¡Eh, Tío!

Publicado: abril 6, 2011 de Fosforo en Webcomics

No quiero escribir la entrada que ahora mismo están tecleando mis dedos. Tenía pensado esperar, aguardar, hablar de muchos más webcomics antes de ceder a mis impulsos y escribir acerca de mi webcomic favorito. Sin embargo, los acontecimientos fuerzan a este humilde admirador a hablar de la que es, en mi opinión, y creo que en la mucha, mucha gente, la mayor y principal obra del webcomic en español. Hoy me toca hablar, y sobretodo, felicitar por sus 800 tiras, y sus seis años en línea, a ¡Eh Tío!

Empezamos con dibujo molón, teta y Genara. No se puede empezar mejor.

Advierto a todo el mundo de que me va a costar mucho contener mi verborrea acerca del comic de Moran que hace ya casi tres años, un aburrido día de comienzos de verano, empecé a leer casi por casualidad. Vi un par de páginas y me llamó la atención. No me enteraba de gran cosa de la historia ni de los personajes, pero me hacían gracia los chistes. Eran universales. El humor debería ser siempre así. Sin necesidad de explicaciones ni grandes descripciones del contexto.

Pinché el botón para ir a la primera tira. Fue a medida que avanzaba, una a una, a través de las primeras tiras cuando comprendí el significado de la palabra “epifanía”. Juegos de palabras absurdos, videojuegos, Star Wars. Si, puede que los trazos fueran rústicos (como poco) y que leídos ahora algunos chistes son como para matarle, pero el primer atracón, hasta la tira 279, no me decepcionó en absoluto. Los personajes fijos a partir de la tira 50 se ganaban el corazón de cualquiera. Tardé dos noches en terminarme el archivo. Fué el primer contacto con los webcomics, y para mí no podría haber habido otro mejor.

Aún me descojono cuando me acuerdo de esto. Por algo será.

No voy a entrar a contar el argumento ni a describir los personajes de la trama de ¡Eh tío!, pero sin ellos este webcomic no sería lo que es. Moran supo poner los ingredientes para que las historias funcionasen solas, y también cuando tenía que aflojar, dejarse de sagas, y empezar con chistes cortos, juegos de palabras y humor friki. La mezcolanza era perfecta, porque, vamos a decirlo claramente, Moran es un guionista excepcional.

No me gusta deshacerme en halagos a personas por sus obras. Mi experiencia me dice que personas mediocres pueden dar, de pura chiripa, con los ingredientes perfectos para una historia, pero que el resto de su producción sea bazofia. Pero con 800 tiras de ¡Eh Tío!, con más de 100 páginas de El Vosque, viendo su trabajo en El Jueves…no, no me tiembla el pulso, Moran es un valor seguro creando ideas. Es un genio, es un artista.

A lo largo de estos casi tres años (y por tanto, casi el 50% de la vida del webcomic) he disfrutado, he reído, me he emocionado, me he pasado noches en vela y también me he enfadado con ¡Eh Tío! Mi afición al webcomic, este blog, y que a día de hoy yo haga muchas de las cosas que hago se deben a haber descubierto ese comic, y poca gente llorará más que yo si algún día Moran decide dejarlo atrás. Pero creo que eso está muy lejos de ocurrir.

Dice Moran en la nota junto a la entrada número 800 que somos un público podidamente fiel. A pesar de tenerlo en el RSS, llevo entrando durante tres años todos los Lunes, Miércoles y Viernes a ¡Eh Tío! En parte como retorcida medida de presión, para que no se olvide de que nosotros aún recordamos que hubo un día en el que se actualizaba tres veces en semana. Pero en parte para no dejarlo abandonado. Si los webcomics son un mundo, tengo claro donde está mi patria. Y no me siento solo en eso, sé que no lo estoy.

Cuando Crisis Creativa cumplió un año, se me acusó de emotividad. Creo que por esta directamente voy a perder mi reputación de tipo duro. Pero mientras esperamos que vuelvan las actualizaciones más frecuentes, mientras que cada vez que actualice esporádicamente los amigos nos llamemos por teléfono a comentar la tira, no dejo de leer la página de hoy y pensar “Joder, que condenadamente bueno es este webcomic”. No creo que quede ningún amigo mío al que no haya intentado arrastrar a leer ¡Eh, tío!, y ustedes, queridos lectores, no van a ser menos.

Felicidades Moran, y no cambies nunca. Gracias por todo.

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comentarios
  1. Chuck Draug dice:

    Si no tuviese ya mi patria webcomiquera, ¡Eh, tío! sería una de mis opciones.

    ¡Eh, tío! se disfruta en todas sus vertientes, desde la más cachonda a la más seria. Además, que Morán me hizo un guestcómic, yo le hice uno, es un tío de puta madre… Vamos, muchos querrían ser como Morán (yo no porque estoy contento siendo yo xD).

  2. Nubis dice:

    ¡Por otros seis años maestro Morán! Tuve el placer de conocerlo y me pareció una persona genial, sus creaciones se quedan cortas comparadas con la bondad de este chaval, que emana buen humor a todas horas.

    Casualmente ese día también conocí a Draug, que bien que me caíste jodío, a ver si no vemos de nuevo y comemos otra vez juntos Ameria, tú y yo 😀