El Cisma de los mutantes marvelitas

Publicado: junio 5, 2012 de Fosforo en Libros y comics

El evento mutante que acaba de terminar, o empezar depende de cómo lo mires, en castellano (ya saben, yo soy de leer físico) ha sido X-Men Cisma, una trama que ha sido pésimamente vendida por Marvel, que ha querido jugar con un morbo nada interesante, y realmente poco atractivo incluso para los acérrimos a la colección. Sin embargo, si eras capaz de evadirte de las comparaciones con Civil War, de las arengas de “¡Lobezno contra Cíclope!” y demás porquería de mercadotecnia mal planteada de Marvel, puedes encontrarte con una colección de 5 números (en España resumidos en dos grapas gordas de esas que tanto odio) que le pega bastantes patadas a la propia colección de Civil War. Si las consecuencias de este evento estarán a la altura de las que trajo este otro evento podremos verlas en las nuevas dos colecciones mutantes que han arrancado este mes de Junio en España, again. Yo apuesto a que sí.

A pesar de la cansina comparación, en realidad hay pocas similitudes entre Civil War y Cisma, más allá del concepto de la división de un grupo en dos mitades que se confrontan ideológicamente. Pero aquí no hay un enfrentamiento propiamente dicho entre ambos bandos, sino que se trata de un fraccionamiento más o menos cordial, pese al arranque de testosterona que da lugar a esta división. Tampoco se trata de una facción “legal” contra otra “ilegal”, sino más bien de dos formas de encarar la franquicia mutante que se van a desarrollar al mismo tiempo en dos colecciones separadas. Hablaremos de esto un poco más adelante. Por último, creo que es importante destacar que este evento no es un crossover descomunal ni nada por el estilo, sino una nueva génesis para ambas colecciones, que serán sobre las que se sustente el mundillo de los mutantes marvelitas a partir de este momento.

Que no hostia puta, que estos cómics no van de esto…

Tampoco se trata estrictamente, por mucho que nos lo haya querido pintar así la Marvel, de un enfrentamiento entre Lobezno y Cíclope. Es cierto que ellos representan ambas posturas, pero mientras que Scott está apoyado en todo momento, da la impresión de que Lobezno juega, una vez más, solo, y que realmente no representa a nada ni a nadie más que a si mismo. Que finalmente se le unan otros mutantes es sencillamente circunstancial. Lobezno no es el portavoz de nada. Pero Scott sí, él no es solo un mutante más, o una mitad, él es la postura oficial del gobierno de Utopía, la isla donde se han venido refugiando todos los mutantes de la Tierra. Realmente podemos plantear X-Men Cisma más bien como el desencanto progresivo de Lobezno, individualmente, con la nueva nación mutante (que sí, se ve representada por Cíclope, pero no solo). Es como si en Civil War no hubiera habido exactamente una fuerza superheroica a favor del acta de registro y el protagonista fuera solamente el Capitán América.

Antes de que alguno de los que no han leído el cómic se queje amargamente de que Lobezno sea el protagonista, en realidad esto no es tanto así, porque Cisma continua con la trama de lo que venía siendo la colección mutante hasta el momento, y el verdadero protagonista es el gobierno de Utopía, como encara la nación mutante la nueva amenaza que se les presenta, la primera verdadera crisis que se les plantea desde su consolidación como santuario para todos los que son “diferentes”. Sí, vamos a tener mucho Lobezno, pero también mucho Cíclope, y bastante Emma Frost (y si tomamos los preludios de Paul Jenkins como parte de la trama, Magneto y Xavier).

“Hola, soy Carlos Pacheco y mientras los personajes hablan, yo dibujaré las caras como me da la gana.”

