Crisis en tierras infinitas, verdadera crisis creativa

Publicado: febrero 7, 2012 de Un tipo con boina en Libros y comics
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«It’s the end of the world as we know it.
It’s the end of the world as we know it.
It’s the end of the world as we know it and I feel fine»

It’s the End of the World as We Know It (And I Feel Fine), R.E.M.

«¡Estamos en 2012, se acaba el mundo!», exclama el sector más crédulo e ignorante de la sociedad, mientras hacen los preparatorios para suicidarse, preparatorios que, por algún motivo, suelen incluir escuchar la discografía de Leonard Cohen de una sentada.
Sin embargo, si hay algo que DC nos ha enseñado, es que Batman tiene los villanos más ridículos del mundo del cómic no solo es posible sobrevivir al fin del mundo, sino al fin del propio universo. ¿Qué digo al fin del universo? ¡Al fin del MULTIVERSO!

Corría el año 1985. El secreto de la pirámide, Brazil y Legend se exhibían en los cines, se fundaba Guns n’ Roses, se celebraba el Live Aid y comenzó la publicación del cómic que nos ocupa, Crisis en tierras infinitas.

De haberse publicado hoy, se llamaría Con la que está cayendo en tierras infinitas.

Por aquel entonces, DC contaba con una infinidad de universos paralelos (¡por eso son crisis… en tierras INFINITAS! ¡Consistencia!), lo que, según las cabezas pensantes de la editorial, confundía a los lectores, a la vez que alejaba a los potenciales nuevos consumidores. Que ya ven ustedes, pensar que era por los universos paralelos en vez de por la verdad: que la mayoría de personajes de DC tienen el carisma de una alpargata, pero esa es otra cuestión.

Así pues, Marv Wolfman decidió mandar a tomar por saco el multiverso y crear uno nuevo, único, para así revitalizar el fondo de armario, que ya olía a viejo. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que con un megacrossover?

Siguiendo la mejor tradición marvelita, DC decidió reunir a todos y cada uno de los personajes más importantes de la casa, menos, por algún motivo, a Ryan Reynolds Linterna Verde, cuya película es BRUTAL…mente horrible. ¿La excusa? Nada importante, tan solo LA MUERTE DE TODOS LOS UNIVERSOS CONOCIDOS, tal y como advierte Pariah, un personaje que se ve arrastrado de un universo a otro, condenado a vivir su destrucción sin poder hacer nada para impedirla.

O, dicho de otro modo, un llorica. Pariah es, probablemente, uno de los personajes más irritantes de la saga. Sí, debería ser un personaje trágico, pero el dibujo de George Pérez, empeñado en retratarlo en posturas exageradamente melodramáticas, lo convierte en un bufón. Un bufón con una historia más o menos trágica, pero bufón a fin de cuentas.

El 84% de las veces que aparece, lo hace en esta postura.

El principal problema de Crisis en tierras infinitas, sin embargo, no son las posturitas de Pariah, ni el dibujo (que, reconozcámoslo, ha envejecido MAL), ni tan siquiera el ridículo aspecto del malo malísimo, el Antimonitor. No, el mayor achaque de esta saga es que, sencillamente, es un coñazo.

Me explico: no son necesarios doce numerazos para contar una historia que no debería haber pasado de los seis. Grosso modo, hay un señor muy malo muy malo muy malo, el Antimonitor, que quiere destruir todos los universos para fortalecer su propio universo y fuente de su poder: el antiuniverso, hecho de energía negativa. Para evitarlo, el Monitor reúne a casi todos los héroes del universo DC, con la esperanza de que le den pa’l pelo.

Sin embargo, no contaban con que el Antimonitor viajara al Principio de los Tiempos (así, con mayúsculas) para evitar la creación del multiverso. Nadie puede negar que es la solución más sencilla, aunque tiene el defecto de que es necesario poder manipular el espacio-tiempo, pero EH.

En una (no demasiado) épica batalla, se libera tal cantidad de energía que el tejido espaciotemporal hace catacrocker y los cinco universos restantes se fusionan en uno: el universo DC definitivo… o al menos, definitivo hasta Crisis infinita, Crisis final y, ahora, Flashpoint. ¡Esos editores de DC y sus locos reseteos!

«¡JEAAAAAAAAAN! Digooo… ¡SUPERGIIIIIIIIIIIRL!»

Lo que en principio debería transmitir una sensación apocalíptica y épica (apocalépica), se queda en agua de borrajas. Los universos paralelos van muriendo a la misma velocidad que el interés del lector, y ni tan siquiera la aparición del rey Solovar de Ciudad Gorila consiguió que arqueara una ceja. Y les estoy hablando de un gorila parlante, ojo. ¡Un gorila parlante!

