From Hell de Alan Moore (que si no, no lo compra ni su madre)

Publicado: marzo 7, 2012 de Fosforo en Libros y comics

Para la promoción de este post, me curré (no, no me lo curré nada) un video promocional que publiqué en nuestra página de Facebook. Disfruten de contenidos exclusivos apretando ese botoncito de “Me gusta”. Ah, y el video está aquí.

Las tres grandes obras de Alan Moore (ese genio, fantástico, maravilloso y profundamente admirado en todas partes) son V de Vendetta, Watchmen y From Hell. Y los tengo los tres. Y mientras el primero me encanta y el segundo me encanta…el tercero…eh…uh… Vale, vamos a decirlo claro. No me gusta From Hell. Lo tengo, he grabado un video en el que salgo sosteniéndolo, y me lo he leído, claro. Me alegro de tenerlo. Es de Alan Moore. Necesariamente debe ser bueno.

Durante mucho tiempo llegué, incluso, a culpar a su dibujante Eddie Campbell, de todos los males relacionados con la obra. Y vale que el bueno de Eddie no tiene la culpa de todo, pero su labor para este cómic es poco menos que deleznable. Estoy muy harto de escuchar a la gente defender esas viñetas dibujadas a rayas de bolígrafo con el argumento de que quiere imitar a los grabados ingleses. No, ya vale de que nos tomen el pelo. ¿Es que no habéis buscado grabados de aquella época? ¿No os ha picado la curiosidad? Por que yo sí, y lo que he visto no tiene nada que ver con los garabatos sin terminar que Campbell nos cuela en las viñetas de From Hell.

Hola, soy un garabato.

No es que Campbell dibuje desganadamente todo el cómic con un boli bic, también hay momentos buenos, como las vistas de los edificios y algunas viñetas concretas, pero en general el dibujo parece inacabado, hecho con la ley del mínimo esfuerzo o directamente realizado sin ninguna corrección. Joder, es que no se parecen en nada a un grabado, solo porque tenga muchas rayitas no se convierte en un grabado, los dibujos de Liefeld no son grabados y anda si no tendrán rayitas de los cojones. Compárenlos con los grabados de William Hograth, uno de los cuales sale en el propio cómic, y entonces ya me cuentan.

Hola, soy un grabado...

Cierto lector me comentaba mientras terminaba este artículo que él considera el dibujo de From Hell coherente porque difumina la realidad de la historia, y transmite una sensación de irrealidad, que contrasta con las aspiraciones de Moore de rigor histórico para dejar un regusto final a hipótesis. A podría ser. Oye, pues no es mala explicación, pero más bien me parece que se trate de una conclusión sacada a posteriori más que de una minuciosa planificación por parte de sus autores. De hecho, incluso inmersos en esta lógica, From hell presenta errores clamorosos de dibujo.

Esos rostros...

Vale, Campbell no es un dibujante muy solvente, y además en From Hell, bien porque intenta hacer algo distinto y le sale mal, o bien porque no tenía ganas de esforzarse, es su peor obra. Vale. Bueno. Con esto en mente emprendí una segunda lectura de From Hell. Y aquello no mejora. No es culpa del dibujo, si bien este no ayuda una puta mierda, es la historia la que resulta inaguantable. Que tostón. Su principal defecto es durar 16 actos (o números, o lo que sea), esto es, unas 500 páginas. El cómic es antinaturalmente largo, y está profundamente estirado. Le sobran al menos 4 números, lo que hubiera reducido la extensión en casi 100 páginas y nos hubiera facilitado a todos la lectura. ¿Por qué From Hell es tan puto largo?

La clave está en la personalidad de Alan Moore. Porque todo se resume a él. Antes de darle explicación a la extensión del cómic, vamos a hablar del argumento, vamos a hablar y a desgajar toda la labor de este señor en From Hell, la última de sus “grandes obras”. Si te fías de la contracubierta del tomo que habéis visto en el video, From Hell trata sobre Jack el Destripador. En otras versiones, afirman que el protagonista del cómic es William Gull. Por supuesto, esto se debe a que Alan señala a este oscuro personaje del Londres victoriano como el célebre asesino de prostitutas.

