Tintín, el cómic

Publicado: noviembre 7, 2011 de Fosforo en Libros y comics

Cuando era pequeño mis padres me iniciaron en la lectura muy pronto, y como ellos eran un tanto peculiares, una de las formas de hacerlo fue meterme desde enano los cómics. Básicamente, los tebeos de mi padre, que incluían alguna cosa suelta de Bruguera junto con unas pequeñas dosis de cómic europeo, Metal Hurlant, Asterix, y, con especial cariño, Tintín.

Cuando no sabes ni lo que es Europa ni cómo de lejos está Estados Unidos, Egipto o Bélgica, Tintín es una puerta mágica a un mundo que tocas por primera vez siguiendo a este reportero (que hace de todo menos cubrir noticias) de flequillo inolvidable y a sus compañeros de andadura. Pirámides, maldiciones, conspiraciones, incas, egipcios, submarinos, petróleo, traficantes, extraños objetos de otros planetas y reliquias con siglos de antigüedad iban desfilando a medida que uno a uno iba devorando todos los tebeos de Tintín que caían en mis manos.

Además del papel, había unas adaptaciones bastante majas en forma de películas de animación, de la cual también tengo una buena cantidad de VHS que difícilmente volverán a ponerse en marcha, pero que no me decido a tirar. Con ellos puse voz y movimiento a las danzas de las tribus precolombinas, a la Castafiore y al siempre divertido profesor Tornasol. Tanto es así que aún hoy, cuando leo las viñetas, resuenan en mi cabeza las piezas de la banda sonora de aquellas películas. Partes de mi infancia.

Como siempre en estas cosas, el personaje principal es el que menos importa, y así, Tintín no deja de ser un protagonista algo anodino del cual solo esperamos que nos rompa la diversión con algún soliloquio clarividente sobre lo que está ocurriendo. Mientras tanto, prefieres ver los improperios del capitán Haddock, los equívocos del Profesor Tornasol o las torpezas de la pareja de detectives Hernández y Fernández. El perro, Milu, es un referente de “perro del protagonista” que se supone que tiene que gustar pero que, con mi fobia por los cánidos, siempre me ha dejado aún más indiferente que su amo.

Todos los números de Tintín han marcado algún momento en mi infancia, y me cuesta mucho decidir cual es el que menos me gusta (apostaría por La estrella misteriosa) pero tengo muy claro cuales fueron los que marcaron un antes y un después, esos que tengo con las páginas ya gastadas de tanto pasarlas durante las tardes de verano:

La Oreja Rota es probablemente una de las más exóticas y divertidas aventuras de toda la serie, y precisamente es de los primeros números. En ella, el reportero comienza investigando la desaparición misteriosa de un fetiche de una tribu amazónica (los arumbayas) y acaba viajando a Sudamérica y embarcándose en una aventura por la selva llena de intriga y algún enredo descacharrante.

El cangrejo de las pinzas de oro, con su magnética trama de misterio, acción y aventuras, y la aparición del capitán Haddock, es también una de las más completas historietas de Hergé. Muy divertida, por lo visto la versión original cuenta con 130 páginas, y si no se me diera tan mal el francés, posiblemente ya me lo hubiera leido completo.

Las 7 bolas de cristal, y su sensacional continuación, El templo del Sol: Dos cómics impecables capaces de hacerte pasar miedo, vibrar de emoción y transportarte fielmente a los tiempos de los incas en una mezcla perfecta del misterio y terror con las aventuras clásicas de Tintín. A destacar los vestuarios de la segunda parte, que dan gusto verlos.

Objetivo la Luna y Aterrizaje en la Luna, dos historias de viajes al espacio donde Hergé se pone a la altura, una vez más, de Julio Verne para contar una historia llena de intrigas, aventuras e imágenes impactantes en un viaje apasionante e imposible. Particularmente divertidos Hernández y Fernández en esta entrega, donde además la muerte se convierte en algo absolutamente patente por primera vez en toda la colección.

Tintín y ‘Los pícaros’ es otra divertida aventura sudamericana de Tintín donde Hergé remata gran parte de la historia del personaje con un cierre excelente y un final digno para muchos de los mayores villanos de toda la colección. Se nota que es mucho más moderna que sus precedentes, y a pesar de que no le pondría ni una pega a las otras historias, se agradece. Curiosamente, la trama política de este cómic para niños sigue perfectamente vigente.

Tintín es eso, un cómic para niños, para soñar con tierras lejanas, personajes extraños y aventuras donde el peligro no importa. Un mundo de línea clara y colores brillantes lleno de idealismo y moral donde el bien siempre triunfa, los contrabandistas son detenidos y las revoluciones se hacen sin derramamiento de sangre.