Sobre estos preludios, que han sido bastantes criticados, se trata de unos números en los cuales se introducen a los 4 personajes principales en el liderazgo mutante, Xavier y Magneto en el pasado, y Cíclope y Lobezno en la actualidad. Para los que ya conocen a los personajes puede parecer bastante innecesario, cansino, relleno, y todas esas cosas, pero dado que un evento como Cisma parece el mejor momento para que nuevos adeptos se suban al carro de la colección, no está de más desarrollar un poco a cada uno. Pensemos que a la mayoría de los nuevos les va a resultar raro ver a Magneto y a Cíclope trabajar codo con codo, cuando en la película Magneto era el malo, o a Scott Summers dando órdenes por encima del Profesor X. Quizá es de mal gusto por parte de Panini integrarlo como parte de la propia “saga” de Cisma, pero tampoco están mal; se dejan leer.

Lo que pasa es que no está muy acertado el tema, porque nos da a entender que la división, el Cisma, va a separar a Lobezno y Cíclope como en su momento ocurrió con Magneto y Xavier. Pero no, aquí ninguno va a tomar el papel del villano Magneto, ni la discusión tiene nada que ver sobre imponerse a los humanos. Y ese es probablemente el principal valor de Cisma, y el que los de Marvel parecen no haber sabido entender, pues lo han promocionado de la forma menos interesante posible. El saber sorprender y tirar por un camino más o menos inesperado es realmente el gran valor de una colección que, por otra parte, sienta más las bases de lo que esté por venir que tener contenido en si misma. Como decía, realmente Cisma es la excusa para permitir la convivencia de dos visiones del mundillo mutante, y que además han quedado muy claras al final del último número.

Esto quizá se ajuste un poco más…pero tampoco.

Por una parte tenemos la perspectiva actual, en la que se haya ahora mismo la colección, una mirada al paradigma de la nación mutante, la paz entre estos (sin un Magneto claro) y su lucha por la supervivencia contra las amenazas del exterior, en forma de un peculiar Club del Fuego Infernal que nos muestra mucho, pero también muy poco en estos cinco números. Esta es la mirada de Cíclope, líder de Utopía. Pero por otro lado está esa perspectiva clásica, esa que las películas no lograban atrapar del todo. Los X-Men como una escuela para mutantes, como una forma de entrenamiento, de proteger a los mutantes y enseñarles a usar sus poderes para vivir en paz con el mundo. Unos colegiales metidos por la necesidad a superhéroes, no unos superhéroes que viven en un colegio. Y en mi opinión, como operación de “marketing” es muy apropiado que sea Lobezno el que mueva pieza en este sentido, porque nuevamente este público que comentábamos (recién llegado y pasado solo por el filtro de las películas) se verá atraído por Lobezno, y al mismo tiempo pueden acomodarse más fácilmente a la nueva academia para mutantes que monta Logan.

De este modo tenemos las dos caras de los X-Men, una con todo el trasfondo de los últimos años, otra más clásica y cercana a la imagen original de la Patrulla. Y ambas conviviendo en el mismo espacio, en un mismo mundo donde los mutantes vuelven a ser odiados y temidos. Y el hecho de que sea un personaje tan distinto como el Profesor X el que empiece esta nueva escuela para “jóvenes talentos” parece asegurar que lo que vamos a ver a partir de ahora no va a ser un remedo de las historias originales de los mutis, sino que vamos a tener algo muy distinto. Un Logan con responsabilidades, atado a un colegio, a unos estudiantes a los que debe cuidar y salvar, enseñarles a usar sus poderes y a vivir sin miedo y sin vergüenza. La verdad es que la propuesta me parece muy atractiva, y que Aaron, el artífice de todo esto se mude a la nueva colección de Lobezno le añade interés.