Sin embargo, me temo que el cómic no habla ni de uno ni de otro de los personajes. A pesar de su pretensión de ser un trabajo tremendamente documental y minucioso, solo hay que irse a esas casi 100 páginas de “documentación” escritas por el propio Moore para darse cuenta de que nos están tomando el pelo. Toda la documentación que relaciona a ambos personajes se resume en el libro “The Final Solution” de Stephen Knight, que sostiene una tesis que no solo no es aceptada por la historiografía, sino que además presenta enormes e insalvables agujeros de argumentación que evidencian que, al menos buena parte de lo que cuenta Knight (y Moore) no pudo ocurrir.

Por tanto, cualquier intento de Moore de vendernos la increíblemente detallada labor de documentación y el rigor histórico de la obra se va al garete, porque es directamente una falacia. El guionista coge una especulación que sabe que ha sido refutada, y aún así la utiliza, algo que sería perfectamente asumible si no se empeñase en golpearnos con la verosimilitud histórica de From Hell. Si nos metemos en el tema de la masonería, nos encontramos también un cúmulo de versiones contradictorias, fuentes refutadas, ¡e incluso fuentes que niegan que Gull fuese masón (con lo cual invalidan la tesis de “The Final Solution”! Y aún así me toca aguantar como se alaba esta obra por su “el torrente de conocimientos que despliega Alan Moore”. Anda ya.

Estos son ejemplos al azar porque no tengo scaner para seleccionar LO PEOR del dibujo de From Hell.

Esta evidente carencia (evidente sobre todo para él, que es bien consciente de todo esto) no le impide introducir toda clase de escenas innecesarias o desmesuradamente largas para introducir más y más conceptos, “conocimientos”, “información” y guiños históricos variados. Al menos la mayor parte de estos últimos sí son coherentes. Este es uno de los principales motivos de la extensión de From Hell, la aspiración de densidad y profundidad que se le imprime al tomo. Y sin embargo no es tal. No solo desde la documentación, sino desde el propio contenido.

Los últimos cuatro capítulos, esto es, las 100 últimas páginas, son perfectamente resumibles en la mitad o menos de su extensión, pero hay una pretensión de Moore de introducirnos con cuchara toda su sapiencia. Y no ocurre exclusivamente en estas últimas páginas. Hay momentos más o menos aguantables (como el paseo por Londres en el cuarto capítulo que, por cierto, también tiene alguna que otra inexactitud que el propio Moore menciona en su documentación) y otros sencillamente aburridos (así a bote se me ocurre el capítulo noveno). Como ya dije hace tiempo sobre La liga de los hombres extraordinarios, meter sapiencia está muy bien cuando no afecta al ritmo de la historia, y en From Hell todo el cómic está al servicio de esa sapiencia. El argumento no importa.

EL SOPOR.

Y al lector realmente tampoco, porque ciertamente los personajes no son demasiado memorables. A las prostitutas llega un punto en el que pierdes la cuenta y te olvidas de quien es quien, solo estás esperando a que mueran algunas. Y con casi todos los personajes pasa igual. Hay un momento en el cual es casi imposible que recuerdes qué personaje hacía qué, haciendo a todos los secundarios indistinguibles. Algo a lo que no ayuda el dibujo, claro. La trama secundaria de la investigación para descubrir a Jack choca con el desarrollo de la “biografía” de Gull, que es la parte que más atractivo tiene del cómic. En la película le dieron la vuelta a esto, y en mi opinión es un error. Hay muchas más obras de corte policiaco que historias que se miren desde los ojos de un lunático homicida.

La mitología, simbología y esoterismo de la obra, también con sus detalles traídos por los pelos, son la gran pasión de nuestro guionista, y eso se nota en la obra, donde está tan presente que llega a asfixiarnos e impedirnos seguir la narración. Igual con la “sapiencia” histórica y sobre Londres que comentábamos antes, aporta momentos brutales como el SPOILER soliloquio en el siglo XXy momentos absolutamente inaguantables como gran parte del decimocuarto capítulo, o pasajes concretos de las primeras partes del cómic.

El cochero es la rana Gustavo.

