Todo el mundo es imbécil menos yo: El cómic

Publicado: octubre 31, 2011 de Fosforo en Libros y comics

Peter Bagge es una de las personas que hace cómic en Estados Unidos que más me consternan, pero también es, de calle, uno de mis historietistas favoritos. Su estilo underground, caotico y grotesco (tanto narrativa como visualmente) me produce una irresistible atracción, y pocos autores habrán influido más en “lo que yo quiero hacer” cuando me pongo a dibujar o a escribir una página de viñetas. Es brusco, incisivo, casi nihilista e impiadoso con absolutamente todos los estratos de la sociedad norteamericana, en buena medida debido a sus posturas políticas minoritarias e “incomprendidas” por buena parte de los estadounidenses (y de paso, del resto del mundo).

No suelo hablar de política en el blog, pero para analizar “Todo el mundo es imbécil menos yo” es necesario posicionar políticamente a nuestro autor. Peter Bagge pertenece a una rama política que se autocalifica como “libertaria” y que desde otros sectores se ha venido llamando “libertarianos”. La diferencia es necesaria, porque no es lo mismo un anarquista (lo que se suele entender por “libertario”) que los planteamientos militantes de Bagge, que podríamos describir más bien como anarco-capitalistas o “ultra-liberales”.

Por esto, en “Todo el mundo es imbecil” encontramos enconadas y feroces críticas contra demócratas y republicanos casi por igual. Bagge se posiciona contra la “guerra del terror” y la invasión de Irak, pero también contra el modelo de sanidad pública o el control en la venta de armas de EEUU. Atizando contra todo lo que se mueve, le pega palos a la iglesia y los fanáticos religiosos, pero también a socialistas, feministas o ecologistas, posicionándose finalmente en una postura “contra todos” que hace que, contra toda expectativa del que no conozca a Bagge, el título de la obra no sea traicionado en ningún momento.

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Y es que Bagge tampoco se corta a la hora de atacar a sus propios “compañeros” de militancia cuando le toca, e incluso torturarse en un escarnio público que comienza en la página 17 (Confesiones de un antibelicista gandul) y no termina en las más de 100 páginas del tomo editado por La cúpula. De la edición hablaremos un poco más tarde, vamos a centrarnos puramente en la obra de Bagge en bruto. Y ya os adelanto, Odio (probablemente obra cumbre del autor) es una de mis lecturas de cabecera, me sé los dos primeros tomos recopilatorios al detalle. Es decir, que habláis con una fan.

Sin embargo, me aventuro a exponer: ¿Por qué Peter Bagge dibuja cada vez peor? Es decir, al menos desde que empezó seriamente con Odio, el dibujo era muy efectivo, pero ya con la inclusión del color perdió ago de fuerza. La paleta de colores de Bagge no me convence demasiado, y pierde mucho del trazado loco y undergorund que tanto me impactó al principio. Ha pasado de cómic de fanzine a cómic de revista, y no le sienta bien.Pero es que esto ya se pasa de castaño oscuro. Caricaturas irreconocibles, manos cambiadas de sitio, personajes con dos manos izquierdas o sin pulgares oponibles, o con 4 falanges en los dedos (sí, las manos es su defecto) amén de algo ya habitual y que no ha mejorado nada: el tratamiento de la profundidad y la tridimensionalidad de los objetos, donde el color sin sombreado nos descubre todas las carencias que podíamos (malamente) pasarle por alto en blanco y negro.

La mezcla de reportaje periodístico junto con cómic de sátira política le queda bien a menos, resultando momentos de tochos de texto insufribles con otros lugares de gran equilibrio donde no cambiarías ni una coma. Y la ironía de Bagge, unido a su profundo desapego por todo y por todos le añade puntos. Y a pesar de que no comulgo mucho con su visión de la política en positivo, y que el libertarianismo es posiblemente la tendencia política que más me asquea de cuantas opciones existen, si compartimos nuestra perspectiva negativa en muchas cosas, con lo cual creas una sinergia en la que sigues pensando que “Todo el mundo es imbecil” incluso sin salvar del todo al autor.

