Archivos de la categoría ‘Crisis Creativa’

Un sueño cumplido

Publicado: febrero 18, 2013 de Fosforo en Crisis Creativa

Hace ya casi tres meses, me comprometí a cumplir los deseos navideños de 10 lectores entre aquellos que mandasen su petición a mi correo (al correo del blog). No quiero adelantar acontecimientos. El caso es que es Gurrupurru, Carlos Rioja, ese tío que hace “El artista y la musa” me pidió que le diera un abrazo a alguien y os contase qué tal se siente en el blog. Me pareció una fantástica idea, y salió elegida en el sorteo. Pero después pensé cómo darle la vuelta, como cambiarlo todo. Dos meses y medio después, y con muchas cosas en la cabeza, ese post ha llegado.

Eran las 19:15 aproximadamente del Sábado 16 de Febrero. Salí del Metro con el corazón botando en el pecho, hasta el punto en que sentía que me iba a explotar. Iba a hacerlo. Iba a encontrarme con él, e iba a cumplir mi destino. Abrazarle. Cerrar un ciclo, dar un gran paso para mí como persona. Entré en el establecimiento y con mirada ansiosa lo busqué por todas partes. Pero no estaba. Volví al exterior, e hice guardia en la puerta, vigilé las calles, pregunté a la gente. Debía estar ahí. Era lo que se había acordado. Y de pronto, tras la ventana, le ví recogiendo su cerveza en la barra, y saliendo hacia el exterior.

Le abordé en la puerta. La primera mirada ya lo dijo todo, y como uno solo, nos unimos en mente y alma. Su voz me estremeció. Seguramente, mi olor corporal hizo que él hiciera lo propio (en previsión de este momento, y de que iba a pasar la tarde con los moderadores de Subcultura, llevaba un mes sin ducharme). Fueron unos segundos de euforia. Euforia por haberlo encontrado. Euforia porque aquel momento era real. Euforia porque su entusiasmo es contagioso como la lepra. Euforia por la cerveza que ambos llevábamos encima. Euforia, al fin y al cabo, porque la persona que tenía ante mí era JPelirrojo.

Una mirada que describe un mundo...

Una mirada que describe un mundo…

Si hay alguien que no sepa quién es JPelirrojo, no puedo extenderme. Baste decir con que es uno de los videblogueros más importantes y conocidos de la comunidad de Youtube España, que tanto mi querido Bóinez como mi admirado Randy han tenido movidas con él y… bueno, os dejo con una lectura alternativa. El caso es que finalmente, ahí estábamos. Dos mundos, unidos espiritualmente y a menos de un metro de distancia en el plano físico. Poco a poco me fui acercando. Aproximé mi cuerpo al suyo y me incliné para rodearle con mis brazos, y él hizo lo propio lleno de amor. Su barba de color naranja arañó mi rostro y en aquél momento me dije “hostia, te hacía más alto”. Pero también inspiré hondo, para captar su esencia, su aroma… nunca se sabe cuándo uno va a desarrollar poderes y va a poder rastrear hasta la muerte a su presa guiado por el olfato.

Fue fraternal, fue hermoso, además estuvo callado lo cual hizo que toda la experiencia fuese mucho más redonda. Y con redonda no me refiero al fotógrafo que me había acompañado ahí, y tomó instantáneas de tan hermoso momento (Vrede es más bien achatado por los polos). No queriendo que aquello terminase nunca, besé su mejilla desaliñada y le sentí sonreír de triunfo. Finalmente, oh desgracia, nos separamos. Sentí muchas cosas. Ganas de decirle que en realidad no he soportado completo ninguno de sus videos porque lo que cuenta no me interesa. También sentí ganas de morir de la risa, de pedirle autógrafos mil (cosa que no pudo ser porque estábamos en mitad de la calle y cargados de cerveza), y sobre todo, de pedirle que le diera otro abrazo a Vrede. Pero por encima incluso de aquello, sentí que había completado una etapa. Un momento concreto de mi vida. Me sentí liberado de una carga. No solo del secreto, la tensión y el ansia que había acumulado toda la semana para ese momento, ni tampoco de la ansiedad que me poseyó mientras lo rastreábamos por el 100 montaditos.

