La Cara Oculta de Alan Moore

Publicado: marzo 1, 2012 de Nubis en Libros y comics, Opinión, Uncategorized

El artista se acercó al escritorio que tan bien conocía como si fuese un viejo amigo. Pasó la mano por encima recordando con maravilla de mente las decenas de veces que conquistó mundos, las otras tantas que los destruyó y reconstruyó con tan solo sus manos… mejor dicho, con tan solo su mano.

A pesar de ser un titán, un dios del pasado ya leyenda, el prefería ser un gigante gentil y no abusar del poder que le fue otorgado por fortunas y decisiones.

Aún siendo quien era, la nostalgia lo derrotó y se sentó una vez más frente a su amigo a continuar creando aquellos mundos. Algunos ya cenizas, pero eternos en su forma…

Este artículo pretende ser un homenaje, un tributo a aquel hombre que me planteó muchas cosas, y que aún años después me re-planteó esas mismas cuestiones que con capricho me reveló. Alan Moore es de sobra conocido, una simple búsqueda o pregunta a un amigo aficionado a cómics puede desvelarnos todas sus obras y biografía con suma facilidad. Pero incluso Google no lo sabe todo, y hay un aspecto en Alan que es más importante que su talento como creador de cómics. La cara oculta de Alan Moore es visible por la red profunda, e incluso en algunos de sus cómics y libros si se sabe buscar. Pero hay una fuente más que fiable por sus características para conocer a este señor barbudo: “The Mindscape of Alan Moore”, un documental narrado por él mismo para que sepas casi al dedillo como funciona su mente:

The Mindscape of Alan Moore

Documental que aún re-viéndolo me ha hecho aprender nuevos puntos ¡Deja de llenar la mente de grandiosidades, maldito! Al final explotará cual escena de “Scanners” con tanta genialidad…

 
Y con esa mirada es como se congelaron recientemente los lagos de Venecia…

En el documental te deja claro que lo de los cómics le permitió subsistir de por vida, que fue toda una suerte a decir verdad y que nunca fue una prioridad, solo un momento de supervivencia que le salió bien (no quiero destriparos mucho el documental porque de verdad lo merece), y que una de las más importantes facetas en su vida es su estilo como mago. Sí, mago, y no de los de las cartitas e ilusionismo con truco, si no más bien de los que de haber nacido en el medievo era capaz de hacerte un “Avada Kedavra” de los de verdad, de los buenos, y de paso prenderte fuego con la mirada (hielo y fuego, ¡todo en uno!).

Pero antes de empezar a imaginar las aventuras de rol en vivo sobre Dungeons&Dragons que vive Alan, hay que especificar que el concepto de magia que tiene no es este estilo, si no más bien enfocado al Tarot y la Kabala. En la entrevista del final de “Serpientes y Escaleras” (cómic-novela donde se narra los altibajos de la vida) además de hablar sobre otra faceta desconocida de él como lo son el teatro (gira con un grupo de teatro) o la música (con varios discos ya publicados) explica que sigue el camino de “La Magia del Caos”; ahora es cuando pensáis en Khorne y todo eso, lo sé…

Pero hablando en serio, según pude informarme en su momento, este tipo de magia abarca todos los caminos posibles de magia que puedas imaginar, literalmente, siendo más un mago que se adapta a uno que se encierra en un tipo de creencias y ya está. Esto explica sus amplios conocimientos sobre todo en muchas de sus obras y entrevistas. El tío no se centra en un camino y aprende de todos, pero de tal manera que se hace maestro de la temática que toque ya sea política, cultura, arte, literatura, filosofía… ¡qué se yo más! Pongo estos ejemplos por lo que comenta en el documental, ya que para él “Arte” y “Magia” son lo mismo, influyendo ambos aspectos sobre las personas, y permitiendo cumplir ciertos objetivos, de la misma forma.

La magia es algo más para él, ya “salió del armario” en su cuarenta cumpleaños, donde dijo públicamente su práctica de la magia.

Magical Moments!¡Hocus Pocus!

Una de sus obras olvidadas pero de una calidad, me atrevo a decir sin temor alguno, que iguala a Watchmen o V de Vendetta es, sin duda, Promethea. O lo que es lo mismo, su trabajo definitivo como mago. Si has leído este cómic, algún detalle habrás captado en relación a lo que tratamos.