No puede ser que estén varios números dando tumbos para arriba y para abajo, que si hay que proteger unas torres que mantienen el multiverso, que si ay que se han roto, que si bueno, pues nada, vamos a morir todos, ah, no, que podemos viajar en el tiempo, anda, que se ha muerto el Antimonitor, ah, no, etcétera, que haya varias muertes por el camino y que, al final, a nadie le importen un comino. Y, probablemente, no impactan porque hay DEMASIADO personaje. Vale, querían meter tantos personajes como fuera posible, pero la mayoría están metidos con calzador, para que el lector diga «¡eh, mira, es ese personaje que llevaba años sin salir!» y dé palmas cual súbdito del rey Solovar.

El diseño del villano principal tampoco ayuda demasiado a tomarse la saga en serio. El Antimonitor parece una especie de Juggernaut pasado por el taller de chapa y pintura de EeR JoOoNaTaAaN, con esos colores chillones y esa BOCAZA que ni Julia Roberts, oigan. Qué quieren que les diga, me resulta imposible tomarme en serio a un villano que parece dibujado y coloreado por un niño de seis años. Es más, ¡que me traigan a un niño de seis años!

«¿P… pero qué mierda es eeeeesta? ¡George Péreeeeeeeez! ¡Has vuelto a dejarle los plastidecores a tu hijo, ¿a que sí?!»

Qué quieren que les diga, a mí Crisis en tierras infinitas solo me produjo hastío y ganas de que el Antimonitor triunfase, a ver si con eso de volverse omnipotente ganaba algo de gusto en el vestir. Un señor VOLUMEN de tomo y lomo (nunca mejor dicho) que tampoco es para tanto, salvo si lo consideramos como perfecta cura contra el insomnio.

Pero bueno, no pasa nada, porque, tras Flashpoint, el universo DC también incluye las líneas Wildstorm y Vertigo y…

Ah, mierda.

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comentarios
  1. Vrede dice:

    Oye, a mí un malo que parece un robot cómico de los Supersónicos, me mola. Tienes el gusto atrofiado, ATROFIADO HE DICHO.

  2. Fosforo dice:

    Boina y media me parece mucho. Solo diré eso.

  3. Defriki dice:

    Yo me lo dejé a mitad, y eso que me trago casi todo lo de DC.

  4. Chuck Draug dice:

    Precisamente el problema de Crisis en Tierras Infinitas es que se hace largo. Demasiado largo. Algo que podía ser una miniserie de 6 números se convirtió en 12. Algo que podía aglutinar varios personajes, dejando unos principales y el resto haciendo de cameos poco importantes se saturó cosa mala y… oh, espera, mejor no hablo…

    Es un cómic que ha envejecido mal, muy mal, y cuya fórmula se ha reutilizado ya varias veces, tantas que lo que en su momento era algo que podía sobrecogerte ahora es motivo de cachondeo e indignación. Y me gusta el dibujo de Pérez, pero es bien cierto que esto también ha envejecido mal.

    La nostalgia hace que lo recordemos mejor de lo que creíamos. Ha sido un cómic que ha marcado un antes y un después, para lo bueno y para lo malo, pero no por su calidad, sino por lo que pretendía representar: el reinicio de todo un universo (o multiverso) comiquero solo para que los nuevos lectores no se pierdan con tantos cómics sueltos por ahí… y que, como digo, ahora es un tipo de evento que da risa y cabrea.

  5. Fue mi primer intento de acercamiento a DC. Tardé 10 años en volver a leer algo de ellos.

  6. mariods dice:

    A ver… como materia de crossover, me gusta mucho más la Secret Wars de Marvel, eso sin duda. La lucha interna de los caracteres de los personajes así como la profundidad de la historia es mucho más envolvente e interesante. Pero tampoco me disgusta esta saga. De hecho DC necesitaba esta historia para revitalizarse y para que la gente se la tomara mucho más en serio. Estamos hablando de una editorial que, hasta ese día, se había despreocupado muchísimo en detalles como la coherencia, la sincronía entre historias y la continuidad. Crisis en Tierras Infinitas venía con el aliciente de poner fin a todo ese lío de universos alternativos considerables (de los cuales el 80% eran por culpa de colecciones infumables como la de Lois Lane) así como con el ánimo (posteriormente destrozado) de dar a DC un universo más consistente y atrayente para nuevos lectores.