From Hell es denso, pero no tanto por lo que cuenta como por lo que quiere contar. Hay mucha intención, pero el éxito es relativo e irregular, y hace caer sobre la obra una sombra que lo empaña todo, y es que no es entretenido, sino todo lo contrario. No es ameno siquiera, sino que pone a prueba al lector, y por mucho que si este sale airoso pueda respirar contento por haberlo conseguido, y considerar finalmente que lo ha disfrutado, ninguna obra debería ser más obscura y complicada de lo necesario para contener todo lo que tiene que contar. Y From Hell tiene mucho menos que contar que toda la palabrería y supuesta documentación histórica nos pueden hacer creer.

From Hell es un cómic largo, denso y, por momentos, tedioso, con un último acto anticlímax que se hace eterno, y, sobretodo, un exceso de pretensiones y aspiraciones. Algo que parece que se ha convertido en el gran defecto de la obra de Moore a la luz de obras más modernas como La liga de los caballeros extraordinarios (JA. Chupaos esa, puristas) o Lost Girls. No es que sea intragable, ¡que va! pero sí que se trata de una obra regulera, y a Alan Moore se le puede pedir mucho más. Si ayer en los comentarios debatíamos sobre el significado de “sobrevaloración”, creo que lo he encontrado. Es este cómic.

En cuanto tenga la posibilidad de hacerlo, haré una recopilación de “viñetas muy mierder” de From Hell. Ya os avisaré.

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comentarios
  1. Kalitro dice:

    MAL. Watchmen, Swamp Thing y V de Vendetta, todos lo sabemos.

  2. Nubis dice:

    Para mi sus tres grandes obras son V de Vendetta, Watchmen y Promethea, tengo que mantener limpio el nombre de mi artículo, yeah xD

    Me pongo en la piel de Eddie a la hora de dibujar esta obra y pienso “Es un maldito honor trabajar con Alan” donde maldito es bueno en el sentido de que alguien con importancia en el mundo cuente contigo y malo por que te va a tocar currarte el más mínimo detalle hasta que no haya mañana.
    ¿Es esto una excusa de porqué el dibujo es así o asá? Sí y no, ya que si se lo hubiese currado más, From Hell aún estaría en proceso, no olvidemos que tardaron sus 5 años en realizar la obra. Pero vamos, la excusa principal que tiene Eddie se nota nada más abrir cualquier página del tomo que tienes entre manos… aylamadrecuantaviñeta densidad de dibujicos en estado puro, como parodia Joaquín Reyes (esto no es como un Zipi Zape… esto hace bola). Eddie se tomaría bastantes aspirinas contra el dolor de cabeza para dibujar todo eso, así que para no tardar lo suyo pues tiró a lo rápido y como quedara sin mucha revisión. Era imposible lograr cientos de páginas con viñetas de manera perfecta, hay que entenderlo.

    Y de nuevo Moore hace gala de una de sus virtudes, crear historia un tanto fantásticas a partir de lo real, el mezclar conceptos hasta tal punto de quedar naturales. En este caso a partir de una teoría sobre un libro de Jack y la masonería, que aunque el autor no crea en ello, pues puede crear igualmente una historia interesante a partir de ahí. Alan tampoco cree que exista gente tan peculiar como el Dr.Manhattan pero ahí hizo una historia de lujo con ello, añadiendo datos reales sobre física cuántica y nuclear y más físicadas de esas (¡Bien! No he dado a pie sobre el peculiar miembro de… oh wait!).

    Si te soy sincero, si hubiese escrito un artículo sobre From Hell me habría salido muy similar a este. Y es que se nota que a ambos nos encanta Alan Moore, pero no se puede negar la densidad de la obra y los golpes que te da en la mente más de una vez. No puedo evitar pensar que Alan Moore, ya siendo conocido en el medio, quiso lucirse y fardar de cuanto sabe y de lo bien que se documenta con todo, de lo bien que se le da escribir y la cantidad de ideas que suele tener. Vamos, si cada obra suya representa una aspecto de él, esta es su pedantería, soberbia envidiable y un ego fuerte de titanes. Si tuviese también su talento, ¡qué rayos! pues también fardaría de ello a lo grande aunque fuese una vez en la vida.
    Ya sé que esto no justifica si la obra es buena o es mala, pero solo por el trabajo que lleva detrás y la cantidad de horas e imaginación en ella invertidas, merece una especial atención y consideración, que esto no lo hace cualquier artista.