En Promethea se narra la historia de una estudiante que por casualidad halla la forma de convertirse en una especie de superheroína de un pasado antiguo que posee cualidades mágicas. Hasta aquí todo normal, pero si uno se fija en los fondos (o incluso en las estructuras de las páginas o viñetas) podrá apreciar decenas de detalles, aparte de la destacable belleza que ya representa la obra en sí. Si uno busca información sobre estos detalles por la red o libros, podrá comprender un poco más el origen y la intención de porqué figuran ahí, siendo en mayor parte símbolos esotéricos. ¡Hasta las portadas tienen que ver con el cómic! Siendo cada una un mundo, un estilo, un concepto, un… en resumen, 32 portadas únicas y llenas de explicación. Aparte está el detalle de lo que he comentado antes, el enlace de la creatividad y el arte con la magia, el medio con el cual la protagonista puede convertirse en Promethea. Un punto que me parece bastante interesante, ya que hasta la persona más débil puede convertirse en alguien bastante influyente si sabe enfocar sus creaciones. Hay libros que han cambiado el pensamiento de cientos de personas y el autor solo tuvo que escribir y distribuirlo, el tiempo hace el resto. Hay gente que busca la inmortalidad, y no se dan cuenta que no tiene por que ser literal, hay gente como Davinci o Goya que gracias a sus pinturas por siempre lo serán.

 
Obra casi ignorada que contiene de todo
lo que puedas imaginar en cuanto
a temáticas, ¡garantizado!

Uno de los puntos fuertes de esta obra es el cómo enlaza lo esotérico y fantástico con puntos más conocidos y comunes de una manera natural perfecta. De dichos puntos, uno de mis favoritos es el coger el Goetia que popularizó Aleister Crowley (sí, ese que también mira “especial”), un libro sobre demonios evocados y atrapados por el rey Salomón, para convertirlo en una especie de “Pokédex” donde invocar demonios y criaturas y que se conviertan “en el monstruo de la semana” tan común en historias superheróicas. Tal cual. Lo mejor es que todas esas criaturas al parecer si que figuran en dicho libro con sus detalles y cosas un tanto chungas si se piensa en frío. Conociendo a Moore no debería sorprendernos que maneje y sea tan veraz en sus datos aunque se trate de cosas de este estilo.

Otro punto fuerte que me parece muy acertado y enlazado es el coger una figura mitológica y convertirla en una especie de superheroína, logrando así la fusión del héroe clásico pseudo-griego con los superhéroes modernos que tan bien conoce Moore. Ya hizo algo así de hecho con el personaje de V y su mezcla con el clásico héroe romántico, con un resultado igual de excelente.

Pero a la hora de definir Promethea en una sola formula será sencillo: es una obra que representa perfectamente lo que significa el arte que supone el cómic. Si me preguntasen por trabajos que definieran al noveno arte, Promethea sería más que perfecto, ya que se presta a ello con esa filosofía constante de Moore de “lograr en un campo lo que en otros no puedes”. Dicho de otra forma, en Promethea se juega mucho con la imagen y la combinación de viñetas, con el desarrollo fusionándose con el fondo y maravillandonos ya sea visualmente como trasfondísticamente. Para cómics en plan película ya tenemos todos los demás, el objetivo es crear una obra de arte que aproveche el sentido de lo que es un cómic, que de detalles que ni el cine, teatro, pintura, etc… puedan imitar.

En definitiva, Promethea también es la definición de Alan Moore sobre esa Magia del Caos, esa multitud de caminos que emergen de un mismo punto y que con creatividad damos forma a una misma esencia para producir diferentes resultados. No quiero spoilear mucho esta gran obra, ya que quiero que viváis de la misma manera que yo el placer de leer por primera vez este cómic.

 
Are you a… lo siento, no he podido evitarlo

Cuando un autor nos hace charlar de un tema de manera tan normal es porque algo muy bien está haciendo; nos ha sabido convencer de lo que habla por muy real o no que sea esto. En términos más frikis tiene un “Orson Welles Seal of Approval”, o lo que es lo mismo, es un Gran Mentiroso, o lo que re-es lo mismo, un gran cuenta cuentos, un narrador que comprende la esencia de las historias y sabe expresarla y que, en definitiva, ha entendido que quiere decir realmente “arte”.

Animo al lector a buscar por su cuenta información sobre el lado ocultista de Alan Moore, por mera curiosidad (recomendado este enlace, por ejemplo) y que le creamos o no es lo de menos, es más interesante lo que podemos aprender en lo que cuenta. Y es que ya veréis en el documental que da gusto oírle hablar y razonar sobre las cosas de la vida, tan sencilla y compleja en su sentido. Y que sea así por mucho tiempo.

(Gracias a Mariods por ese cacho dibujo que hace justicia al gran Moore contra Potter).