    Por supuesto que igual es demasiado larga la historia. Pero a mí no se me hizo aburrida para nada. Es más, la infinidad de detalles que te revela de cada universo, la pasión por descubrir a otros personajes de los que no había oído ni mencionar (no soy un gran coleccionista de DC, pero muchos de sus personajes son interesantes, y eso en esta saga se potencia hasta el máximo), así como la acertada inclusión de sentimientos en personajes que hasta ese momento se habían mostrado imperturbables o intocables (Superman – viejo y nuevo -, Flash y Supergirl, en mi opinión, hacen un papelón que les redime de cualquier mal rollo anterior) me parecen más que loables y destacables. Algo más tal vez no, pero considero que Wolfman hizo un gran trabajo en cuanto a documentación y desarrollo de cada uno de los personajes. Y eso hace muchísimo más amena la lectura, al menos para mí.

    Y el dibujo de George Perez me parece envidiable. Ahí difiero mogollón con tu opinón, pero el diseño del villano no me parece para nada malo. Hay que pensar en el contexto de la época, y en las presiones que sufriría por parte de la editorial (no creo que le permitieran hacer una especie de Chtulhu con cabeza de gato y tentáculos con ojos en los extremos y fetos colgando de los sóbacos). En mi opinión, tratándose de un cómic superheroico para jóvenes, me parece un loable y esforzadísimo trabajo. Cada personaje es retratado fielmente y la expresividad me resulta fantástica y sugerente (el hecho de que Paria sobreactúe no es más que un recurso expresivo como otro cualquiera, y a mí me gusta). 🙂

    Eso sí, el color, como pasaba normalmente en los cómic-book de la época, es horripilante. Eso está claro.

    Por mi parte, un buen cómic ¿sobrevalorado? quizás un poco, pero del que se puede sacar mucha reflexión y miga. Muy interesante y divertido, de los que leerías una vez y otra aunque DC no te agrade en demasía. Para los iniciados a DC yo sí lo recomiendo, y mucho. A mí me sirvió para dar un nuevo valor a otros cómics DC antiguos que son una maravilla, por ejemplo. 🙂

    • Chuck Draug dice:

      El dibujo de George Pérez en Crisis en Tierras Infinitas me gusta, pero se nota que este hombre lo dibujó en ese momento, han pasado años, lo comparas con lo que tiene ahora y te alegras de su evolución. Al igual que el resto del cómic, ha envejecido mal. Me gusta, pero admito que no es lo que en su momento fue. Y Antimonitor no es que sea especialmente horrible, pero viniendo de Pérez, yo al menos esperaba algo más y mejor. ¿Presiones de la editorial? Podría ser, pero aun así…

      Reitero el problema principal que le veo yo a este cómic: se hace demasiado largo, se estira como un chicle cuando no debería ocupar tanto y mete demasiado personaje. Como obra para “iniciarse en el Universo DC” no sirve. Esto solo sirve para matar el Multiverso anterior y poner una única Tierra DC, lo cual para fans habituales de la casa editorial está bien, pero para quien no tenga idea más allá de Superman y Batman (y si me apuras, Wonder Woman), pues les pilla muy de sorpresa y con los pantalones bajados.

      Que luego aparecerían obras como la JLA/JLE/JLI de Giffen, De Matteis y Maguire, pues sí. Que luego aparecerían cosas como Batman Año Uno. O JLA Año Uno, que es un cómic al que tengo especial cariño. También. Pero vamos, que son colecciones que sí se pueden pillar sin conocimiento previo (de hecho, JLI presentaba un equipo de casi desconocidos quitando a Batman, porque ¿a quién se le ocurriría meter a J’onn J’onzz, Blue Beetle, Buster Gold y Guy Gardner en el mismo equipo cuando eran poco más que segundones? y sí, el Detective Marciano siempre me pareció un segundón aun siendo miembro fundador de la JLA). ¿Que se lo debemos a las Crisis? Seguramente. Pero aun en su contexto, sigue siendo un cómic que trataba de quitarse el follón multiversal, se hizo la picha un lío (hablando mal y pronto) y aunque al final la cosa resultara, el camino iba de interesante a tortuoso.

      En lo que sí te voy a dar la razón es en el tratamiento de la “Superfamilia multiversal” en el crossover. Especialmente el Superman de Tierra-2, que me pareció mucho más interesante que cualquier encarnación de Kal El, de la Tierra o del medio que sea. Aunque lo de Supergirl al final resultó ser un cachondeo enorme y luego teníamos que si Supergirl básica, que si Power Girl, etc. Demasiadas Karas al final. 😛

      • Chuck Draug dice:

        “¿Buster? ¡Es Booster Gold! ¡BOOSTER GOLD!”