    • Fosforo dice:

      Por partes:

      El tiempo de dibujo no es una excusa. De hecho, ¡demonios! Cuando más espesa es la viñeta y más talento y documentación requiere es cuando el dibujante cumple. Falla en lo costumbrista, en lo que no es magnífico, lo cual refuerza mi teoría de que hay desgana en la obra.
      En cualquier caso, un dibujante profesional se supone que puede cumplir con unos plazos de entrega. Ah! Y te recomiendo buscar los comentarios de Eddie sobre su trabajo con Moore. Si es verdad lo que cuentan, se paso por el forro la mitad de las indicaciones de Moore.

      Sobre el rigor histórico, comparar esto con Watchmen es retorcer la verdad para sostener lo que se pueda. From Hell se pasa el rato insistiendo en su rigor, incluye 100 páginas sobre su investigación y resulta que los cimientos de esta son falsos. Nada parecido ocurre en ninguna obra anterior de Moore.

      De acuerdo sobre la personalidad del guionista.

      • Nubis dice:

        En ese caso, hasta a Eddie le parecía un trabajo denso y monótono y tan solo quería terminar de una vez la dichosa obra. Sobre lo de dejar al dibujante libre, lo apoyo mientras no rompa el sentido de la obra (obviamente) y esos pequeños detalles vitales del guión. Si Moore no dijo nada, realmente Eddie no tocó nada importante, aún yendo a su bola. Sencillamente dibujó, y ale, mal porque eso se nota en un resultado final.

        La comparativa de Watchmen es eso mismo, que Moore se basa en la realidad de manera muy minuciosa y casi exagerada para luego mostrar una historia fantástica. Con From Hell igual, tenía una idea inicial y se documentó al extremo para luego hacer algo totalmente ajeno a la realidad. Solo que aquí, le salió un poco raro el asunto y menos llevadero.

  3. dfm dice:

    A mi también se me hizo cansino, pero cosas como el final, el tratamiento del tiempo como continuo y como enlaza la transición de la Inglaterra victoriana a la actual, me compensaron bastante. Pero si, vamos es como comerte una sopa de chinchetas y que de vez en cuando te salgan tropezones de caviar.

    A mi me compensó mas que, por ejemplo, Asterios Polyp, que va de densa y al final se queda con el contenido de un telefilm de antena3 por la tarde.

    No creo que Alan Moore quisiera deslumbrar con sus conocimientos históricos o veraces, es una rata de biblioteca y le gusta verter todo lo que le llama la atención sin sentar cátedra, en otras obras la cantidad de paja que mete se nota menos, pero en esta ha rellenado hasta arriba de todo lo que le ha hecho gracia. Lo que efectivamente transforma la lectura a ratos en un pasar y pasar páginas esperando a que pase algo notable.

    Lo del Campbell no tiene perdón de dior. Vale que Alan hace guiones tres veces mas largos que el cómic, pero también dice que él mete y que el dibujante que haga lo que le dé la gana. Y a ese nivel yo me espero al menos que el dibujante cumpla, no que coja su boli bic y se harte a hacer rayajos. Como MINIMO que se distingan las caras, vamos. Saber quien esta hablando y eso, normal que cuesta distinguir las prostitutas, porque entre que las dibuja todas iguales de lejos y de cerca les cambia todo a cada viñeta, para saber que coño estas leyendo y quien es boller i quien es quien… Supongo que el tio se escudará en algún rollo ng postmoderno de espontaneidad, de esbozo novelistico del personaje, etc. blabla. Excusas bastardas, Es ilegible la mayoria del tiempo y desagradable a la vista no por la temática, sinó por lo cutre.