Y es que el guionista hace una labor muy notable en esta historia, aportando casi todo lo que le puedo pedir a una grapa mensual de pijameros. Tiene acción, pero esta no se come todas las páginas, sino que se dosifica con una buena cantidad de “hablar”. Y es que en Cisma se habla, se habla bastante, y no demasiado sobre el tema de la disolución, nada tan obvio, sino que se aborda la crisis de Utopía de una forma más o menos realista, como se afronta cualquiera crisis de imagen en la política. Aún así, no faltan las escenas de Vengadores partiendo en pedazos unos cuantos Centinelas, que eso siempre está bien. También nos presentan a unos villanos, el Club del Fuego Infernal, que nos llenan de interrogantes pero al mismo tiempo comprometen al guionista a ser coherente y dibujar unos retratos psicológicos de los perturbados oponentes de los mutantes.

Y al final del post, TETAS.

Y los diálogos, de lo mejor de la historia, no se balancean, como en Civil War, entre lo denso y lo tópico, sino que sabe huir de los lugares comunes manteniendo el espíritu de la historia de supers que queremos leer. Algunos de los momentos tensos entre Lobezno y Cíclope son muy buenos (ese par de puyas sobre Jean, pero sin siquiera nombrarla) pero también los diálogos entre Quentin Quire, el Chico Omega, y “sus mayores”. El chaval parece llamado a ser el nuevo incordio para la paz entre mutantes y humanos, pero a diferencia de la grandiosa altivez del poderosísimo Magneto, Quire es un bala perdida, un imbécil bocazas que apenas sabe lo que hacer con su propio poder. En cierto modo, no lo puedo evitar, veo en Quire una parodia de estos Anonymous que sienten que están cambiando el mundo para mejor con sus potentes armas, cuando solo están jodiendo a todo el mundo sin conseguir nada productivo.

El principal problema de este Cisma es la idea de meter a un dibujante en cada número. Al final le resta mucha unidad a la obra, aparte de que no todas las participaciones tienen una misma calidad. Se me ocurre la colaboración de Adam Kubert, en el último número, que no me gustó nada de nada, ni sus escenas de acción ni, sobretodo,  su tramo final. Bueno, y luego Pacheco, que cada página la dibuja aleatoriamente bien o mal, logrando que acabe odiando su trabajo cuando luego, seleccionando páginas, me suele gustar bastante. Su presencia en la nueva colección de Cíclope me preocupa, porque no sé si me va a gustar o a horrorizar.

En general, por tanto, estamos hablando de un evento bastante entretenido e interesante, con muchos momentos grandes y apenas tropiezos, que sienta las bases de una nueva etapa mutante que pinta muy bien, lógica y coherente, tanto con la continuidad como con la tradición y las demandas de la mercadotecnia Disney-Marvel. Os recomiendo darle un repaso (si obviáis los prólogos famosos y prescindibles, se os queda en dos grapas gordas de Panini y menos de 7 pavos) y ver si os anima a comprar alguna de las nuevas cabeceras que, ya digo, salen este mismo mes de Junio. ¡Disfrutadlas!

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comentarios
  1. Chuck Draug dice:

    Hace tiempo que dejé de seguir a los mutantes. De hecho, me enteré de Utopía a través de la serie de Masacre, pero es que el Mercenario Bocazas también estoy empezando a no seguirlo. Me gustaría hablar de mi desencanto hacia la evolución de Wade Wilson con el paso de los años, pero eso daría para artículo. *guiño guiño*

    Sin embargo leo esto y está volviendo a despertar mi interés por los mutis. La idea de dos visiones distintas pero sin acabar en un nuevo “Xavier vs Erik” puede salir muy bien si el desarrollo de las dos series que siguen ahora es el adecuado.

    Y es curioso cómo comentas que Marvel le ha dado una mala promoción a este evento y que no han pasado del “Cíclope vs Lobezno”. Entre Scott y Loga siempre hubo tiranteces, pero que te lo promocionen en ese plan… cuando oí sobre el evento, y eso que había dejado de seguir a los mutantes, fue cuando dije “están tan desesperados que llevan a exagerar lo que lleva pasando durante años”. Veo que estaba equivocado. Bravo, Marvel, por no saber venderme un evento. BRA-VO.

