Las aventuras de Tintin: El secreto del Unicornio

Publicado: noviembre 14, 2011 de Fosforo en Cine

Si a lo largo de esta semana pasada pudieron disfrutar ustedes de mis pros y contras, mis esperanzas y mis recelos hacia la película de Tintin, ha llegado la hora de salir de dudas. Mi reseña de la película comienza al terminar este párrafo, con comentarios de mi querida pareja y acompañante en el cine, que son dignos de ser leídos. Más que las cosas que digo en Twitter. Seguro. Contiene algún que otro Spoiler.

Empieza la película con un bello pase de los créditos de la película junto con una animación de la silueta de Tintin y la de Milu corriendo de aquí para allá en una secuencia tan frenética que cuesta seguir llena de guiños a todos (o casi) los álbumes de la saga. Como esta de moda hacer adaptaciones al cine de cómics donde lo mejor sean los créditos iniciales, mi sentido arácnido empezó a zumbar. ¿Bodrio? ¿Bodio? Oh por dios que no sea un bodrio.

Tras terminar esta fantástica animación comienza la película de verdad. Y en menos de 5 minutos ya hemos recibido una sobredosis de referencias y guiños al cómic, algo que se repetirá a lo largo de toda la película. Se ve que alguien le dijo a Spielberg “Lo que ha fallado de Indi 4 es que no había suficiente nostalgia” y el tío decidió que toma dos tazas. El caso es que nuestro reportero favorito descubre El Unicornio, una maqueta de un barco bastante bonita, y decide comprarlo. A estas alturas ya había tenido que escuchar, desde el asiento a mi derecha, dos veces la frase “Este es gay”.

"¿Dónde me había dejado yo el carisma?"

Y es que si en las historias en papel Tintin es un personaje bastante insustancial y anodino, en esta película se le ha aplicado un intento de carisma que resulta regular, y al final se nos hace más cargante con su actitud de “vamos de aventuras, yuhu” que otra cosa. Pero bueno, compra el barco, le regatean, le amenazan, todo muy en la línea del cómic.

Salvando el hecho de que a estas alturas Tintin aún no conoce a Haddok…¿Por qué? ¿Por qué esa manía de empezar siempre la película desde el principio de los tiempos? Podrían haber metido a Haddok en la historia y seguir más fielmente el cómic de El secreto del Unicornio, pero entonces habría que asumir, a priori, dos personajes principales que hablan, y no solo uno, y eso va a ser demasiado. Bueno, pero al margen de esta manía mía, está bien llevado hasta que secuestran a Tintin.

En el cómic le llevan a Moulinsart, el castillo donde dos hermanos tratan de conseguir el tesoro del Unicornio. Pero aquí le meten en la bodega del Karaboudjan, el barco comandado por el contramaestre Allan y el señor Sacarin, personaje más o menos secundario del cómic El secreto del Unicornio que en este caso cumple el papel de villano por antonomasia de la película. Es una jugada tramposa para los aficionados a las historietas, porque transforman completamente nuestro recuerdo del pobre Sacarin. Aún así es un personaje muy carismático en la película “con estilazo” según ya saben ustedes quien, y se le perdona un poco la violación.

El caso es que allí Tintin conoce a Haddok, que se nos presenta aún más borrachín y “contrapunto cómico” que en los tebeos. No se agradece, porque más bien carga. Tenemos a partir de aquí situaciones anodinas de Tintin, situaciones cómicas de Haddok y situaciones molonas de Tintin que no son nada molonas, sino cargantes y molestas. Va a ser la línea general de los diálogos, con alguna salvedad especialmente buena. Tras el encontronazo nos metemos un rato en el cómic El cangrejo de las pinzas de oro para relatar de forma similar al papel el primer contacto entre los personajes, y después de eso se nos narra la historia del caballero de Hadoque, de forma bastante fiel al cómic y, sobretodo, de manera espectacular, entretenida y estimulante. De calle, lo mejor de toda la película.

Se nos rompió el cliché, de tanto usarlo...