En conclusión, el cómic está bien sin ser para tirar cohetes, y si bien no me he arrepentido de lo pagado, es cierto que lo digo como fan y acumulador de material en papel. No es una compra que recomiende, dado que el autor tiene varias cosas mucho mejores en las que dejarse los cuartos.

Respecto al tomo, que me compré este bonito fin de semana en la quedada de Subcultura, me costó la nada olvidable cantidad de 19 pavos, y se trata de un tomazo de 120 páginas de estos que edita La cúpula. La distribución temática de viñetas que tienen un claro sentido de actualidad y cronológico lo vuelve algo confuso para determinadas cosas, pero tampoco me desagrada. La edición, la traducción y todo eso está bastante bien (hay un par de erratas, pero tal y como está la cosa, lo perdonamos).

Mi punto de indignación, lo que me hace desear cambiar el artículo, es el sellito que le han colocado en la portada, en el cual se puede leer que está editado dentro de la colección de la editorial llamada “Novela gráfica”. ¿Lo cual? Los garabatos de Bagge de tres o cuatro páginas recopilados regular  no son una puta novela gráfica. Ni siquiera serían una novela de estar escritos. Que manía con que los gafapasters se compren todo al grito “Novela gráfica de autor”. Arg. Odio. Mucho odio. Todo el mundo es imbécil, menos yo.

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comentarios
  1. Bueno, teniendo en cuenta que en los créditos de la película de Bola de Dragón (me lo han dicho, que yo no la he visto, de verdad de la buena), pone que está basada en “la novela gráfica de Akira Toriyama”, parece que poco a poco el significado del dichoso par de palabrejas…

  2. Chuck Draug dice:

    Manía que tienen algunos de poner “novela gráfica” a todo… Y la anécdota sobre Bagge de ese sábado fue que Valerian no tuviese ni idea de quién era. xD

    A mí es un autor que ni me encanta ni me desagrada, ya lo sabes. Eso sí, que este tomo no sea tan recomendable… habrá que buscar los Odio en B/N…

  3. red bat dice:

    A mi la sátira política muy buena tiene que ser para que me guste. O por lo menos que no sea evidente o suene a demagogia barata. Ya sabes… Tijeras para hablar de recortes (el mantra humorístico de estos últimos meses) políticos guiñoles manejados por banqueros de chsitera y puro… No he leido nada de este tio, quizá le de una oportunidad a eso de Odio si tiene tan mala gaita.
    Y joder, el estilo es el de Vergara hace unos años.

  4. Buen post! Yo tengo este cómic pendiente de leer, pero por falta de tiempo no lo hago.
    Y es que a mi (otro fan incondicional de Peter Bagge) me gusta leerme sus cómics del tirón.

    Me lo compré a la vez que Sudando Tinta, que me gustó bastante y Other Lives, que no está mal, pero lo que dices… el dibujo ya no impacta tanto como en ODIO.

    ¡Es que ODIO debería obligar a leerlo en las escuelas, joder!

    ¡Un saludo!

  5. Spike dice:

    Mmmm me parece haber visto algo suelto por la red pero nunca me he parado a mirarlo con detenimiento. Por desgracia mi presupuesto para comics ya es demasiado cerrado como para innovar con un tomo de 20 leuros, pero lo apunto en pendientes para echarle un ojo.

  6. Odiolitos dice:

    Uf, yo fui fan de Peter Bagge (¡ODIOlitos!) hasta Apocalipsis Friki, que me pareció un mierdón tremendo. Y es muy cierto que desde que empezó a poner color la cagó… Pero los primeros números de Odio, Studs Kirby y Girly Girl siempre tendrán un sitio en mi corazón 🙂

  7. […] tenía una connotación diferente al que le solemos dar en Europa, no fue hasta la lectura de un anodino comic de Peter Bagge que me animé a analizar más esa […]