  2. Muy buen artículo y mejor reseña. Mira que creía, por el título, que ibas a poner a parir el evento o algo así (sí, soy un hacha interpretando frases, ya ves), pero no, veo que te ha gustado y las comparaciones con Civil War me parecen muy acertadas, pese a que ambas miniseries solo se parecen por lo de la ruptura entre amigos con superpoderes y nada más.

    Pero lo que más me gusta de Cisma es precisamente lo que comentas: los diálogos y el tratamiento de personajes. Aaron hace sus deberes, escribiendo a estos personajes como si siempre hubiese estado ahí, dando la impresión de que ha llevado sus colecciones estos últimos años. Esto solo es literal con Lobezno, claro, pero el retrato que hace de Scott Summers, Emma y demás es sencillamente perfecto. Sobre todo por el detalle que, para mí, hace especial esta historia: comienza desarrollando una amistad. Sí, no hace obvio en absoluto el que vaya a haber enfrentamiento alguno, si no lo hubiesen anunciado así desde Marvel jamás podríamos haber imaginado que Logan y Scott llegarían a las manos. Los primeros números, de hecho, muestran a ambos cooperativos, y aunque el primero tenga disensiones con el segundo, lo trata siempre desde el respeto y admiración mutuos que les caracteriza y que, además, ambos se han ganado con los años. El nuevo Hellfire Club solo sirve de McGuffin, de detonante para la ruptura de esa amistad, y no es porque la provoquen deliberadamente, sino que indirectamente muestran las diferentes ideologías de dos personajes que, números atrás, se mostraban camaradas. Sin que ello quede forzado, oiga. Si eso no tiene mérito…

    Por eso, a mí me gusta mucho esta miniserie. Solo le encuentro dos pegas, una es la del baile de dibujantes que comentas (con lo bien que habría estado tener a Acuña o a Davis en todos los números, por citar a dos de los presentes) y la resolución de la amenaza, que casi da la razón a Summers. Habría preferido un número más para darle algo de épica y tensión al asunto, más dificultad con los jóvenes luchando por sus vidas. Por el contrario, tenemos una elipsis que, en mi opinión, rebaja un poco la complejidad ideológica del asunto.

    De todos modos, afronto esta nueva etapa de los mutantes con bastante optimismo. ¿Cómo no? Teniendo a Aaron, Remender y Giffen comandando mis series preferidas, ¿cómo no voy a confiarme? Eso si el editor de turno no se mete de por medio, claro.

  3. ¿Desde cuándo Namor sale en la colección de los mutantes? ¿Y por qué leches Magneto no lleva el casco en la mano como una persona normal, si las personas normales llevasen ese tipo de casco?

    Lo último que me he comprado de Pacheco es Superman: La caída de Camelot, y el dibujo es bastante inconsistente. Sin embargo, he visto que en algunos números Jesús Merino ha hecho algo más que entintar y ha metido mano al dibujo. Fíjate a ver si es ese el problema. Pacheco es un crack, aunque suela esconder pezones que por fuerza deberían verse.

    • Fosforo dice:

      Namor (y Atlantis) es aliado de la nueva nación mutante. Por eso sale ahí. Pero vamos, que sí, un poco más y Aaron le da un uniforme de hombre X, porque sale un montón…

  4. spikereven dice:

    Oh sí! Mutantes nena! Hay en pocos temas en los que me considere “experto”, pero mis 15 años consecutivos como lector acérrimo a su cosmología me avalan xD

    Cisma es el desenlace natural al que se dirigía la franquicia entera desde que Fraction convirtiera a los mutantes en algo más que una nación, un ejercito. Era un paso arriesgado pero lógico dado los acontecimientos catastróficos que han venido sufriendo durante los últimos años (más allá de lo de costumbre) con sucesos como el genocidio de Genosha (toma rima) o el día M. Y es que lo peor que puedes hacer con tu enemigo es arrinconarlo sin dejarle salida, ya que lo único que le quedará será luchar hasta la muerte. Que Cíclope tomase la batuta era necesario, te puede caer mejor o peor el personaje, pero sabes que si alguien tenía que liderar todo este tinglado era él, y ha sido muy divertido ver como Xavier y Magneto se han unido a su causa reconociéndole haber logrado lo que ninguno de ellos pudo.