Probablemente, leídos por un adulto estas historias son ingenuas, simplonas y, si nos ponemos a hurgar, contienen un inquietante trasfondo político y moral (y racial) que, por suerte, uno no puede percibir con 10 años. Pero ahora que sale la película, vuelvo a coger esas páginas ya marrones de tanto pasar los dedarros por los bordes y siguen pareciéndome tan fascinantes como la primera vez.

Tengo MUCHAS ganas de ver la película.

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comentarios
  1. 13 dice:

    Otro que tiene muchas ganas de ver la película, y me toca esperar, muy mucho además.

    Tintín para mí es el cómic. Simplemente. Tintín me metió en ésto y él me acompañará siempre. Y nunca pierdo la ocasión para alabarlo. Leerlo lo leo poco, me lo sé de memoria, pero aún lo miro, porque es el cómic mejor dibujado que conozco.

    Otra cosa es que se haya ido de las manos y se hagan muchas lecturas del personaje a menudo vergonzantes y olvidando lo que es, un clásico infantil/juvenil. La vida sexual, sus ideas políticas… Es meter a Tintín en un mundo que no es el suyo, además recurrente y cargante a más no poder.

    Y reincidiendo sobre el aspecto gráfico de Tintín mencionar lo eterno de su concepción. Han pasado años, décadas, casi un siglo… Y sus páginas siguen teniendo un diseño actual, moderno, impecable. No ha caído en el vintage como otros cómics de su época. Los guiones sí, se han desfasado un poco aún siendo geniales, pero la estética y la narrativa empleada sigue siendo única y muy perfecta.

    Grande Tintín.

    PD: Para mí el mejor Tintín de niño… El binomio de El Secreto del Unicornio y El Tesoro de Rackham el Rojo. De adulto me quedo con Las joyas de la Castafiore. Y ya que has dicho lo de El peor… Tintín en el Congo goza de una inmadurez creativa absoluta (aunque obviamente abomino de quien pretende prohibirlo en aras de un puritanismo atroz y nada constructivo).

    • Fosforo dice:

      Hombre, todo tiene un contexto y no está de más recordar y tener presente el trasfondo político y social en el que fue escrito Tintín, porque las distintas aventuras de Tintín son un retrato perfecto de la situación en Europa Central durante el periodo más agitado de la historia reciente.
      Otra cosa es que se pretenda denostar estas historias por las condiciones históricas de su autor, lo cual puede llevar a absurdos abominables que es mejor evitar.
      Y coincido en el aspecto visual, es sencillamente magnífico. De hecho, como digo, Tintín y los pícaros podría ser, perfectamente, un cómic de esta década en todos los aspectos.

  2. Tintín, ese tebeo (o dibujo animado) tan denostado por la gente que no lo vio cuando era pequeño. Porque no falla, cada persona que conozco que no descubrió a Tintín hasta ya bien entrada la adolescencia, dice la sarta de tópicos de siempre y se olvida que detrás de todas esas cosas, hay unas historias la mar de interesantes.

    Comparto los que marcaron un antes y un después. De hecho son de los que más me acuerdo, además de las Joyas de la Castafiore, pero esa es más por la canción que cantaba la diva.

  3. Pues a mí Tintín nunca me gustó. No sé si tenía algo que ver que yo fuera más de Astérix y Obélix…
    Eso sí, la película es bastante buena.

  4. Chuck Draug dice:

    Aunque los cómics de Tintín tienen historias interesantes y personajazos como Haddock y Tornasol, supongo que es por lo insípido de Tintín y Milú, por ser siempre más de Goscinny a la hora de contar historias… pues Hergé y su obra no me han parecido más que simple entretenimiento. Y lo digo como alguien que, de pequeño, leía bastante cómic francobelga.

    Ojo, no estoy diciendo que lo deteste ni soltaré topicazos sobre el tema. Simplemente es que no me atraía tanto como otros álbumes, como los de Astérix o Lucky Luke (sí, llamadme hereje, prefería a Lucky Luke de pequeño xD). Eso sí, por el tema de la película y tal, le daré una segunda oportunidad… tras tantos años, se lo merece. xD

  5. Neyebur dice:

    Subscribo palabra por palabra lo que dices, pero añadiría “Las joyas de la Castafiore” a la lista

  6. Vrede dice:

    Tintín lo descubrí de pequeño y no me mola un ápice. Comparto la misma opinión que Lograi, yo soy del enano rubiales y el gordito pelirrojo.

    TIntín me da mucho asco.

  7. Siempre tuve más cómics de Axterix y Obelix, pero Tintín estaba ahí pacientemente esperando en la biblioteca, donde junto a Spirou y Fantasio me tragué bastantes cómics.

