The Spirit, la encarnación de la comedia

Publicado: marzo 20, 2012 de Un tipo con boina en Cine, Opinión
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«Spirit in the night, in the night
Stand right up and let her shoot through me»

Spirit in the Night, Bruce Springsteen

 

 A lo largo de mi trayectoria en Crisis creativa he hablado de varias cosas que, al igual que las religiones, están consideradas como algo bueno y no lo son. El regreso del caballero oscuro, Cisne negro, Nirvana, el jodido Robert De Niro… confieso que he sido un insensible. He repartido odio donde debería haber difundido HAMOR. Por eso, y para redimirme, he decidido aprovechar la ocasión que me brinda la Semana Positiva y reivindicar una de las películas más infravaloradas de los últimos años: The Spirit, de Frank Miller.

Los mata bien muertos.

Esta es la segunda vez que hablo de esta GENIALIDAD (la primera fue en RduTcB, hace meses), y he de confesar que lo hago con sumo gusto. Reconozco que la primera vez que vi la película salí espantado de la sala. ¿Qué narices acababa de ver? ¿Un pastiche de cine negro y frankmilleradas? ¿Secuaces con acento andaluz? ¿Paz Vega? ¿Eva Mendes fotocopiándose el culo?

Sin embargo, el problema no era de la película, sino mío: no la entendí. No se dejen engañar por las primeras declaraciones de Miller respecto a la cinta, esas en las que aseguraba que se trataba de «un sentido homenaje a las historietas de Will Eisner». No, las que realmente cuentan son las posteriores al estreno, cuando cambió la cantinela a «no, pero es que en realidad la película es una comedia, una autoparodia».

¿Cómo no va a ser una comedia, si sale Paz Vega? ¡Ozú, qué grasia y qué arte!

Ah, amigos, ahí está el secreto de The Spirit: verla como una comedia. Es entonces cuando se descubre su verdadero valor, y es que The Spirit es una de las mejores comedias de acción que se ha hecho jamás. Repasemos cuáles son algunas de sus virtudes:

Diálogos imposibles: ¡Qué gran escritor de comedia se ha perdido con Frank Miller! En The Spirit nos brinda joyas como «you’re talking crazy… you’re talking crazy talk!», genialmente traducido como «¡dices disparates… disparas disparates!», o cualquiera de los diálogos entre Spirit y el comisario, por no mencionar los soliloquios que se arrea Octopus, el malvado villano de la función, interpretado por un Samuel L. Jackson ON FIRE.

Mención especial a su discurso nazi. Sí, han leído bien: discurso nazi.

 Personajes disparatados: un villano con una obsesión por los huevos, una policía con armas tan descomunales como su entusiasmo, un comisario que cumple todos y cada uno de los tópicos del género, unos sicarios clonados con serio retraso mental (y acento sevillano en la versión española)… todo esto (y más) tiene cabida en The Spirit.

Escenas desopilantemente absurdas: Spirit reconociendo a Sand Saref, su antiguo amor de juventud, por una fotocopia de su pandero, Octopus pegándole a Spirit en sus partes con una viga, un tipo moribundo definiendo a Eva Mendes como «una tiparraca», Octopus derritiendo un gatito del que no quedan más que los globos oculares, uno de los sicarios haciéndose el harakiri mientras anuncia sonriente «¡esto espabila a cualquiera!»… ¿Tenían a Mel Brooks como maestro de la comedia absurda? Échenlo del pedestal de una patada en su culo judío y encumbren a Frank Miller. Heil, Miller!

«¡Estemos vigilando!»

Conocimiento de las reglas de la comedia: no es fácil hacer reír, pero hay clásicos del humor fino que siempre funcionan: las caídas, las bofetadas y, sobre todo, los retretes. Frank Miller es plenamente consciente de esto, y por eso no duda en meter una escena en la que Octopus le pone un váter por sombrero a Spirit. No solo eso, sino que, para que nos riamos, porque es una de esas cosas en las que te TIENES que reír, el disparatado villano interpretado por el negro favorito de todos (sobre todo de Tarantino), Samuel L. Jackson, proclama «¡vamos, los retretes siempre son divertidos!». ¡Qué jodío Frank Miller, cómo nos conoce!

Octopus: así, sin más. Miller coge a un personaje que en el cómic se movía entre sombras sin que nunca se nos revelase su rostro, y lo convierte en una caricatura, un villano extremo que no solo asoma los hocicos ya en los diez primeros minutos de película, sino que además luce un disfraz distinto en cada ocasión. Samurai, cowboy mexicano, nazi, pimp setentero… ¿y por qué no? Además, se pinta los ojos y suele llevar dos pistolas de cuatro cañones y ocho balas cada una. Ahora que se avecina el innecesario reboot de Spider-Man, espero que cojan a L. Jackson para hacer del doctor Octopus. ¡Thomas Crapsmith, garantía genial!

Solo podría ser más cómico si Octopus gritase «¡PÁÑAUN! ¡PÁÑAUN!» con cada disparo.