  4. Peúbe dice:

    Recapitulo un poco lo que te comentaba por tuiter: el dibujo es un horror, pero también es algo habitual en los británicos (será algún tipo de humor raro que tienen). En V de Vendetta las caras a veces no se distinguen, aunque también es culpa del listo del colorista de DC que cambiaba el color del pelo de los personajes de un número a otro. El dibujo de Watchmen no entusiasma a tanta gente como parece, es una de las cosas más criticadas del cómic.

    Que el dibujo es feo, pero al menos se entiende. Y aparece R2D2 por ahí, que es un extra simpático. Es completamente cierto que Campbell pasaba totalmente del tema y le daba las páginas a lápiz a un ayudante para que las entintase él (lo cuál explica, en mi opinión, por qué las primeras páginas son una completa mierda y el resto no tanto).

    Moore decide aquí acompañar el cómic de textos en los que explica de dónde sale cada viñetita. Con las relecturas me he dado cuenta de que todos esos textos son una bobada. Podría haber hecho lo mismo en Watchmen, Top Ten o lo que sea, poner unas anotaciones al final para explicar la fuente de inspiración de cada escena, pero no lo hizo. Aquí decidió hacerlo… para dar una falsa sensación de verosimilitud. Se basa principalmente en un libro tontorrón y de poca fiabilidad para contar una historia muy diferente a la que viene en el libro.

    Quiero decir, que podría haberse basado en cualquier otra investigación y hubiese dado lo mismo, porque lo de menos es la reconstrucción de los hechos reales sino el añadido que hace Moore, la interpretación filosófica-mágica-arquitectónica.

    Yo también me leí From Hell creyéndome que era una reconstrucción y me llevé un chasco. Es de donde parte, pero no adonde quiere llegar. No es como “El invierno del dibujante”, que lo venden como un “esto es lo que ocurrió” de lo más soso y prescindible, sino una locura de Moore que apenas tiene que ver con Jack el destripador.

    De hecho de eso va el epílogo, ahora que me acuerdo: de decir que todo lo que sale en el cómic como documentación es una bobada y que el lector pase de ella.

    La densidad es otro tema. Ahí cada cual tiene su aguante. La primera vez que lo léi pensaba que el capítulo del viaje por Londres era insoportable, pero en las relecturas lo veo más ameno de lo que me parecía a pesar de que es un tostón infinito. Es un tostón como Cerebus o Blake & Mortimer, supongo.

    De lo que va From Hell es de la lucha interna de Gull entre su “feminidad” y su “masculinidad”, un señor que (según la interpretación que más juego le da a Moore) es casualmente además masón. Por eso puede añadir también el tema de la arquitectura al cómic, y de aquí saltamos a la “arquitectura” del espacio-tiempo. Si lo unes, espacio/tiempo+cuarta dimensión unido al conflicto dionisos/apolo/racionalidad/magia te salen chorrocientas páginas de un señor que acaba creando el siglo XX y se arrepiente de ello…

    …dibujadas de mala manera. De todos modos, casi lo prefiero a otros.

    • Fosforo dice:

      Pero hombrepordios, si los contenidos metafísicos, mitológicos y sobre la masonería son más falsos que Zeitgest. Y sobre la arquitectura, está todo sacado del mismo libre, que, también, tiene puntos muy discutibles.
      Y lo de la creación del siglo XX…euh…sí, Moore lo intenta, pero creo que todo lo dicho deja claro que mi opinión es que es el punto de vista más ridículo de cuantos existen. Quizá en Inglaterra sí, pero en Europa ni de coña. Y de hecho, en Inglaterra también lo dudo.

      Sobre el dibujo, es que no me quiero extender más de la cuenta. A mí V de Vendetta no me parece que merezca las malas palabras que recibe, y Watchmen, que no suele gustar por purista y, en alguna ocasión, por el uso del color, me parece perfectamente apropiado. No es brillante, sino cumplidor. Pero este no llega ni a eso.

  5. Pues qué cojones, a mí me gustó…
    ¡Aunque sea sólo porque me costó casi seis mil pelas y con ese precio por huevos me tiene que gustar!
    No, ahora, en serio. A mí me gustó. El dibujo no tanto. Pero la historia sí. Y tal. Todo lo demás ha sido dicho.

