Con dos bolas

Publicado: octubre 24, 2011 de Fosforo en Webcomics

Hay una división entre los webcomiqueros españoles y la plebe que los seguimos. Una división en dos bandos de lectores y autores con una causa común contra los que sostienen una opinión contraria. Una divergencia que solo podrá solucionar un conflicto armado cada día más inminente. El culpable es Jhon_Wheel. Y es que si no te gusta la obra de este señor, directamente el WEE cava una fosa común y Subcultura te pega un tiro mientras el resto jalean la ejecución sumarísima. Pero igual que hay un Star Wars contra Star Treck; un Hulk contra La Cosa, un Alien vs Predator o un Daredevil contra El motorista fantasma a ver cual es la peor película de superhéroes Marvel (¿Barça-Madrid? ¿De qué demonios hablan ustedes? ¿De qué editorial son esos?); igual, decía, que hay todo este tipo de enfrentamientos, la webcomicada en castellano se debate entre Pequeños Tiranos y Con dos bolas.

Y puede que algunos de los fans de Bala y Bolo queden insatisfechos con esta reseña al saber que yo soy más de Pequeños tiranos, pero no por ello le quito valor al esférico cómic de nuestro artista. Con dos bolas es un cómic que parte de la más absoluta vacuidad para crear, al final, una galería de personajes, recursos e historias que prácticamente cualquier otro cómic de humor debería envidiar. Pero inicialmente solo tenemos un fondo blanco, dos personajes sin demasiados matices y nada más. Para lograr más de 100 tiras de Con dos bolas sin aburrir a nadie hace falta tener la cabeza muy poco centrada o ser un puto genio.

En principio, ya os digo, no hay mucho que contar. Un personaje tonto (Bolo) y una lista malhumorada (Bala) caminando por la nada sin encontrarse con Pocoyo. Sin embargo, romper el cuarto muro, hacer monterías e ir introduciendo personajes con cuentagotas parece funcionar, y sorprendentemente te descubres sonriendo como un tonto mientras pasas las páginas de un webcomics que de primeras solo prometía no hacer “ese chiste”.

Con dos bolas le da una vuelta de tuerca al concepto de pasarse el cuarto muro por el forro de los genitales, pues no solo se trata de algo habitual, es que es el maldito argumento. Jugar con los elementos de la narrativa y el cómic desde el principio a partir de algo simple, y subiendo el nivel de dificultad hasta crear una geografía y astronomía de la nada en la que se mueven los personajes es una locura que no a cualquiera se le ocurriría, y al final pocos mundos más cerrados, completos y lógicos hay en el webcomic español como el peculiar escenario donde Bolo y Bala, varias versiones del autor (a lo Draug), un cáctus y otro par de personajes secundarios viven peculiares aventuras cada semana.No obstante, de vez en cuando al autor se le escapa de las manos y se mete en tramas explicativas demasiado densas y sin gag, lo cual no es en absoluto positivo. Porque a pesar de que lo que hace especial a Con dos bolas es ese universo ordenado y lógico que se va descubriendo a medida que el 4º muro vuela por los aires, al final es un cómic de humor, y necesitamos que, como tal, nos haga reir. Probablemente lo peor de todo fue el intento de “las bolas de dragón”, una parodia de Dragon Ball (WOOO, nadie lo hubiera imaginado) sin demasiada chispa, y con demasiadas viñetas difíciles de entender. Pero, como el propio autor confiesa, se trata de que las cosas sigan fluyendo, y pronto volvemos a la normalidad. La última trama, con cubos zombi incluidos, adolece del mismo problema, pero viene a ratificar algo sorprendente: el dibujo ha mejorado de una saga a la otra, a pesar de ser los protagonistas, básicamente, dos bolas.Otra cosa molesta es lo de tanto “dibujo extra”, que acaban entorpeciendo un poco la lectura continuada del webcomic si estás en Subcultura. ¡Y si no, hay que leer en Blogspot! Nah, pero la verdad es que leerlo en la web se hace muy cómodo, de modo que casi (casi) para navegar por el archivo recomendaría tirar de ahí.

Como ya he dicho, yo soy más de Pequeños Tiranos, pero aún así, es una decisión complicada, porque la forma que tiene Jhon_Wheel de jugar con el cuarto muro para crear un metacómic es muy, muy difícil de encontrar. Esperemos que la cosa no pare nunca.