    Sin embargo la evolución de Lobezno tampoco se ha quedado atrás, lo cual en un personaje tan trillado como él es de agradecer. Choca que sea él el que tome la vía educativa y no la bélica, pero es que durante los últimos años ha sido el que se ha encargado absolutamente de todo lo “desagradable” para que no tuvieran que hacerlo los demás. Entendía la gravedad de la situación de la raza mutante y ha sido el brazo derecho de Cíclope, su ejecutor, incluso en ocasiones en las que discrepaba con él o poniendo las vidas de sus compañeros en peligro por el bien de la especie. Ya venían chocando desde el principio por cosas como meter a X-23 en X-Force, cuando él quería que tuviese una vida normal, y sencillamente la situación le ha acabado superando cuando se ha dado cuenta del exceso de “niños guerrilleros” que hay en la isla. Sí, manda narices que a alguien que está en dos grupos de Los Vengadores le supere algo, pero se ha dado cuenta de que a una nación entera no puede protegerla una solo tipo, hace falta un ejército y quiere que esos niños no tengan que enfrentarse a lo que hace él constantemente.

    Y todo esto el evento de “Cisma” lo expone muy bien. No es que Cíclope y Lobezno se peleen y dejen de ser amigos, no es Civil War, no es quién debe ser la Patrulla-X y quién no. Es sencillamente que los dos mantienen una postura que choca directamente con la del otro. Y además no es nuevo, Bestia se fue de Utopía hace tiempo por lo mismo y la página de este mes en la que al enterarse de lo que ha pasado llama corriendo a Scott para decirle “te lo dije, que sepas que me voy con él” es impagable, solo a la altura de la conversación de Scott con Ororo en la que la ruega que se quede con él porque está acojonado al ver que los que se están yendo son sus amigos de toda la vida y los que se quedan con él son contra los que hace no mucho estaban luchando.

    Cisma es una historia de posturas ideológicas, de amistades, de miedo ante el cambio, de nuevos comienzos… un poco como lo que es y se siente en la adolescencia, uno de los reflejos en lo que siempre se ha inspirado el hecho de ser mutante, pero esta vez con un aire mucho más maduro en la vertiente de los que se quedan en Utopía, y más ingenuo/inocente/clásico en la mirada de los que vuelven a Westchester.

    En cuanto a los equipos creativos del evento, coincido en el que el baile de los mismos en cada número entorpece la inmersión en la historia. En cuanto a los establecidos para las nuevas etapas, la elección de Jason Aaron me parece genial, ya demostró su valía en Lobezno y solo leyendo el primer número de su “Lobezno y La Patrulla-X” te quedas con ganas de más y más. Por desgracia no sucede lo mismo con Chris Bachalo, que no me disgusta como dibujante pero su estilo farragoso me parece que aquí entorpece. En cuanto a “La Imposible Patrulla-X ,por un lado Kieron Giellen llevaba ya un par de meses demostrado que es capaz de colocar brillantes diálogos en los personajes, por lo que me parece un digno heredero de Fraction, aunque queda por ver si es capaz de llevar a los mutantes a ese siguiente nivel que les hace falta, mientras que Carlos Pacheco… pues como bien comentáis Pacheco tiene grandes genialidades y cosas muy raras, y aunque suelo disfrutar de su trabajo, voy a echar mucho de menos a Greg Land, cuyo trabajo me parecía espectacular.

