Mis problemas con los webcómics

Publicado: septiembre 27, 2011 de Hauclir en Webcomics
Etiquetas:

¿Qué decir de Un Tipo con Boina? Pues que dentro de poco él y Fosforo se irán a vivir a un rincón des ciberespacio donde nadie les pueda tocar y ser felices hasta que los encuentren sus perseguidores HOYGAN. Poniédonos un poco más serios, desde Crisis Creativa le damos las gracias por habernos apoyado en momentos delicados en los que no teníamos mucho con lo que actualizar (como este) y que ojalá tuviese más tiempo para colgar sus entradas y  dejarnos joyas como Jesucristo, el primer Poochie.

 

Madre mía, la que han liado este verano los de Crisis creativa, ¿eh? Queda claro que el calor les afecta a esas cáscaras de nuez a las que ellos llaman «cerebro» (también llamado «celebro»), porque hay que estar gagá para dar cabida a tanto autor en este amasijo de unos y ceros que es Crisis creativa. Y no se vayan a engañar: si han reunido a semejante plantel de blogueros ha sido solo por una cosa: para seguir teniendo visitas aunque no escriban y que no se repita lo del año pasado para que ustedes puedan seguir disfrutando de su dosis diaria de blogueo mientras ellos están fuera, en la frontera con Portugal combatiendo a las malvadas fuerzas comunistas que intentan someternos a base de toallazos y mujeres con bigote.

Supongo que todos estarán de acuerdo conmigo en que uno de los rasgos característicos de CC es su dedicación a los webcómics. Pocos blogs españoles, al menos, que yo conozca, les prestan tanta atención. La relación con Subcultura es simbiótica: este blog gana entradas gracias a las tiras publicadas allí, y los autores reciben publicidad para su obra. No siempre buena, pero EH, publicidad a fin y al cabo.

Lo que le pasa a este humilde tipo con boina es que… no puede con la mayoría webcómics. Verán, sucede que ODIO dejar las cosas a medias, ya sean películas, capítulos de libros, series y demás. Lo odio, en serio. Muchísimas veces no he empezado siquiera a ver una película porque sabía que no me iba a dar tiempo a verla acabar. Prefiero verla otro día y del tirón que dividir su visionado en dos partes. Supongo que es uno de los motivos por los que sería incapaz de ver una película en Megavideo… y uno de los motivos por los que vi enteras FlashForward, y V: ¡tenía que ver cómo acababan, ya que las había empezado!

Lloré con su cancelación. Lloré de alegría.

Así las cosas, comprenderán que no siga ninguna serie regular de cómics: me fastidia mucho tener que esperar de un mes para otro para ver cómo continúa la historia, acabo perdiendo el interés. Prefiero, y con mucho, leer sagas autoconclusivas, aunque me tenga que esperar a que se publique el tomazo recopilatorio rompeesternones y sacacuartos. Así puedo dar rienda a mis instintos más salvajes, siempre que entendamos «instintos más salvajes» por «leerme un tomo de cuatrocientas páginas de una sentada».

Esto no se puede hacer con los webcómics. No, no se puede. Siguiendo las recomendaciones de CC, empecé, por citar tan solo un par de ejemplos, con Zombieboy y JC Superhero. ¿Qué pasó? Que el primer día me leí de una sentada las tiras de archivo, y BIEN (bueno, en el caso de Zombieboy, la ortografía y la sintaxis no tan BIEN), pero una vez me puse al día, tuve que empezar a esperar varios días para leer la siguiente página. Y me cansé. Y casi se me olvidó su existencia. Y entonces se publicó. Y la leí. Y era una página de relleno. Venga, hombre, si se hace un webcómic de publicación semanal (en el mejor de los casos), no se puede hacer una página de relleno. Cada página tiene que importar, tiene que dar ganas de leer la siguiente.

En el segundo volumen de la nueva edición de The Sandman, dice Neil Gaiman que cuando escribe un guión de cómic, procura que la última viñeta de cada página dé ganas de seguir leyendo, de pasar a la siguiente hoja. Lo considera un básico de la narración, y no podría estar más de acuerdo. Aunque tampoco nos engañemos, cuando uno coge un cómic de treinta páginas, aunque la última viñeta de cada página no invite especialmente a continuar, lo hacemos. Pero, ¿en un webcómic? No lo creo, si la última viñeta no nos invita a continuar, peor aún, si la página en general (o las últimas páginas) nos parecen irrelevantes, lo más probable es que acabemos abandonando ese webcómic, y es lo que me suele pasar a mí.

Por otro lado, algunos webcómics como Pequeños tiranos o M.O.D.O.K., cabeza de I.M.A., sí que han conseguido llamar mi atención. En el último caso, se debió principalmente a su humor, basado en chistes más o menos fáciles con la hipertrofia craneal de M.O.D.O.K., ese infravalorado villano marveliano. Por su parte, Pequeños tiranos sí mantiene un arco argumental que hila las distintas tiras, pero cada entrega nos cuenta una historia que funciona independientemente de si seguimos el arco o no. Claro está que esto es mucho más fácil de hacer en un webcómic humorístico por la idiosincrasia del género, pero no es imposible mantener el interés del lector en una obra de corte más serio.