        Ainsh, hasta yo he caído en eso… exacto, es Booster Gold, no Buster. 😛

      • mariods dice:

        Bueno, yo por mi parte no le veo ningún problema al Anti-monitor. Tiene una estética a lo Jack Kirby que me gusta bastante. Y sí, efectivamente se hace largo, como he señalado… pero no le pidas peras al olmo. Se supone que este cómic era comercial. No pretendía para nada despuntar como una obra independiente o una especie de cómic vanguardista. Tan solo era una saga para repescar a incautos lectores jovenzuelos, nada más. Es totalmente natural que contenga una historia que podía haberse solucionado en poco tiempo, pero tenemos que tener en cuenta las circunstancias de la época en que se escribió. Creo que opino como Defriki más adelante, no fue concebido como una obra gráfica vanguardista o rompedora, sencillamente fue una saga más de DC que alcanzó altas cuotas de popularidad debido a lo ambicioso de su propuesta. Y sigo diciendo que a mí no me aburrió, aún sin ser un gran conocedor de la DC más allá de Superman, Batman, la Liga de la Justicia de Matteis (enorme) o Lobo. Y creo que dependerá de tu gusto a la hora de leer lo que decida si te interesará más o menos. Por mi parte, me interesó. :b

        • Chuck Draug dice:

          Lo sé, no buscaba más que vender tebeos a chavales, todo es comercial, pero en mi opinión si haces algo largo y aburrido, puedes darte un batacazo. Por fortuna, la época de entonces y la nostalgia de ahora han asegurado que Crisis en Tierras Infinitas no sea ningún fracaso.

          Y curioso: el Lobo de ahora (bueno, de ahora… de los 90, el de ahora es prácticamente una sombre del de entonces) no habría surgido sin la Crisis (o tal vez sí), como parodia de Lobezno y el Castigador… es que el Lobo pre-Crisis era un mercanario genérico. 😛

          • mariods dice:

            ¿Hubo un Lobo pre-crisis? Vaya, no tenía ni idea. 🙂 Tengo algunos cómics de cuándo perteneció a L.E.G.I.O.N., donde ciertamente se le ve muy limitado y poco bestiajo comparado con la versión de los 90, pero pensaba que esos cómics ya eran posteriores a la saga de Crisis… Tendré que informarme, me ha interesado esa faceta anterior de Lobo. XD

            • Chuck Draug dice:

              En L.E.G.I.ON. estaba limitado por la promesa que le hizo a Vril Dox, después de perder una pelea con él. Básicamente fue “trabajarás para L.E.G.I.O.N. si gano”, y gano Dox. Y la cuestión estaba en que “sin contrato, no hay matanza”.

              Y el Lobo pre-Crisis no merece la pena, créeme. Igual que el Lobo post-52, puedes ignorarlo.

        • Secret Wars también era una maniobra comercial para vender juguetitos y fue el BIEN. El Antimonitor parece que lo haya dibujado un mental, hombre.

  7. mariods dice:

    Por otro lado (se me olvidó mencionarlo en el anterior comentario), lo de “Con la que está cayendo en Crisis Infinitas” me ha encantado. XD

  8. Nubis dice:

    Nunca he sido mucho de DC, y más si me pones esa imagen final…

  9. Siempre dice:

    ¿De verdad hay un malo malísimo que se llama Antimonitor? ¡Antimonitor! Jajajajaja. Bueno, cosas mías.

    La entrada, interesante, como siempre y además, como siempre, divertida.

  10. El Tipo de la Brocha dice:

    Lo he tenido en mis manos… y lo he vuelto a poner donde estaba.

    Antimonitor…. Pffff….

  11. Defriki dice:

    Yo creo que lo que pasa es que este cómic hay que enmarcarlo en su contexto. Que es hace más de 25 años. No es un producto “independiente”, hace referencia a un montón de series, personajes y mierdas que estaban de actualidad y aparecían en las tiendas de cómics en el 85. Que se muera la Supergirl esta, pues ahora mismo nos la sopla. Que desaparecieran universos, pues casi que también. Que Flash se sacrificase por todos nuestros pecados… lo mismo.

    Porque no hemos leído esos cómics, ni nos interesan demasiado esos personajes, que en su mayor parte ni se molestan en presentarnos demasiado (¿cómo vamos a ser fans del Superman yayo de Tierra 2, si no le hemos leído en ningún cómic? ¿Qué más nos da que la espiche Supergirl si ya sabemos que luego sacaron como tres o cuatro versiones más?).

    Supongo que habrá superfans de DC que estarán encantados con el cómic, y supongo que a los guionistas de DC les encantará también, porque siguen volviendo a él una y otra y otra vez., y supongo que la gente lo seguirá comprando porque se sigue reeditando. Pero no es un buen cómic, ni de lejos, para engancharse al universo DC. No es un buen cómic para leer de forma independiente (como sí lo son, por ejemplo, Batman: Año uno o Kingdom Come).

    Como he dicho antes por ahí arriba, el cómic este me lo dejé a medias, con una falta de interés total. Quizá algún día le dé otra oportunidad, pero lo dudo mucho.