    Conclusión: Si andabas queriendo seguir a los mutantes, es el mejor momento para subirte al carro… Eso sí, yo seguiré hasta el final de los días recomendando, como ya llevo años haciendo, X-Factor, ¿todavía no lees X-Factor? ¡Leed X-Factor!

  5. David dice:

    Sigo pensando que el Civil War de los mutantes será siempre entre X-Men y la Hermandad. El resto es para vender y vender.

    • Perdona que comience así, pero se nota que no lees mutantes hoy en día. Lo digo porque el grupo de Cíclope, en la actualidad, el que reside en la isla Utopía (un lugar para que puedan vivir los pocos mutantes que quedan, lejos de la jurisdicción americana) es lo más cercano que puedas encontrar en la actualidad en cuanto a una Hermandad.

      Me explico, el grupo está compuesto por ex-villanos: Peligro (una entidad tecnológica Shi´Ar con inteligencia artificial), Emma Frost (la del Club Fuego Infernal), Magneto (el de toda la vida), Namor (que ha sido Vengador, sí, pero también villano) y Coloso, que una vez se hizo Acólito y, para colmo, ahora posee la Gema de Cyttorak, la mismica que llevaba el Juggernaut, sí.

      ¿Crees ahora que no es una división entre los X-men “de siempre” (con Lobezno de director, oiga) y una Hermandad que se hace llamar X-men? Sinceramente, es un panorama muy ambiguo que encuentro muy interesante.

  6. randy dice:

    A mi me gustó. Me gustó MUCHO, pero bastante menos que Civil War, que, al fin y al cabo, no deja de ser mi crossover favorito de la historia Marvel. Eso sí, Cisma es un cómic que me sorprendió por su coherencia con las personalidades mutantes y, sobre todo, porque donde se pudo haber hecho una historieta sobre la ruptura de las amistades sencillota y aburrida, se han currado un argumento coherente. Sí, todos sabemos que en dos años habrá vuelto a cambiar el statu quo, pero si, según dicen, lo de Lobezno y los X-Men mola tanto… ¿Por qué no dejarlo un tiempo más grande y sentir que Cisma ha servido para ALGO?

    • Fosforo dice:

      Para mí una de las cosas guays de este Cisma es que se siente que respeta muchísimo lo que ha sido la continuidad mutante durante mucho tiempo, y al no afectar más que a los propios mutantes, es posible que la cosa quede realmente ahí, y aguante bastante. No sé si lo harán, pero de momento no da esa impresión que daba Civil War o Reinado Oscuro de que la cosa iba a durar 10 meses y catapum.

      • randy dice:

        Yo tuve mucho hype con Reinado Oscuro, realmente creía que era un statu quo que podría haber durado cinco años, y habría seguido siendo la polla. Los cómics que salieron en esa época fueron, por norma general, bastante más interesantes que los de la Edad Heroica (claro, que los de Heroes Return eran mucho más interesantes que los de la Edad Heroica). Espero que lo de Cisma dure mucho, ni que sea para que, cuando Cíclope y Lobezno se vuelvan a dar la mano, realmente nos emocione a todos.

  7. Superlayo dice:

    Es difícil decir algo más que lo comenta Fósforo (que suscribo, con la posible excepción de cómo considero los preludios a Cisma, que no me parecen malos cómics, pero ni siquiera se sostienen argumentalmente una vez que ves la miniserie “real”) o el tocho con el que comenta Spikereven…

    Considero que, por primera vez en mucho tiempo, considero este evento como “necesario”, porque los mutantes (aún siguiendo una línea clara y hasta cierto punto novedosa después de que Marvel decidiese renegar del enfoque morrisoniano de los mutantes, con el Día-M) llevan una temporadita de capa caída, con un Fraction bastante irregular. Y me parece una conclusión lógica, vista la evolución cada vez más militarista y de cerrazón ideológica (ya no es que hablemos de ruptura con el sueño de Xavier, es que es una postura no supremacista, pero sí racista) de Cíclope y su entorno más cercano (y lo que nos queda por ver un Cíclope cerril).