De pronto la película desvaría, se olvida que se supone que es una adaptación y mete al personaje de la Castafiore de rebote y porque sí, sin venir a cuento de nada. Error garrafal que resulta en la peor escena de la película, una persecución y lucha por los pergaminos entre Sacarin y su halcón amaestrado contra los protagonistas, corriendo y destrozando en el proceso las calles de una ciudad marroquí aleatoria. La escena es todo exceso, todo efectismo preparado para esa lacra al cine actual que es el 3D, una larga y frenética carrera sin demasiado sentido que te agita los primeros minutos y te cansa el resto. Acabé con una cabeza durmiendo sobre mi hombro derecho, y no puedo culpar a nadie, yo estuve sopesando la misma opción. ¿Se acuerdan de la escena aquella con las termitas y las lianas de Indiana Jones y la Calavera de Cristal? Pues más aún. El horror.

Cuando eso termina (y los frikis de turno despertamos a nuestras sufridas acompañantes) llega una última escena de acción con un Haddok y un Sacarin luchando, cual duelo de espadas, con ¡dos grúas de descarga del puerto! ¡Bien! Oh, digo, ¡no! La escena vuelve a ser terriblemente saturante y tampoco es que tenga demasiada lógica. Pero Haddok se impone, que para algo es el protagonista, y Sacarin acaba siendo detenido por Harnandez y Fernandez.

Párrafo aparte para la pareja de detectives de Herge, que en esta película son retratados de una forma descacharrante y genial. Divertidos, frescos, resultones, son la pura esencia de los originales, pero llevados al movimiento continuo y el 3D. Las mejores escenas de la cinta las protagonizan ellos, con la subtrama del carterista que saca alguna carcajada que otra. Para cualquiera que se acerque a los personajes por primera vez con esta película van a ser los personajes favoritos, en detrimento de un capitán demasiado excesivo, demasiado destinado al chiste, algo que no va con la naturaleza del personaje.

"A Fosforo le hemos gustado Hernandez" "Yo aún diría más, somos lo que más le ha gustado"

Bueno, la película acaba…¡igual que El tesoro de Rackam el Rojo! Es decir, se saltan todo el segundo cómic de la historia para llegar a un final donde, para terminar, prometen más aventuras en busca del resto del tesoro. ¿Pero qué?¿Qué le han hecho a mis cómics?

Mi principal pega, por tanto, es que nos saturan con referencias a los cómics, a las sagas, al aspecto visual de los personajes y todo eso, pero luego se pasan la trama por el arco de triunfo, y no solo mezclan historias, sino que inventan y añaden lo que les parece, y peor aún, suprimen a placer. El resultado es una trama irregular y algo tonta. Las escenas de acción están tan destinadas a ser espectaculares que se olvidan del ritmo de la película y por tanto es una experiencia de altibajos donde dejas de prestar atención demasiadas veces. Vamos, todos los defectos que ya me esperaba de Spielberg.

Sin embargo es una cinta divertida, con momentos geniales y que, cuando mantiene cierta fidelidad con su origen en papel, brilla espectacularmente (insisto, especial mención a los piratas y a Hernández y Fernández). Ojalá toda la película hubiera mantenido el nivel en lugar de tener que escuchar en cada escena de acción a la otra persona decir “Esto es demasiado fantasioso”.

Es una adaptación digna y vale la pena verla, pero quizá porque le tengo mucho cariño al personaje, o porque los errores de la cinta me parecen evidentes, me duele que no sea mejor. Esperemos que la segunda parte se ciña más a lo que está adaptando, y menos a lo que al director y al productor les apetece introducir por las buenas. Ah, el apaño digital y todo eso muy resultón y apropiado, bonito y espectacular. Tampoco merece mucho más bombo.

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comentarios
  1. El Tipo de la Brocha dice:

    Primera crítica que leo en la que se reprocha a la película el distanciarse de los cómics y en la que quienes no se llevan la peor parte son Hernández y Fernández.

    Está bien leer una opinión distinta a la de la mayoría para variar.