La calidad de las fotos es un poco cochambre, pero peor es un filtro de Instagram.

La calidad de las fotos es un poco cochambre, pero peor es un filtro de Instagram.

Me sentí realizado. Y era la primera vez que me pasaba en mucho tiempo. Y siquiera su sonrisa de “puto amo” que se le quedó en la cara mientras nos despedíamos logró cambiar eso.

Y por ese, y por muchos otros motivos, me veo obligado a no terminar este post y a continuar, tras este bello momento de colegueo con uno de los más duros enemigos de Crisis Creativa. Os debo sinceridad. No me gusta estar en Crisis Creativa. Estoy cansado y estoy aburrido de este blog. Y lo dejo. Necesito parar y reconocer, ante mí y ante vosotros, que no quiero seguir con esto. No estoy disfrutando, y ese era el origen de todo. No estoy siendo creativo, y eso era lo que hacía que esto tuviera sentido. Y no está aportándome nada bueno, y ese es el motivo para dejar cualquier cosa en esta vida. De modo que yo me bajo. Crisis Creativa empieza ahora una etapa sin mí, y yo empiezo una etapa de reflexión, de prueba y de aprendizaje de nuevas cosas a las que quizá no les he podido dedicar tiempo por la presión y la desgana que durante los últimos meses se ha apoderado de mí.

Quise vencerlo adquiriendo compromisos con vosotros, con los lectores, y no solo no lo he conseguido, sino que ha matado toda mi esperanza en retomar este blog con ganas en un momento próximo. De modo que no solo voy a romper mis compromisos con todos vosotros (regalos navideños inclusive), es que además no voy siquiera a comprometerme a volver a escribir jamás para Crisis Creativa. Igual sí, o igual no. Como he dicho, este blog ahora tiene un nuevo terreno de batalla, y es su continuidad sin mi trabajo. Me han prometido algunas colaboraciones (que saben ustedes que son siempre bienvenidas, y ahora más que nunca), tengo por ahí algunas personas con cosas que contar y tanto Bóinez como Nubis me han dicho que van a seguir publicando aquí siempre que tengan algo que contar. Yo lo seguiré de cerca, y espero que el nivel del blog mejore respecto a lo que he estado haciendo los últimos tiempos.

Es más, me quiero disculpar con vosotros por haber mantenido esto a desgana. No pienso volver a hacerlo.

Pues esto, pero a todas horas.

Pues esto, pero a todas horas. Obra de Gurrupurru.

Voy a hacer lo que no hice en el post de aniversario de Crisis Creativa. Voy a decir nombres, y me voy a dejar a gente sin nombrar y va a estar muy feo. Gracias a Hauclir, Nadieygris, Bóinez, Randy y Nubis por subirse a este carro conmigo. Gracias a todos los que han colaborado con artículos invitados alguna vez (siempre lo diré, vuestros artículos son lo mejor que me ha dado Internet), y con especial cariño también gracias a esos comentaristas que han sido tan importantes como cualquier autor: Mariods, Draug, Lograi, Coronel Dredd, Spike, Juan Arias, Ensis, Lord Urko, Neyebur, Ovi, Mull (el Sr. Mejillón), Joan13, Mr_Fail, Runciter, Gurrupurru, Fleibur, Siempre … todos, es absurdo intentar nombrarlos, de modo que los que queden fuera que no me lo tengan en cuenta, también me acuerdo. A la mayoría silenciosa, esos del “yo no suelo comentar pero lo leo”, porque se sienten, porque están ahí y también han sido el apoyo moral muchas, demasiadas veces para que esto siga… A los que antes comentaban y ahora callan (no me olvido de vosotros), y a los que antes callaban y ahora comentan. A Paco, que sabe que soy GAY. A los que fueron citados en el post 500. Gracias.