 

Perdóname, Miller, porque he pecado: la primera vez que vi tu regalo al mundo no lo entendí. Ahora he visto la luz (no fue fácil con tanta sombra sincityesca) y he consagrado mi vida a difundir tu palabra. Para demostrarlo, he aquí un salmo, que nada tiene que ver con Los caminos del señor, de Javier Krahe:

Tú, que crees que The Spirit es para memos
Tú que estás en el error
Toma de mi historia ejemplo
Rectifica, pecador
Y visiona sin temor
The Spirit, ese peliculón
The Spirit, ese peliculón.
¡Sí señor!

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comentarios
  1. Yo he pecado de no leerme los comics, asi que no sabía en qué manera la pelicula se alejaba de la idea inicial en papel. Siempre he creido que se trataba realmente de una comedia, de una parodia de los arquetipos del comic, de los villanos extravagantes, de las peleas exageradas y de los sicarios idiotas. Y me divertí viéndola. Y no comprendía por qué la gente echaba mierdas.
    Pero ahora lo comprendo, es una película que hay que ver olvidándote de lo que has leido en el comic (en mi caso fácil, aun no lo he leido) y toca disfrutarla como lo que dices que es: una comedia

  2. Chuck Draug dice:

    A mí me pasó igual.

    En el primer visionado, me imaginé a Frank Miller yendo a la tumba de su ‘amigo’ Will Eisner, abriéndola y cagándose en el difunto. Literalmente.

    En el segundo visionado es cuando entras en el juego, es cuando descubres los excesos y la comedia que es realmente esta película. Que si PECHOTES, que si EL CULO de Eva Mendes, que si Samuel L. Jackson desatado (y a saber cuántas líneas de diálogo están improvisadas)… yo creo que tanto Samuel como Frank se lo pasaron pipa, mientras los demás iban del “¿dónde me he metido yo?” al “vamos a pasárnoslo bien”, pasando por el obvio “este sobresueldo me vendrá bien, ¿quién quiere mantener su reputación cuando puedo ganar dinerete con esto?”.

    Lo dicho, esta película es COMEDIA.

  3. Dr-Fleibur dice:

    Pues me han entrado ganas de verla solo por reírme un rato, de Spirit apenas he leído nada. Solo tengo un cómic suyo que venía con el periódico rondando por casa. Recuerdo solo ese rollo de vivir en una tumba y de su estereotipado y joven chófer negro –Zeñó Spirit, pero que bueno eh usté. Pero nunca le cogí el gusto.
    Veré la peli a ver que tal, ver a un Samuel L Jackson haciendo de Mortadelo disfraz arriba disfraz abajo tiene que ser la risa, sí o sí

  4. Nubis dice:

    Mira que no la he visto aún… más motivos aún, no tengo perdón de Tom, ni de Frank, ni de Alan, ni de Will, ni de nada de nada.

  5. No sé, pero… como comedia… en sus excesos y sus absurdeces, sigue siendo una mala película. Que le queramos poner la excusa de que es buena o aceptable solo porque sabemos que las burradas son intencionadas (que es evidente, digo yo) no quiere decir nada. Sigue siendo una aburridísima locura sin gracia que pretende ser seria en algunos momentos y solo consigue ser más ridícula (¿a nadie le parecen gilipollescos y cansinos los monólogos en off del prota?). O al menos a mí me lo parece, no logro reírme ni disfrutar con ella porque no hay mesura alguna, es una chorrada detrás de otra con gags facilones de niño de preescolar. El típico “tetas y culos” de toda la vida. Miller parodiándose, sin gracia alguna, a sí mismo, de tal manera que ni parece parodia.

    Para entendernos, las tonterías de Batman & Robin by Schumacher (esa Bat-credit Card) son igual de intencionadas, y no por ello son mejores cuando se entienden así, no sé si me explico.

  6. mariods dice:

    Sí, a Frank se le fue la perola bastante. Y esque no se puede decir más.

    Joder, con lo jodidamente mágico que era ya el cómic. Sin necesidad de ninguna reliquia ni poderes inmortales ni cosas así.

  7. spikereven dice:

    Fui a verla al cine, es más, convencí a mi hermana y a mi cuñado para que viniesen conmigo, por lo que el dolor por verla fue llevada al extremo. Es un truño y la muestra perfecta de que la estética “Sin City” por si sola no vale si no tiene algo en lo que sustentarse

  8. […] Y por último, como cosa que me da bastante mala espina, es que parece que a alguien se le han cruzado los cables y ha decidido que nos van a meter reflexiones políticas de salón en la historia. Y no es que no agradezca que los personajes “se mojen” y sus polémicas no sean sobre si Gwen Stacy es una zorra o no, sino sobre temas morales y sociales, pero me parece que queda fuera de lugar en una película así, y peor aún, me huelo que va a ser, como digo, política de salón, quizá alimentada por el tema del Occupy Wall Street. Y Batman les zurra, por hippies. Frank Miller estará contento. Claro que ya sabemos con que clase de cosas está contento tío Miller últimamente. […]