    • Fosforo dice:

      Yo no le preprocho alejarse de los cómics, sino llenarlo todo de referencias para luego irse. O haces un producto para los fans, o haces un producto genérico…
      Y no he leido ninguna otra crítica a la película, pero ahora buscaré que han dicho “los que saben”.

      • El Tipo de la Brocha dice:

        Afortunadamente, no hay “los que saben”. Es cuestión de opiniones. Y las opiniones son como los culos.

  2. Pziko dice:

    No voy a comentar en base a los comics, porque no me los he leído. De crio siempre prefería Asterix, Mortadelo y Superlópez antes que Tintín. Yo voy a comentarlo como película.
    Y me gustó, mucho. Yo tengo un problema, soy una putita de las referencias. Tú ponme referencias bien metidas con la trama y me has ganado (referencias no forzadas, los simpsons no cuentan). La trama no tiene demasiadas pretensiones: presentar a los personajes en una trama de aventuras sencilla que no hace más que abrir la boca para la gran aventura que vendrá después y que nos deja con ganas de una segunda parte. Tintín siempre ha sido un personaje anodino tipo Gary Stu (lo digo desde mi experiencia de cuando veia la serie animada en televisión), y Milú tres cuartas partes de lo mismo. Haddok es un personaje genial, con dialogos muy buenos e idas y venidas a la sobriedad realmente bien llevadas. El malo es el malo arquetípico, sin más. Sin embargo, y SPOILER. como dijo un colega: el cine se creó para ver el duelo de grúas. Me encantó.
    Sin embargo, lo que tu dices que es lo peor de la película, para mi fue lo mejor: la persecución. Técnicamente es una puñetera maravilla. Sólo Spielberg tiene los cojonazos de enfrentarse a un PLANO ÚNICO de casi 5 minutos llena de acción, de tramas “paralelas” en las que cada personaje va por su camino y se entrecruzan, en cómo sigue siempre los pergaminos sin marear al espectador y el detalle final del hotel de 3 estrellas por primera línea de playa que me hizo aplaudir.
    Hernández y Fernández siempre han sido mis personajes favoritos, y han dado la talla. Hilarante la subtrama del carterista. Y muy emocionante lo de los desvaríos etílicos de Haddok con la historia de Francisco.
    Me alegro de haber visto esta película en el cine, porque lo ha merecido. Eso si, yo la he visto en 2D (y se ven un par de detalles donde es descarado el forzamiento de la cámara para que luzca el 3D). Quizás peque de inocente (no olvidemos que es para todos los públicos), pero yo hubiese profundizado en el tema de las borracheras de Haddok. Y, puñetas, que Milu se bebe medio litro de alcohol de curar. Eso MATA, no te deja indiferente. Y los espadazos cortan, que no se rajó ni una camiseta en ese barco (genial escena esa, lo segundo mejor tras la persecución).
    Distintos puntos de vista :3

    • Fosforo dice:

      La escena es técnicamente brillante por si sola (hablo de la famosa persecución) pero en el continuo de la película es una pérdida de ritmo bastante importante, demasiado larga, demasiado absurda.
      A todo lo demás, poco que decir. Como dices, distintos puntos de vista.

  3. Ahora me has dejado con más ganas de verla, para poder responder como se debe. Pero no sé porqué, algunos de los puntos que dices ya me los esperaba, demasiada influencia del cine moderno hasta en Spielberg, creo yo. Hollywood es el mayor parricida de la historia, he dicho.

  4. Y por lo que veo, el candidato de la oposición presenta una opinión diferente a como están las cosas por el mundo cultural ¿Cómo contraatacarán el partido de Fósforo? Próximo debate por los foros de Subcultura…

  5. Vrede dice:

    Sigo sin tener intenciones de verla y mantengo que Tintín es un bodrio de cómic.

  6. Spike dice:

    No he visto la película aunque reconozco que siento cierto interés, pero es que (<>) no aguanto a Tintín. En serio, nunca le he tragado. Incluso puedo decir que la propia imagen del protagonista me da cierto repeluco.
    A lo mejor después de ver la peli me da un arrebato y descubro releyendo los comics (tenía de pequeño uno en el que iban al espacio) que es genial, pero no tengo muchas esperanzas en ello.