No me quiero poner emotivo, pero todo este post ha empezado con un abrazo, de modo que, ¿qué demonios esperabais? Ha sido un placer. Nos vemos en Twitter, en fosforoblanco(arroba)gmail.com, nos vemos en mi nuevo tumberele, nos vemos en Subcultura, o nos vemos en la calle. Un placer gente.

Mañana, ya, le tocará actualizar a otro.

Eh… ¿Cómo era esto de escribir un post? ¡Ah, sí! Primero tengo que coger mi agenda de ideas y… oh, ¿qué es esto? ¿Tercer aniversario de qué? Oh MIERDA.

¡Hola, amiguitos y amiguitas al post del tercer aniversario de Crisis Creativa! Ha sido un año duro, ¿verdad? Pero al final lo hemos salvado con cierta dignidad, y hemos publicado la friolera de 139 artículos desde la anterior efeméride anual de esta casa. Durante este último año hemos cambiado de equipo, hemos cumplido 500 posts y, como siempre, hemos provocado algunas buenas peleas en los comentarios. Como el año pasado abrimos la selección “The Best Of” que podéis consultar más arriba, para este año he decidido ampliar la lista a unos cuantos artículos más. Si sois nuevos lectores, o queréis recordar cómo vivimos de las rentas de tiempos mejores, es el momento perfecto de ir ahí y recordar algunos momentos estelares de nuestras carreras como criticones de Internet. También es posible que falte vuestro artículo preferido: protestad y decir que la selección es una mierda. Ese es el espíritu del blog.

Este es un aniversario raro por muchos motivos. El principal es que, como reza la cabecera del blog, las actualizaciones de Crisis Creativa en los últimos meses han sido, en el mejor de los casos, impredeciblemente erráticas. ¡Y eso en el mejor de los casos! Me gustaría poder comprometerme con vosotros, queridos lectores, a que el ritmo de actualizaciones va a mejorar próximamente, pero no puedo. Una cosa os aseguro, haremos todo lo que podamos. Aprovechando que ya son 3 años, y que ya estamos todos más viejos, quiero agradecer a los lectores más veteranos que nos hayan aguantado tanta gilipollez desde hace ya tanto tiempo, por el indescriptible apoyo que, para mí, supone llevar leídos más de 500 artículos del blog. Ellos ya lo saben, pero esta es su casa casi tanto como la mía.

Un aniversario de Crisis Creativa es más aniversario con tetas.

Un aniversario de Crisis Creativa es más aniversario con chicas.

Cómo los que me sigan en Twitter ya sabrán, esto me pilla en periodo de exámenes, lo cual hace un poco complicado escribir algo sin estar pensando en que debería estar haciendo otra cosa, pero quería dedicar este artículo a hablar sobre el proceso creativo que llevo a cabo cada vez que quiero escribir un post para Crisis Creativa. Es una técnica que he ido perfeccionando a lo largo de tres años ya, y no es, ni de lejos, demasiado infalible, pero creo que a mí me resulta práctica y a vosotros os puede parecer interesante. (more…)

El final de los tiempos del día 21 de Diciembre

Publicado: diciembre 31, 2012 de Fosforo en Crisis Creativa

Sinceramente me molesta mucho escribir este post. Ya se había convertido en una cuestión habitual lo de escribir un post de año nuevo, ya saben, el día 31 de Diciembre. Por desgracia, esta vez no ha podido ser. Es imposible. Ya sabéis por qué. Aquello del calendario maya y el fin de los tiempos. ¿Quién nos iba a decir que al final sería verdad, después de tanta bromita? Pero efectivamente, a medida que iban llegando las 21:21 y 21 segundos del día 21 de Diciembre, el tiempo se fue acabando. Nada de espectaculares cataclismos, eso ya sabíamos que era una chorrada. Pero tal y como habían predicho los mayas, ahí se acabó el tiempo. Se pararon los relojes, a los calendarios se les cayeron las hojas que quedaban y el tiempo se acabó. Ya no hay más tiempo. Ni más horas, ni más días, ni más años. Atrapados para siempre en una eterna 21:21 y 21 segundos del día 21 de Diciembre de 2012. No es que se detuviera el tiempo, no es que estemos en un bucle. Sencillamente se terminó y ya no hay más. Como con el papel higiénico. ¿Que para qué os estoy contando esto, si ya lo sabemos todos de sobra? Pues no lo sé. Me ha salido solo.