  6. Sinceramente, he tenido este tochaquer en la mano varias veces y nunca lo he cogido. ¡Ni siquiera en la biblioteca, que me sale gratis! Y es que, el vistazo que le eché por encima no me atraía en absoluto: dibujo espantoso, diálogos farragosos… eso, sumado a que aún no he oído a nadie que hable bien de él. Bueno, Lograi, pero no cuenta porque lo he leído. ¡Que grabe un audiocorreo si quiere!

    P.D.: Lo de la documentación y el cómic sobre la documentación parece un chiste.

  7. Darkor dice:

    La verdad es que me lo leí de casualidad en una biblioteca sin saber que era de Moore. Cuando lo descrubí más tarde no asimilaba que el escritor de V de Vendetta hubiera hecho ese cómic.
    Un tostón con ganas.

  8. Jarik Noah dice:

    A mi me gustó muchísimo. Pero doy toda la razón al artículo, se centra más en demostrar todas las referencias que lleva consigo mismo que en lo que viene a ser la historia.
    Peor es que hay lectores que les encanta encontrar referencias y referencias en las lecturas, independientemente del argumento. Y en esto Alan Moore es todo un ingeniero (para el que le guste y para el que no).
    Sinceramente, nadie sabe lo que se le pasa a este “druida” por la cabeza, pero yo creo que se la suda absolutamente lo fiel o menos fiel de las referencias de esta obra en concreto.

    El tío coge, se agarra los huevos y dice: Mirad todo lo que yo sé, por mis cojones.

    Aun gustándome mucho, es inevitable compartir con el artículo lo poco completa que es esta obra. Aquí dice “regulera”; en mi opinión, es de las peores obras que ha escrito Moore.
    No es una obra completa, porque deja la obra de lado para sobrevalorarse a sí mismo -ya que habláis de “sobrevaloración”-, y así el resto le chupamos el dedo, y con razón. Pero una obra completa ha de llevarlo todo, y esta no lo lleva.

  9. odiolitos dice:

    Vaya, pues a mí también me gustó… Coincido con que es espesito y tal, pero lo veo más como un retrato de la sociedad de la Inglaterra victoriana que otra cosa: la trama es una excusa. ¿Me lo leería ahora mismo? No, porque es verdad que se hace bola, pero he leído cosas mucho peores.

    Respecto al dibujo, poco puedo decir: me gusta el dibujo cochinote, y aquí no hay otra cosa. Igual es un gusto adquirido, o que me gusta sufrir, pero es innegable que tiene personalidad, y me gusta más que (por decir otro un poco guarruzo) el de Dark Knight Returns.

    • Fosforo dice:

      Oh por dios. Frank Miller dibuja mucho mejor que el guarruzo de Campbell. Si me dijeras del DK2 que saco en el video, vale, sí. Pero el DK es una maravilla.

  10. mariods dice:

    No he leído aún este cómic. Realmente no puedo comentar nada aquí que pueda aportar mucho.

    Pero aún así…

    Qué CACHO LOL con el cochero Rana Gustavo. XDDDD

  11. odiolitos dice:

    Bueeno, no sé, DK2 está muy bien, pero hay también unos cagotes de proporción considerables. Y como el dibujo tiene intención de ser más acabado, se nota más. En “From Hell”, como toodo es guarrez, pues se perdona más. Y prefiero viñetas que se lean rápido que mogollón de detallitos en un tochazo como este.

    Dicho lo cual, ¡dior nos libre de dibujar como Campbell aquí! Pero tiene personalidad.

  12. Fran dice:

    Leo esta critica, tarde, porque he estado buscando acerca de la nueva reedición. sólo quería comentar respecto al dibujo, a mi me parece genial, no sólo porque le va como un guante, sino porque además Eddie Campbell es un maestro de las perspectivas y los encuadres (si no, leed Bacchus o Alec). No intenta recrear los grabados del siglo XIX, sino los dibujos de los periódicos sensacionalistas londinenses de la época. Para hacer una crítica, primero hay que informarse y documentarse.

    • Concon dice:

      Bravo Fran, por fin alguien que valora el gran trabajo de Eddie Campbell, para mí uno de los mejores dibujantes que he tenido el gusto de disfrutar jamás.