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comentarios
  1. Simud dice:

    Promethea no logró capturarme. Capa sobre capa de fantasía que dilata más y más la verosimilitud inicial acaba diluyendo los nodos de conflicto de la obra. Hay una interesante propuesta (¿cómo llamarla?) filosófica, ontológica, pero que se debora a la narrativa. Con mucho dolor, ha sido la única obra de Moore que aún queda incompleta en mi ordenador, con una promesa sincera de terminarla algún día. Tal vez el desencuentro con Moore en esta historia se deba a que haya decidido hablar demasiado de SU realidad más que de la perturbadora realidad del mundo, que es lo que mejor sabe hacer.

    El documental, una joyita. Desnuda con poesía una mente completamente inusual. El tipo, sin dudas, en un genio de esos que trascienden su propia época.

    Saludos!

    • Nubis dice:

      A lo mejor por eso mismo hizo un cómic más basado en su visión que en la cruda realidad, porque para ese punto de vista ya tenía sus otras grandes obras. Es como una creación que se debía a si mismo y que le ayudó a ordenarse un poco la mente con referencia a ese extraño paradigma que tomaba su vida. Y de paso, pues oye, compartía con el mundo las creaciones que lograba.

      Las obras de Moore suelen enfocarse de muchas maneras, y Promethea puede ir por ahí mismo, en como negamos la realidad con fantasía o como la moldeamos a nuestro gusto gracias a la creatividad, el como podemos ser quien queramos si sabemos usar el arte adecuadamente al igual que hace la propia Promethea.

      Ya digo, el documental pura delicia, aún centrándose en una figura como en otros tantos, sacas muchas más cosas en claro, pero muchísimas más. Excelentes las adaptaciones de sus personajes, las de Rorschach y Constantine mucho mejores que las del cine me atrevo a decir.

  2. mariods dice:

    ¡Nubis, tío, enhorabuena por tu estreno como autor en Crisis Creativa! ¡A por todas! 😀

    Muy interesante lo que expones, le echaré un vistazo tanto al documental como a ese cómic, ciertamente Promethea parece distar mucho de lo que es usual en Moore, aunque… ¿qué es usual en Moore? Me atrevería a decir que cada obra suya es un estado distinto de su mente y una idea revolucionaria completamente distinta a la anterior. No se si me gustará o no, pero apuesto a que indiferente no me va a dejar. 😄

    Y muchas de nadas, orgullosísimo me siento de que mi dibujo forme parte de este enorme post. 😀

    • Nubis dice:

      ¡Gracias men!

      Moore se mueve por cualquier campo como si nada, no te extrañe que se meta a Manga y lo revolucione xD O incluso a una obra sobre deportes y haga que nos interesemos más por estos jajaja.

      ¡Y el dibujo es que termina por redondear el artículo! ¡Gracias de nuevo tío! 🙂

  3. valerian32 dice:

    Yo he de decir que cuando leí promethea (tengo solo el uno) no me terminó de convencer porque si bien añadir mensaje está bien, me parecía que era todo “EH MIRADME SOY ALAN MOORE Y PONGO COSAS POR TODOS LADOS DE TAL FORMA QUE ASÍ DIGO MIS PENSAMIENTOS POLÍTICOS ADMIRADME” que me irritó bastante.

    Y la historia no era mala y el dibujo mucho menos, pero era eso, como muy evidente todo (esa impresión me dio)

    La entrada chachi n.n

    • Nubis dice:

      Hombre, cualquier obra puede ser como la enfoques, a mi no me pareció eso, lo vi en su onda de detallista. Y ya te digo que Promethea es su lado más imaginario, esotérico y “extraño”. Conforme avanza la historia le vas viendo el encanto, te animo a darle más oportunidad 😉

  4. Yo digo BIENVENIDO. Y también digo que Alan Moore últimamente está más gagá que de costumbre. Se rumorea que, si vuelven a adaptar uno de sus cómics a la gran pantalla, arrojará sus propias heces a los ejecutivos.

    • Nubis dice:

      O realizará un ritual de dimensiones cósmicas para que en el reinicio del Universo no vuelvo a suceder tal desproposito… Pero se entiende al barbas, después de ver Constantine o la ultra-censura de V… aunque aún eso no me disgustó del todo. ¡Y From Hell es menos denso! Muy mal.

      ¡Gracias por la bienvenida tío! 8D

  5. Runciter dice:

    Muy interesante todo. Es inconcebible la historia del cómic sin este señor, así de claro. A mí ‘Promethea’ me deja sensaciones encontradas: por un lado es incontestable su calidad a todos los niveles (la narrativa es ESPECTACULAR), la cultura que desprende al leer cada página (creo que aquí el amigo Alan hizo un gran trabajo de erudición), pero por lo que sea la historia no me terminó de enganchar… Quizás deba darle una nueva oportunidad xD