Yo debo confesaros que me siento bastante decepcionado. 2 boinas sobre 5, que diría untipoconboina. Uno espera que al final de los tiempos la gente se muera, pero ni eso. Sencillamente esa hora tan fea, tan aburrida, las 21:21 y 21 segundos. Para siempre. Y sale el Sol y no podemos decir “un nuevo día” ni nada de eso porque no es un nuevo día. Es el mismo otra vez. Encima justo al empezar el fin de semana. Cuando aún ni han abierto la mayoría de los bares. Una hora FEA. Y además cutre. Porque claro, lo de que el tiempo se vaya parando por husos horarios no queda bonito. Claro, ellos como están en el huso horario del -7 les da un poco igual porque les llega los últimos, pero fue una putada que aquí se acabase el tiempo y ver a los Canarios desperdiciando la hora de más que tuvieron como si nada. Ale, a malgastarla comiendo plátanos, cogiendo guaguas y bailando música caribeña.

Dos canarias desperdician la última hora del mundo mirando la tele.

Dos canarias desperdician la última hora del mundo mirando la tele.

Lo peor ha sido lo que ha venido luego. Porque claro, ¿quién iba a pensar que la economía mundial dependiera tanto de los fabricantes de relojes y calendarios? Con la quiebra de todas estas empresas, y las empresas relacionadas como los fabricantes de pájaros de madera que dicen “cu-cu” o la de los anormales que crean hashtags de Twitter diciendo qué día es… pues claro, el paro se ha disparado y la economía mundial, que ya estaba tiritando, ha salido volando por los aires. Menos mal que la gente se ha quedado en casa intentando bajarse lo último de Breaking Bad y no han salido a montarla, porque menudo plan si todas las manifestaciones las convocamos a las 21:21 y 21 segundos y te acabas encontrando en Cibeles con Rouco Varela… Y es que es muy frustrante darle a bajar el capítulo y que el ordenador se cuelgue intentando calcular cuánto va a tardar en descargarlo. Un coñazo.

El fin de los tiempos es todo incomodidades. Que si ahora resulta que quiebran las empresas telefónicas al no poder cobrarte por el tiempo que estuvieras hablando, que si ahora todos los canales se han quedado en un bucle de anuncios constante, o peor todavía, que resulta que ahora no hay horas a las que puedas denunciar a tu vecino por ponerse a mover los muebles, que es una cosa como muy de vecinos el pasatiempo ese de mover muebles mientras intentas dormir, ¿no? Eso y clavar clavos en las paredes, que las deben tener que parecen decoradas por el equipo de maquillaje de Hellraiser.

"Cómo nos lo pasamos siendo gilipollas, ¿verdad cariño?" "EJEJEJE OLA KE ASE".

-”Cómo nos lo pasamos siendo gilipollas, ¿verdad cariño?” -”EJEJEJE quiero el divorcio”.

Ya sé, ya sé, ahora vendrá gente a decirme que lo que me pasa es que tengo envidia, y que a ver si yo podría hacer un fin de los tiempos mejor. Y hombre, pues sí.

Para empezar, si yo hubiera programado el fin de los tiempos, tened por seguro que habría más muerte, más macizas y más heavy metal. Yo que sé, un poco de que os murierais todos y me quedase yo a repoblar el planeta con Scarlett Johansson. O con Alison Brie, que yo tengo muy buen conformar. Además de que no sé, científicamente me parece que jode la suspensión de incredulidad que se acabe el tiempo pero los sistemas informáticos sigan funcionando, ¿no? Como se nota que los mayas de informática iban justitos…

2012, año de Scarlett Johansson en Crisis Creativa.