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comentarios
  1. Chuck Draug dice:

    Hombre, es difícil quedarse con uno o con otro. Yo aún tengo que leer Pequeños Tiranos, pero sí estoy de acuerdo en que cuando hay seriedad, el Síndrome Cerebus no es muy fluido, que digamos. Es la única pega que tengo a Con Dos Bolas. Todos sabemos que John Wheel puede hacer cosas serias y molonas, pero tal vez CDB no sea el lugar idóneo para ello, lo veo más como un metawebcómic experimental.

    Aun así, yo sigo disfrutando con las bolas. Porque son así de rarunos, de meta y tienen a Anticristo, el perfecto saco de tortas.

    PD: Lo de los alter-egos lo expliqué hace tiempo… y me resulta más raro que me menciones por ese tema que por el cuarto muro, pero es que John Wheel es John Wheel. xD

  2. Neyebur dice:

    Para mí John Whell tiene un humor metafísico cuartomurero que me ha inspirado mucho 🙂

  3. Pziko dice:

    Si de algo puede presumir John es de la imaginación que tiene. Yo también soy más de Pequeños Tiranos, pero es que Con dos Bolas es una pequeña jodida joyita del metahumor experimental. De los primeros webcomics que leí y de los que me enamoré al instante, es un gustazo leerlo, aunque muchas veces se le vaya la olla. ¿lo peor? Como has dicho, la saga de las bolas de dragón. Y que sólo actualice una vez a la semana, jodidamente puntual

  4. John Wheel dice:

    Las Bolas del Dragón es con diferencia una de las peores partes que he hecho. Se me fue muchísimo la mano con lo de parodiar el cliché del manga de ser largo y me salió cansino, sobre todo leído a ritmo de actualización. Que duró la tontería ocho meses y apenas hay dos peleas y la charla del villano.

    Y lo de los dibujos entremedias entre tira y tira también es verdad, desde que descubrí lo mucho que me joroba que hagan eso en un webcómic cuando me leo el archivo del tirón no sé qué hacer con esa parte. Supongo que dejarlo tal y como está.

    Y las explicaciones densas pues es otro problema delicado, son necesarias para cosas que tienen que pasar y no quiero verme con la sorpresa de que no quedó bien claro. Todavía me queda por aprender a eso de pillarle el truco a mezclar humor tontorrón con cosas importantes. Lo único que no veo es quejarse de que el webcómic resulta repetitivo, que era una de las cosas que me esperaba XD En cualquier caso me alegro de que te lo pases bien con él, que para mí es una de las partes clave desde que dije “vamos a hacer un meta-webcómic”, que las idas de olla no impidan que sea divertido como tiras normales.

    Y tengo que decepcionarte, la cosa parará. Todavía quedan unas cuantas vueltas de tuerca y unas cuantas chorradas para bastante tiempo, pero parará por mucho cariño que le tenga.

    Y ya un par de cosas, ya me gustaría tener el renombre que dices y que no hace falta escoger, que es gratis leer los dos XD

    • Fosforo dice:

      Pocos webcomiqueros se me ocurren con más renombre y popularidad, archi-conocidos tanto en el Wee como en Subcultura…

      Por lo demás, lo de que pare no lo consentiremos. O sí, pero habrá llantos. Imagina a un montón de hombretones de pelo en pecho llorando.

    • Chuck Draug dice:

      Pues yo sí creo que tienes renombre. Mucho más que varios veteranos, entre los que me incluyo.

      Y créeme, sé lo duro que es pasar de lo chorra a lo serio. La gente pilló a malas Paridas en Tokyo y en Síndrome Cerebus hay quien sigue sin perdonármelo. No les culpo. Pero me ha servido de lección para hacer las cosas mejor preparadas y con el ritmo bien pillado.

  5. mariods dice:

    Coincido en mucho con esta reseña. John Wheel es un grande y este webcómic es una de las muestras de ello. Sí, personalmente también soy un poco más de Pequeños Tiranos, pero Con Dos Bolas representa tal vez el webcómic en el que más liberado debe estar el autor (al menos a mi parecer), jugando ya no solo con el espacio, sino con la capacidad de hacer humor complejo partiendo de lo más simple. 🙂