Mejor tarde que nunca

Publicado: septiembre 24, 2011 de nadieygris en Uncategorized

Muy buenas a todos, todo lo que hoy digo aquí, debería haberlo dicho ya hace unas semanas, pero por problemas varios la entrada ha sido aplazada hasta hoy, hablar ahora de la JMJ queda en saco vació y no busco ya mas polémica de la que hubo, pero quise decir algo al respecto entonces y en eso no me echo atrás, así que al lío.

Lo primero que he de decir al respecto del Papa, es una persona que he descubierto, me es indiferente, ni me gusta, ni es el personaje publico que mas rabia provoca en mi, solamente es un anciano que no quiso follar en nombre de su religión y que va diciendo cosas por ahí las cuales no van a provocar que piense de manera diferente, ni una de las palabras que han salido de su boca me han perturbado por dentro, ni me han convertido en un beato amargado, ni me han hecho ver la vida con colomines. En definitiva, el parecido más exacto que encuentro con el Papa es Mago de Oz. Al igual que el grupo de rock, Benedicto solo es una Rock Star, mediocre y decadente al cual siguen miles de personas que no valoran para nada si lo que su ídolo hace, merece la pena.

Las JMJ, han traído algunas cosas a Madrid, como un montón de personas entre las que encontramos algunas un poco centradas; muchísimas personas que vienen a pegar gritos como poseídas; miles de jóvenes que entre oración y oración buscan viajar, hacer amigos, ligar, beber y en definitiva pasárselo bien; y sobre todo a Madrid ha llegado la confirmación que ante un tío vestido de blanco de arriba abajo, todo político y representante del poder del estado sufre unas extrañas e impulsivas ganas de comerle la polla (huí, ante tal blasfemia me piro a tomarme un vaso de sangre sagrada).

Aparte de todo esto, la visita de tanto católico ha reportado unos beneficios económicos a numerosas empresas de restauración y hostelera de la capital y alrededores. Eso si, la mayor parte de los ingresos se los llevan empresas que financiaron toda esta juerga religiosa, por lo que los beneficios de esas empresas no serán las cifras que representan los ingresos que han obtenido, a parte de ellos, si ha habido varios establecimientos que han salido tan contentos de esta semana como un Obispo con un chaval jugando al escondite bajo su sotana. Los bares y restaurantes que menos beneficiados se han visto, han sido aquellos que no quisieron arrastrarse debajo del Pontífice y aceptar poner la pegatina de comida sagrada.

 

¿Y entonces quien coño ha salido perjudicado de todo esto? ¿Todos los trabajadores que han disfrutado de calles y carreteras cortadas que impedían que llegaran a sus puestos de trabajo? Seguro que incluso se lo han pasado bien moviéndose a patita ¿Todos los manifestantes que como recuerdo de estas jornadas se han llevado un cardenal sagrado de la policía? Nah, si realmente seguro que como entre la policía y ellos se llevan tan bien, ya no sufren con los golpes.

En resumidas cuentas, la JMJ nos ha brindado la posibilidad de ver gente de todo el mundo en la capital, eso si con el coste de traer más problemas de convivencia, que Madrid poco a poco se convierta en un pequeño campo de batalla entre todo tipo de manifestantes y que los odios y los prejuicios sean los protagonistas de nuestro día a día.

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comentarios
  1. mariods dice:

    Lo peor de estas polémicas es que parece que los medios te incitan a que debes optar por una postura u otra. O bien amas al Papa o bien lo odias. ¿Qué porras pasa si sencillamente te importa un comino? ¿Qué porras pasa si tienes una visión sencillamente objetiva, y te das cuenta de todo el mierdorro que se esconde detrás, dejando aparte cuestiones religiosas/ateas?

    • Chuck Draug dice:

      Para ellos, Mario, esa gente no existe. No existe la amplia gama de grises entre el blanco y el negro, o al menos es así como más de uno lo ve. Yo prefiero mirar esos grises y qué ofrecen.

      Puede que yo no viera con mucha gracia lo de las JMJ por el coste público que supuso, aunque es cierto que algunos sectores se vieron muy beneficiados con estas jornadas. Pero, sinceramente, lo que más me molestó del asunto fue:

      1. La radicalización de algunos sectores, sean los ultracatólicos lobotomizados o los gilipollas que creen que hay que defender el laicismo a insultos y golpes.
      2. Más de un peregrino y de dos demostró una falta de civismo brutal. Sólo había que ir por el Metro de Madrid para encontrar a varios de ellos gritando, empujando y teniendo prioridad para todo, cuando si un ciudadano “normal” levanta un poco la voz, casi lo linchan.
      3. Parece que en esas fechas no podías decir nada sin “ofender” a alguien. Dos horas de broncas con un ultracatólico inmaduro por el Twitter de los cojones lo confirman.

  2. Así es, señor mariod:
    El señor Draug tiene razón.
    Aún así yo manifiesto mi derecho a ser ateo y que los cómics de Lograi se llamen Loretta.

  3. Spike dice:

    Yo en el metro llegué a sentirme muy incómodo (o por lo menos más de lo habitual xD) con la horda de JaMeJalianos que por allí pululaba y que se dedicaban a cantar y bailar con los del andén de en frente. Era un poco como cuando todo el mundo se rie de un chiste que tu no has pillado y no sabes como reaccionar, vamos, totalmente fuera de lugar.