2012, año de Scarlett Johansson en Crisis Creativa.

En conclusión, que yo creo que esto del fin de los tiempos no ha sido para tanto, y que lo de la economía… pues bueno, ya lo arreglaremos. Los relojeros ahora podrán dedicarse a hacer accesorios steampunk para chavales a los que les sobre la pasta, con muchos engranajes y todo eso, y las empresas de calendarios podrán hacer posters horteras para colgar en la cocina pero sin casillas para los días, ya ves tú. O recopilaciones de tiras cómicas, que eso también vendía mucho con los días y eso, y total, al final te mirabas todas las tiras en Enero y el resto del año eso se quedaba en un cajón. Es cuestión de adaptarse. Como la industria discográfica. JA.

Lo que más me jode es no poder desearos, como siempre, un buen final de año y mejor comienzo del próximo. Recuerden que estaremos aquí, en Crisis Creativa, a las 21:21 y 21 segundos de todos los Viernes. Un saludo.

Un regalito navideño con muchísimo afecto para Mariods. Quedan 9…

Las Navidades de Crisis Creativa

Publicado: diciembre 3, 2012 de Fosforo en Crisis Creativa
Etiquetas:

La Navidad. Esas fechas entrañables. Esos bonitos momentos. Esa oda al consumismo que ha inspirado tantas canciones de grupos superanticapitalistas como SKA-P y Soziedad Alkoholika. Esa. Que hay que explicaros todo, joder, panda de idiotas. La Navidad.

Pues el caso es que he estado pensando si hacer algo nuevo para estas fechas. Algo como… no sé, ¿actualizar con la frecuencia que había anunciado? Eso estaría bien.

Pero no.

Lo que vamos a hacer es algo distinto. ¡Os voy a hacer regalos! ¿Y qué regalos? Pues en principio posts, pero puede ser cualquier cosa que me vea capaz de hacer. Cualquier astuto lector puede participar en nuestra carta de Reyes, y yo, Fosforo, me comprometo a realizar todas las que me sean posibles, con un mínimo de 10 (o menos, si llegan menos de 10 solicitudes) antes del día 6 de Enero. ¿Se me ha ido la cabeza? ¿Estoy senil? ¿Voy a defraudaros más que Assassins Creed 3? No, sencillamente es el espíritu navideño y unas cuantas cervezas de más.

Pero OJO; que hay normas:

1) No se hace promoción de nada. No puedes pedirme publicidad ni reseñas de tu cómic, podcast, miniserie, cortometraje, blog, perfil de Badoo o similares. Lo que ofrezco son posts de Crisis Creativa, pero no voy a prostituirme por las buenas. Por las malas quizá.

2) Tiene que ser algo que me cueste poco dinero. Si me pides un post en el que salga comprando una WiiU y destrozándola al grito de “¿QUÉ ES ESTA MIERDA!!!!!!?” y al final salgo haciéndolo con una caja de cartón pintada TE JODES.

3) Todo el material de los regalos será publicado en Crisis Creativa. El obsequiado podrá hacer con ello lo que quiera (es un regalo), pero no voy a hacer contenido exclusivo para otras páginas o personas en estos momentos. Todos los regalos aparecerán en CC.

4) Tiene que ser más o menos legal y más o menos lógico. No voy a rodar porno zoofílico ni agredir a gente como regalo de Navidad. Y no será por ganas.

5) Me reservo el derecho a dejar algún pedido fuera de la lista si sencillamente me parece una mierda de idea. No obstante, los que conocen Crisis Creativa saben que en realidad aceptare casi cualquier propuesta.