    Aventura pura y dura es lo que se prometia, aventura pura y dura es lo que recibias. Creo que todos los cómics de aventuras de hoy en día, principalmente europeos, de lo deben todo a Tintín, digan lo que digan.

    • mariods dice:

      Lo recalco. Tintín es el antecedente por excelencia de todo cómic de aventuras actual. Y aunque sí, uno pasaba más su infancia con Mortadelos y Astérix, no sería hasta bien entrada mi adolescencia cuando descubrí los primeros cómics de Tintín, y de hecho son inmensamente ricos y fascinantes. La narrativa visual de Hergé era brillante, coherente y efectiva, así como gran parte de sus fondos y dibujos perfectamente documentados de otras regiones del mundo.

      Y sí, aunque sea duro de admitir, el Tintín de los cómics era un pelín supérfluo y algo repelente, uno siempre se queda finalmente con el borrachín buscabullas Haddock, el genio loco Tornasol o Hernández y Fernández.

      Ninguna peli puede igualar lo que Hergé hizo, ni se hará jamás. Pero la peli de Spielberg ha sabido respetar, en mi opinión, el espíritu y fuerza del cómic, la espectacularidad de los dibujos de Hergé, así como su mensaje central y positivo. Oh, y el personaje de Tintín es mucho más tragable, más carismático. 🙂

  8. 13 dice:

    Hay una cosa que no entiendo.

    La anteposición Astérix / Tintín. Mucha gente dice que es de Astérix en contraposición a Tintín.

    A mí me gustan ambos. No son excluyentes. Por afinidad personal Tintín, pero me encantan los dos. Y Goscinny es uno de los autores más importantes de la historia del cómic, sin duda.

    Pero no veo la necesidad de elección u oposición.

    • Fosforo dice:

      Es una de tantas rivalidades inexistentes. Cuando Asterix nace Tintín lleva más de la mitad de sus aventuras y había CREADO un género. El propio Gosciny dedica su último cómi (Asterix en Bélgica) al autor de Tintín, y mete un muy buen cameo de los personajes de Hergé.
      Son dos géneros distintos, y yo, que prefiero a Tintín, tengo aún más cómics de Asterix que del reportero belga. En fin…

      • Chuck Draug dice:

        Hay que reconocerle a Tintín sus logros aunque no se sea fan. Yo se los reconozco y, ya lo digo, no soy fan del personaje ni de sus aventuras (aunque ya dije que admito que tiene varias cosas interesantes y personajes muy buenos). Seguramente cómics como Astérix no serían lo mismo sin el reportero belga de Hergé. Así que yo tampoco entiendo esa rivalidad ficticia cuando lo que hay, en todo caso, es respeto.

  9. Yo siempre he sido mucho más de Asterix que de Tintín, si bien aprecio bastante al del flequillo, más por los personajes que le rodean que por él, pero aprecio al fin y al cabo.

    Y en contraposición con esto las pelis (con personas) de Asterix me parecen una birria absoluta y con la de Tintín (que son personas con trajes de luces) me la he pasado pipiolis a pesar de tener poco que ver con la pasividad del cómic y de ir con ganas de odiarla debido a que ese tipo de animación no me gusta un pelo. Si bien no llega a la GRANDEZA ABSOLUTA de las ’12 pruebas de Asterix’. Como adoro esa peli, hostia.

    • mariods dice:

      La verdad es que coincido. Personalmente y por detalles de ironía, guiones humorísticos, ingenio narrativo… yo siempre he sido más del Astérix de Goscinny y Uderzo (aunque los cómics de Uderzo una vez fallecido Goscinny, incluyendo “El cielo cae sobre nuestras cabezas” euh… en fin, mejor dejémoslo aparte), pero ojo, que también me gusta Tintín por otras muchas cosas, como he especificado con anterioridad. Y esque por muy bien que me lo pasara con la peli nueva de Tintín nada podrá superar a Astérix y las doce pruebas. 🙂

    • Es que, a ver, Las 12 pruebas de Asterix es una de las mejores películas de la historia… Esoesasí.;p

  10. Kastarikox dice:

    Bueeeno… Astérix y Tintín no son nada excluyentes, y la prueba es que tanto Hergé admiraba a Goscinny como Goscinny admiraba a Hergé.
    Sí es cierto que yo soy tintinófilo desde muy pequeño, y, sinceramente, adoro la obra de Hergé. Ese hombre fue un genio que creó el cómic europeo.
    En 1929 comenzó a dibujar a su personaje estrella y terminó en 1983 sin poder terminar su último álbum, “Tintín y el Arte Alfa”