    Sólo espero que Gillen (que es un guionista al que veo futuro) logre hacer despuntar su propia facción de la Patrulla-X (la de Cíclope), porque desde luego Aaron (que guioniza Lobezno y la Patrulla-X) nos gana desde el primer número de la nueva serie.

    P.D: A Spikeren, sólo decirle que a mi Greg Land me parece un dibujante nefasto; lo conocí en la línea Ultimate y siempre lo he visto con expresiones demasiado estáticas, mucho colorido y gente guapa, y poco más.

    Bueno, eso y que lo de Namor como el primer mutante es una soberana chorrada (hay por ahí gente como Éxodo, Selene o Apocalipsis que nacieron siglos, incluso milenios antes); incluso lo de mutante sólo se sostiene en el momento en el que un híbrido humano/atlante da lugar a características que no son propias a ninguna de las dos razas, nada más. Pero desde luego, como maniobra política para tenerlo de aliado, la propaganda es buena.

    • spikereven dice:

      Ojo, he dicho que fue el primer mutante de Marvel, empresa, no del Universo Marvel. Es obvio que cronológicamente hay unos 40 que van por delante, pero en lo que se refiere a presentación de personajes por parte de la editorial él fue el primero, y así lo hacen ver en su cabecera.

  8. Superlayo dice:

    No, si ya estaba viendo que lo decía por como lo venden desde Marvel… Pero vamos, que su status de mutante se lo han sacado de la manga hace relativamente poco.

    • spikereven dice:

      En la primera ocasión en la que se cruzaron, allá por el 64, Xavier detectaba que Namor era mutante y tanto él como Magneto trataron que se uniera a su causa (Magneto lo consiguió en parte), sin embargo él, muy en su línea, acabó mandándolos a paseo y se volvió a Atlantis avisándoles de que no se metieran en su camino. Así que nuevo, nuevo…

  9. Superlayo dice:

    Creo que en ese momento ambos “sospechaban” más que detectaban que era mutante, pero hablo de memoria, no me atrevo a afirmarlo a ciencia cierta. De todas formas, supongo que se le puede considerar un mutante por lo que comentaba antes, que es un híbrido humano / atlante con características que no son propias a ninguna de las dos razas. ¿Sabe si en algún momento (si se hizo, me imagino que sería recientemente) se mencionó que fuera mutante con gen-X, o una denominación más amplia como por ejemplo como se autocalifica Broo en el primer número de Lobezno y la Patrulla-X?

    • spikereven dice:

      A mi también me pillas hablando bastante de memoria. Madre mía, es que hace mil mundos de esto xD Por lo que tengo entendido y recuerdo se le consideró mutante en ese momento, después la definición fue matizada, como bien indicas, pasando a ser considerado un “híbrido” para diferenciarle de la estela mutante, y décadas después la cosa quedó ambigua ya que se le seguía considerando un híbrido pero en su cabecera de los 90 llevaba ya el sobrenombre de “el primer mutante”. Ahora acabo de leer que efectivamente, en la saga de los Illuminati (2006-2007 más o menos) se confirmó que era las dos cosas, híbrido humano/atlante y mutante.
      Vamos, que todo un jaleo dependiendo de los guionistas y la década xD

  10. Pandaman dice:

    Porque los heroes de Marvel tienen tantas ganas de darse ostias entre ellos?

    • Afani dice:

      Porque nadie compraría cómics de gente con superpoderes capaces de destrozar cosas que solucionan sus problemas mediante el diálogo y un té con pastas.

      O igual sí.

      • Fosforo dice:

        Yo me siento identificado porque me dan muchas ganas de darme de hostias con mucha gente. Supongo que si tuviera la posibilidad de salir indemne de ello, lo haría.