El Rey Dios

Publicado: junio 17, 2011 de Hauclir en Uncategorized

Con este libro se acaba la saga de Sigmar, denominado el Rey Dios. Hablando en general las sensaciones que te deja son buenas por la parte de conocer como se forja el Imperio y como lo defienden los hombres, que siempre salen magullados allí donde aparecen, pero también deja cabos sueltos que no tienen sentido y que en anteriores libros si anclaba.

Todo comienza tras la invasión del ejército Norse y su expulsión frente a la ciudad templo de Middenheim. Donde el mayor enemigo de Sigmar, Azazel, consigue escapar hacia las tierras del Norte, y toma a un niño como discípulo introduciéndose en los Desierto del Caos. Para luego desaparecer y no saber nada más de él, no sé si esperan sacar libros paralelos con la historia de este personaje adorador de Slaanesh o simplemente la han cagado.

Cuando todo es sombrío  aún se reconstruye el Imperio por los hombres, aparece Nagash y destruye a dos condes, así sin más. No se sabe nada de cómo llega, tiene dos frases en todo el libro y todo lo que se refiere a su ejército es contado por su teniente, un vampiro. Está claro que toda esta información no es sacada a la luz, porque Nagash tiene su propia trilogía, y sería de inútiles que revelaran todo eso.

En los anteriores libros, cada sitio a las ciudades se contaba con pelos y señales, en este caso se dice que tal y tal ciudad están sitiadas, que tal y tal están destruidas. Entiendo que sería muy pesado para contar todo en un libro ¡¡Pues qué hagan más!! Quiero saber de dónde sale cada hombre para las defensas de esas ciudades y como lo pasan en cada una de ellas contra ejércitos que no duermen, no se cansan y no comen. ¿Se haría pesado? Mi opinión es que no, me encantaría que se hubiera contado en mínimo dos libros para alargar la época de terror de Nagash sobre el Imperio ¿No es el mayor nigromante de la historia?¿No hizo caer la ciudad de Nehekara en una sola noche?

Nagash, el Gran Nigromante

Porque aquí Nagash es presentado como un ser con un cuerpo débil y consumido por el tiempo, pero que no hace nada más que levantar muertos por todos lados. Todo el rato hablan de su gran poder y de lo que podría hacer sobre destruir la tribu bárbara del Imperio, pero solo sigue levantando esqueletitos que son arrollados por las caballerías. Para mi gusto le sacan poco jugo a este personaje en este libro, no sé si es su trilogía también.

Hablando un poco de Sigmar, no se sabe porque en el futuro tiene un culto en un templo y es venerado como un Dios. Es muy fueeeeeerte y mata muuuucho, es muy sabio, pero de ahí a ser un Dios… Solo el vampiro a las órdenes de Nagash es el que percibe que tiene poderes divinos, sin que el mismo Sigmar lo supiera. Pero vamos que esta parte me ha decepcionado realmente, yo esperaba que en el enfrentamiento entre dos grandes personajes del mundo de Warhammer, hubiera un renacimiento, una luz, un ¡Algo! Que expresase que Sigmar haya pasado a ser un Dios.

Luego están los cabos sin atar, como que Sigmar no tiene herederos para sucederle en el corona como Emperador de los hombres, traiciones entre Condes para apoderarse de tierras que no son suyas, la repoblación de tierras donde el Gran Nigromante ha desolado todo… Para mi gusto un libro escueto, al que se le podría sacar muuuucho jugo, pero que lo han querido contar tan deprisa que se han tenido que saltar cosas a la fuerza para hacerlo en un solo tomo.

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