:

        [todo lo de aquí pa´bajo es SPOILER]

        Eso es cierto, si pudiera cambiarle algo a la historia sería Saiko… con el paso de los números empezó a caerme mal, Kaya Y Shujiin mejor pareja sin duda
        Y con Bakuman bien, ha sido una serie que he ido aguantándo capítulo a capítulo hasta que acabo, cosa que con otras series no he llegado a hacer, pero eso sí, igual que con Death Note mejor la primera parte, la encuentro más jugosa, que la última. Y el final me supo a poco fue como “puf” aquí acabo… (¿Será un efecto secundario de que estuviera enfocado a Saiko?)

  6. Nubis dice:

    ¡Wo! 100% de comentarios positivos, ¡eso habla muy bien del cómic! ¿No? Que todos estemos de acuerdo en algo es difícil, así que un gran aplauso para los autores de este manga.

    Otra forma es posible, y obras así lo demuestran, no entiendo como la mayoría de autores se/nos encierran en lo ya visto sin arriesgarse a algo más.

    Pero, ¿es que acaso no todo el mundo está capacitado para hacer algo diferente e igual de divertido? ¿No todo el mundo puede enfocar lo cotidiano de tal forma para crear una historia interesante? Yo creo que si que se puede, que todos tenemos capacidad pero hay algo que nos a mal acostumbrado como lo es la comodidad, por decir una de tantas.

    • Chuck Draug dice:

      Espero que hayas quitado de los comentarios positivos a los que no hemos leído el manga. Porque una cosa es que hayamos oído hablar bien, otra es que podamos opinar con conocimiento. 😛

      De todos modos, es cierto que podemos hacer más y que por comodidad o por preferencias pues no hacemos cosas así. También ten en cuenta que si te sales de la norma, en España, por ejemplo, no está bien visto a menos que seas un “nombre grande”, por lo que a veces es mejor primero labrarse un nombre antes que empezar arriesgando. Que está bien para conseguir experiencia mientras uno no se estanque.
      Vamos, que aquí el costumbrismo, parece que si no da para novela gráfica en vez de para una serie continua y que haga parecer lo cotidiano más “épico”, pues ya se sabe: no llega lejos.

      • Fosforo dice:

        Por Twitter, Ensis me dijo que le había parecido una pérdida de tiempo el cómic. Por supuesto, yo voy a hacer como que no lo dijo.

      • Nubis dice:

        ¿Y porqué es necesario un nombre ya labrado para publicar algo arriesgado y diferente? Mentalidad española, ya te digo. Aún así, de vez en cuando aparece un autor revelación que no conoce nadie y que te vende bien la moto con algo nuevo o caso como un autor consagrado que su nueva obra es considerada regulera por que se ha salido de su habitual estilo. Me temo que el público es impredecible, otra arma de doble filo, y que obras que hoy en día son dejadas de lado pueden convertirse en clásicos en el futuro.

        El caso, sí, España es así.

        • Chuck Draug dice:

          No te lo estoy negando. Date cuenta que estoy diciendo, precisamente, que en España te harán caso antes si ya tienes un nombre labrado. Que no debería ser así, que es verdad que la experiencia es un grado pero no debería limitar la creatividad.

  7. Oye, pues también creo que Bakuman ha hecho mal, aparte de bien… ¿Recordáis en Subcultura uno que apareció diciendo que quería editar un webcómic? ¿O el otro que hace poco presentaba su oneshot, con la esperanza de serializarlo pronto…?

    • Nubis dice:

      Bueno, al menos ya comenzó por un interes al mundillo gracias a la obra. También se daría de bruces contra la realidad cuando quiso… ¿serializar? Nos queda eones para alcanzar algo como Japón, pero al menos el tema de publicar cómics en España (o Francia como le ha tocado a Nacho Fernández) aún es viable. Pero vamos, ese usuario se le nota joven, ya planificará mejor las cosas en un futuro, creo…

      • Creo que se refería a serializar en Subcultura…

        • Nubis dice:

          O sea, que quería lanzar un one-shot para probar y luego ver si podía serializar en Subcultura… lo dicho, se le nota joven xD Y ya el problema lo tienen quienes se tomen Bakuman al pie de la letra si no tienen en cuenta que habla de la sociedad japonesa y su industria del cómic, totalmente diferente a la nuestra. Se debe coger el mensaje básico de la obra y aprender del desarrollo y consejo de los personajes, y me temo que no todo el mundo va a captar eso, si no que van a ir directos al meollo, a ganar pelas y ser famosos. Así que déjalos, se darán de bruces y entonces tomarán las cosas poco a poco, que es como verdad se mejora.

  8. shin dice:

    La Jump no publica “casi todo shonen”, TODO es shonen. Y shonen no es manga de peleas. El shonen, shojo, etc. no tiene reglas escritas, si un manga se publica en una revista shonen, lo es sin más 🙂