  7. Chuck Draug dice:

    Vale, la vi el fin de semana pasado, ayer no me salió de ahí comentarla, y… ¿cómo decirlo? Es una película de aventuras entretenida, muy entretenida en varias partes, y mucho mejor que La calavera de cristal como película de entretenimiento y de aventuras. Pero excepto en el nivel técnico (donde todos lucen muy bien excepto Tintín, que cae en el “valle inquietante”), el resto de la película no es sobresaliente.

    Voy a explicarme. La película entretiene, más incluso que los cómics (os recuerdo que no soy un amante de las aventuras de Tintín), y Hernández y Fernández son geniales. No puedo quejarme de ellos, porque son frescos y divertidos, y la subtrama del carterista queda magníficamente integrada en la trama principal.
    A mí Haddok no se me hizo para nada cargante, pero no sé, lo notaba un poco más “suave” que en los álbumes, si bien tiene los otros puntazos que no nos brindan los dos detectives.
    Y del carisma de Tintín, ni rastro, y mejor así, porque es un personaje sin carisma y para tratar de enchufarlo de forma artificial, mejor que siga igual de soso. Milú, en cambio, se me hizo hasta adorable, cuando en el cómic me parecía poco más que una extensión igual de sosa de Tintín.

    Las referencias a los cómics (y el cameo de Hergé) me sacaron una sonrisa, y eso que no soy fan… excepto una referencia: Bianca Castafiore, que está metida con calzador. Creo que han tomado como referencia El cetro de Ottokar para meter a la Castafiore, pero mientras que en ese álbum era casi anecdótico (creo, además, que fue su primera aparición), aquí va más en plan “mirad, mirad a la Castafiore, la hemos sacado en esta peli, ¡seguro que la veréis en la siguiente también!”. Me extraña que no trataran de sacar a la fuerza a Tornasol…

    Y, aunque algunos me miren mal, la persecución de Marruecos y la lucha de grúas me sacaron de la película. Afortunadamente, no es demasiado grave, puesto que no fue durante mucho tiempo (¿un par de minutos cada una, tal vez?), y el comienzo de la persecución me mantuvo muy entretenido. Pero maticemos…
    Reconozco la espectacularidad de la persecución, es un plano único, sin descanso, pero se me hizo larga… Ojo, no es mala y para nada la pondría ni al nivel ni peor que la escena de las lianas, los monos y las hormigas de la última de Indy, eso sería insultar a esta escena (a la de Tintín, me refiero)… pero ya digo que se me hizo larga, más interesada en ser una demostración de técnica que en lo que era en su comienzo: una persecución espectacular. Eso sí, reconozco que el final, con el hotel de “tres” estrellas, me mató de la risa.
    Y la pelea de grúas… no, no es que me parezca ridícula, que no lo es, y más si hemos visto a Indy sobrevivir a una explosión nuclear metido en una nevera y sobrevivir a una caída de cientos de metros de alto en una balsa hinchable. Simplemente me descolocó, me dejó sin saber cómo reaccionar… y aunque quedarse sin palabras a veces es bueno, en esta ocasión era más en plan WTF?!, y me rompía en parte el esquema de la película (y eso que antes estaba LA persecución). No recuerdo bien si hubo algo así en los álbumes originales en los que se basa la película, pero tampoco es que ayude a que la escena quede bien integrada.
    El resto de escenas de acción son más que correctas, incluso más dignas del mejor Indiana Jones que del reportero francobelga… Pero la que se lleva la palma es la batalla de Francisco que Haddok va recordando, genial tanto a nivel técnico como de acción en sí. Una lucha en alta mar, con un ritmo muy bien llevado en todo momento, especialmente con el tema de la pólvora, que se resolvió mejor de lo que yo creía.

    Vamos, que a mí la película me gustó, más de lo que esperaba. Pero eso no quita los pequeños matices que he ido dejando en este pequeño tocho. 😛