Entre fantasmas: Rectificando lo dicho…o no.

Publicado: noviembre 12, 2010 de Fosforo en Uncategorized

En nuestro post número 100 atacábamos muchas cosas. Entre ellas, nos metimos con la serie Entre fantasmas, que recientemente ha llegado a su fin en los USA. No puedo hablar por nadieygris ni Hauclir, pero lo que es yo, nunca había sido capaz de tragarme un capítulo entero de la serie protagonizada por Jennifer Love Hewitt. Si, en aquella ocasión, con bastante falta de profesionalidad, me atreví a despotricar algo que apenas conocía por un par de zapeos rápidos y los anuncios de Cuatro. Ahora que tengo televisión por cable y veo FOX voy a enmendar mi error hablando de una de las mejores series que he visto nunca. O mejor aún, voy a hablar de Entre fantasmas con fundamento. Si, para ponerla a caer de un burro una vez más.

La serie está perdiendo audiencia, ¡que alguien le ponga escote a Jeniffer!

-Más aburrida que Entre Fantasmas si no te gustan las tetas

-Es que sí. Si le quitas las tetas a Jennifer love Hewitt es como si hablases con un sosainas que solo sabe hacerse el graciosillo como nadieygris

-Lo que más me gusta de esa serie es la cantidad de gente muerta que hay en torno a la tonta esta, que encima parece House, que no hace nada bien a la primera, la caga tres veces para hacer algo decentemente.

-En eso estoy de acuerdo. Todos los capítulos son iguales, primero se lía un poco, duda, se da cuenta de algo y lo resuelve. Previsible como los chistes de Fósforo sobre la Mahou.

Esto es lo que comentábamos hace unos meses sobre la serie Hauclir (en azul) y yo (en verde). El ver la serie antes de comer me reafirma en todo ello. La serie se fundamenta única y exclusivamente en Jennifer Love Hewitt, que, todo hay que decirlo, está bastante buena.

¡Buenos reflejos!

No sabía yo lo poco desencaminado que iba con mi comentario jocoso sobre los parecidos con House (serie a la que en su momento también dimos caña aquí). Melisa, la estúpida protagonista, tiene un método infalible: se acerca a una persona a la que, por el motivo que sea, le ronda un fantasma. Le dice, así, sin preámbulos, que ve espíritus y que uno le anda puteando. Obviamente, el personaje en cuestión la manda a la mierda (si es varón igual le mira el escote primero) hasta que la vidente de tres al cuarto esta reúne las pruebas necesarias. Entonces va dando palos de ciego y asustando a la pobre víctima del espectro hasta que finalmente, y de pura chiripa, soluciona el tinglado de forma patética.

Aparte de sus métodos de pacotilla, FOX se ha esforzado con ahínco en que el personaje de Jennifer Love Hewitt sea odioso. Es cándida, tradicionalista, frígida, y cada vez que da un consejo parece estar en un especial de navidad, siempre hablando de lo precioso que es tener amigos, lo valioso del amor y la familia y todas esas chorradas. Cuando el espectador lo único que pide a gritos es que aparezca en camisón escotado.

"¿De qué color tengo los ojos?"

Los secundarios también se parecen a los de House. En el sentido de que son cargantes, repulsivos y absolutamente insustanciales. A nadie le importan, nadie les quiere, apenas intervienen en la trama y solo valen para que Melisa no hable sola, sino que pueda dar sus estúpidas charlas dignas del discurso de cualquier presidente del partido republicano. Si todos muriesen y la protagonista tuviera que prostituirse para subsistir, la serie ganaría enteros. Mientras tanto, mi consejo es que la eviten todos ustedes como si de una nueva precuela de Star Wars se tratase.

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