Las siete vidas de Aida. A ver si se acaban…

Publicado: noviembre 15, 2010 de Fosforo en Uncategorized

Siete vidas fue sin lugar a dudas la mejor serie de la televisión española. Durante siete años (comenzando al filo del nuevo siglo, en 1999), Siete vidas pasó de contar una historia muy concreta con unos pocos personajes en clave de humor a convertirse en una sitcom de estilo americano, algo muy raro en aquella época. Había una débil trama general, pero cada capítulo era una entidad independiente. Por la serie pasaron cantidad de actores de poco renombre que salieron de allí disparados a un éxito mucho mayor. Fue, hasta 2005, la cantera de una larga serie de producciones. Javier Cámara, la entonces casi desconocida Paz Vega, Guillermo Toledo, Anabel Alonso, Santi Millan (al que luego nadie parecía recordar cuando Antena 3 le fichó en el programa de Buenafuente), rescatada de Compañeros estaba Eva Santolaria, Florentino Fernandez (que por aquel entonces presentaba El Informal), una desconocida para la pantalla como era entonces Amparo Baró y Carmen Machi. No, no voy a poner fotos de Carmen Machi con poca ropa. Yo prefería a Eva Santolaria.

El personaje de Machi, Aida, era una barriobajera asistente de hogar con unos hijos bastante complicados, especialmente Jonathan. En 7 vidas los hijos no aparecían, pero ocasionalmente los nombraban, generalmente cuando alguno de ellos cometía un crimen especialmente sonado y su madre se quejaba amargamente de ellos. Los personajes en una serie propia dejaban de ser tan absurdos para parecer mínimamente reales. Y eso mataba parte de la gracia. Aida, personaje que rara vez protagonizaba las tramas de la serie matriz, se convertía en el eje de un programa propio donde las cosas ya no volverían a ser lo mismo. Los gestos y la forma de hablar de Aida, llamativos y graciosos en la serie matriz, al extrapolarse a todos los personajes de su serie propia, se convierten en una tortura terrible.

A pesar de que algunos de los acompañantes de Machi en la serie contaban con buenas referencias, como Paco León (que destacaba como un faro en aquel programa paródico llamado Homo Zapping) o Pepe Viyuela, la serie no cuenta con un elenco tan genial como el de Siete vidas. Y eso que lo intenta. Jonathan no resulta tan gracioso, ni poniéndole como contrapunto al insoportable personaje de Fidel, probablemente uno de los más populares, pero, curiosamente, de los más tópicos y sin gracia de todos.

El único personaje con unos mínimos de gracia.

Las otras dos hijas tienen aún menos gracia. Lorena, interpretada por Ana María Polvorosa (a la que luego vimos en aquel espantajo llamado Mentiras y Gordas), es el prototipo de choni de barrio de clase baja. Sin embargo, no se porque, con un personaje con ese potencial los guionistas no han sido capaces de hacer un personaje realmente gracioso, siendo más bien la protagonista de las pocas tramas semi-serias del programa. La otra hija, Soraya, tiene menos gracia aún.

¿Y las tramas? Tópicas a más no poder. Moralina de por medio en dosis altas y, cuando menos te lo esperas, melosas conclusiones fraternales capaces de empalagar a cualquiera. La frescura de los diálogos de la original intenta mantenerse, pero si ya en las últimas temporadas de Siete Vidas resultaba un poco forzado seguir usando esas fórmulas, ahora ya suenan a broma. Las coletillas de los personajes, que tanto le funcionan a Los Simpson, tampoco terminan de cuajar en Aida. Y si a esto le sumamos lo ya dicho, es decir, que los personajes cojean (algo imperdonable en una serie de personajes) tenemos una decepción enorme.

Aún me cuesta creer que los guionistas que dieron vida a una de mis series favoritas, y sin duda, mi producción española predilecta, estén haciendo los actuales capítulos de Aida. De hecho, prefiero no creerlo.

Anuncios
comentarios
  1. Zervio dice:

    Estoy totalmente deacuerdo.
    Muy pocos Spin-offs, por no decir ninguno, merecen la pena. Ni siquiera me molesto en darles una oportunidad.
    Como bien has dicho, un personaje que funciona bien como contrapunto -el caso de Aida en 7 vidas es claro-, tienes que ser un crack de guionista para hacerlo funcionar de protagonista. Y no es el caso.
    Pasó algo parecido con Jack Sparrow. En Piratas del Caribe el personaje de Sparrow tenía una fuerza que perdió en la segunda entrega precisamente porque, debido a su popularidad supongo, le dieron más protagonismo.
    Pero claro, comparar a Aida con Jack Sparrow es, como mínimo, sobrecogedor xD