El señor Crapsmith sugiere «meter un mono al final de cada página e intentar justificarlo argumentalmente. ¡Reto para el guionista y diversión para el lector! ¡BRILLANTE! ¡IDEACA!».

Por supuesto, soy consciente de que esta incapacidad para seguir o interesarme por webcómics es más problema mío que de los autores. A fin de cuentas, son Anonymous legión los seguidores de los miles de webcómics que pululan por la red, pero también les digo que, con una buena trama y un «algo» que me enganchase, yo sería un seguidor tan fiel de webcómics como el que más. A fin de cuentas, están leyendo a un mastuerzo que vio entera Héroes*, y que teorizó como un loco durante el parón navideño de su primera temporada. Como ven, si el material da para ello, servidor se entrega a él como se entrega un enamorado a su amante, como un artista a su público, como un facha a Intereconomía.

Por eso, quisiera hacer un llamamiento desde aquí a todos los webcomiqueros: sabemos que lo que hacen lo hacen, en parte, por hobby. Sabemos que no cobran. Lo sabemos. Pero por favor, intenten que cada una de sus páginas sea una pequeña joya. Cuídenla, que dé ganas de continuar con la historia. Que pasen cosas, que no sea una mera página de transición, una página para cumplir del expediente. Que sus páginas nos enganchen a nosotros, los lectores. Que, cuando acabemos de leerlas, pensemos «ha valido la pena, ojalá tuviera la obra acabada en mis manos para poder leerla del tirón». Y si no pueden hacer esto, pues oigan, al menos que salgan monos.

*Entera. Y aún diré más, salvo la cuarta temporada, DISFRUTÉ con las otras. Ah, y como a Fosforo, a mí me gustó La Liga de los Hombres Extraordinarios. Tengo la edición especial en DVD, incluso. Ahí queda eso.

Anuncios
comentarios
  1. (Toma nota)


    (“Monos”)

  2. Lo de los monos no me termina de convencer.
    😎

  3. Vrede dice:

    La conclusión es cuanto menos brillante. y supongo que más de uno puede tomar buena nota de ello.

    [img]http://thinkingnectar.com/wp-content/uploads/2009/02/monkeys_think.jpg[/img]

  4. A-funny-name dice:

    Fadri no tiene problema con lo de los monos. Podríamos pedirle uno cada uno, y asunto resuelto.

  5. Spike dice:

    Pues mira, ayer mismo hablaba con Neyebur del tema y estoy completamente de acuerdo. Soy un apasionado de los comics, pero en cuanto a los webcomics, si consisten en tramas enrevesadas de chorrocientos personajes (y encima muchos de ellos parecidos entre si) prefiero dejarlos una temporada y luego si eso leerme el capítulo entero cuando haya terminado. Lo malo es que de esta forma te olvidas de algunos comics y otros te da pereza retomar su lectura.
    Para mi el formato del webcomic se ajusta a las tiras/páginas autoconclusivas o cuyo transfondo no es demasiado lioso, y siempre y cuando los personajes esten bien definidos y diferenciados (cosa que actualmente pocos webcomics pueden presumir de ello). Para todo lo demás necesito como mínimo un formato de 24 páginas seguidas para que su seguimiento no me resulte tedioso.

  6. mariods dice:

    Wow. La verdad esque este artículo es muy revelador. Mi enhorabuena por él a Un Tipo con Boina, y tendré en cuenta ciertos detalles. 🙂

  7. Chuck Draug dice:

    No me extrañaba para nada que Bóinez nombrara cierto webcómic… xD Pero sí, a veces se agradece algo que no sea solamente relleno, pero en el caso de JC dudo que haya algo realmente de relleno… pero no me hagáis caso.

    Y a mí me gustaría poder complacer al señor Bóinez o incluso a Fósforo en estas cosas webcomiqueras, pero para eso necesito algo… lo llaman tiempo…

  8. Me alegra saber que comparto ideas tanto con el maestro de la boina como con Gaiman.

    Pero, ¿si uno gusta de hacer sagas épicas a lo Marvel o los Mangas clásicos? No todas las páginas tienen porque terminar de tal forma qué quede bien y enganchante, si una página se corta a mitad porque sigue en la otra debido al desarrollo de la escena, no puedo permitir que se arruine la cosa.

    Si se hace un cómic de trama larga se disfrutará más cuando se lea de un tirón, eso los lectores deben de entenderlo (y lo entienden de sobra, que rayos) y con paciencia esos webcómics se disfrutan de la manera que no pueden los autoconclusivos. No es una emoción peor o mejor, es otro tipo de disfrute que solo se puede conseguir así.

    Como los buenos vinos, leches xD