Mala suerte. Una vez excluidos los pedidos mierder, trolladas sin gracia y autobombo camuflado procederé a sortear las ideas que más me gusten (siempre que haya más de 10 pedidos, si no, los haré todos) el día 22 de Diciembre. Todos los posts irán dedicados y además puede que me dé por sortear algún obsequio especial entre los que no consigan su pedido. Los demás se llevan carbón, es decir, mi total y absoluta indiferencia

¿Cómo hacerlo? Es sencillo. Escribe tu pedido a fosforoblanco(arroba)gmail.com diciendo quién coño eres y que mierdas quieres que haga por ti. Y hazlo antes del día 22 de Diciembre, claro. Así de fácil, así de rápido. Me da igual que seas comentarista habitual, que nunca hayas comentado o que ni siquiera sepas qué es Crisis Creativa, si tu pedido me parece aceptable entras en el sorteo. De verdad de la buena.

Y dicho esto, Feliz Navidad.

La caída de Bóinez

Publicado: octubre 30, 2012 de Un tipo con boina en Crisis Creativa
Etiquetas: , , ,

It’s-a me! Bóinez! Sí, el que actualizaba quincenalmente con un tampoco es para tanto y lleva ya unas semanas sin aparecer. ¿A qué se debe? Pues básicamente, a lo mismo que al bueno de Fosforo: la VIDA.

Este año es mi último año de carrera y, como imaginarán, ando liadísimo. No solo eso, sino que como estudio en Castellón y vivo en Valencia, suelo llegar a mi casa sobre las siete y media de la tarde con toda la faena por hacer, lo que me deja poco tiempo para escribir o incluso pisar la calle los fines de semana.

¿Significa esto que abandono Crisis creativa? Pues oigan, no. Pero sí que me dejaré ver menos que antes, y mis entradas perderán toda periodicidad. Lo he hablado con mi HAMADO Fosforo y, en vez de echarme a patadas mientras grita «¡FUERA DE AQUÍ, SUCIO BOINUDO! ¡YA NO QUIERO VERLE MÁS!», me ha permitido colaborar cuando pueda.

Nos seguimos leyendo por aquí y en RduTcB. Menos los que sean analfabetos, que solo miran las fotitos.

The Sandman, de Neil Gaiman

Publicado: septiembre 24, 2012 de Fosforo en Crisis Creativa, Libros y comics

El verano siempre es una época complicada para el bloguero. Hay quienes optan por no actualizar, hay quienes cambian el estilo para hacer algo más ligero. Y luego estoy yo, que me propongo seguir el ritmo normal y no puedo. No por falta de tiempo, que en verano tengo más, sino por mis imprevisibles horarios y planes veraniegos. Y ya lo siento, es esto o cerrar el chiringuito, y creo que hasta los más críticos con mis desapariciones prefieren artículos esporádicos que la nada absoluta durante dos meses.

Ahora que empieza “el curso” vuelvo a comprometerme con otras rutinas que a su vez sustentan la de actualizar regularmente Crisis Creativa. Es decir, de vez en cuando no actualizaré por causas de fuerza mayor, pero será menos frecuente que estos últimos meses. Además, parte de los retrasos de este último mes se deben a la actualización de mi “base de operaciones”, esto es, mi equipo informático. El nuevo equipo no solo me dará muchos menos problemas que la “tartana” con la que llevo operando el último año, sino que me va a permitir experimentar con cosas que no podía hacer en mi tronco-ordenador. En ese sentido creo que la “calidad” mejorará un poquito respecto a anteriores etapas, a lo que se va a sumar otro pequeño factor de mejora. Algo más de tiempo.

Y es que debido a una seria reflexión por mi parte, en esta nueva etapa solo voy a actualizar dos veces por semana, Lunes y Viernes (salvo esta semana donde Miércoles y Viernes saldrá el último post invitado del verano). Los Miércoles quedan temporalmente en suspenso, pero los Martes y Jueves seguirá habiendo artículos con relativa frecuencia gracias al resto de blogueros de CC. ¿Por qué? Después de más de medio año con este ritmo de 3 posts semanales he decidido que prefiero dedicar más tiempo a otros proyectos y que para eso necesito algo más de disponibilidad entre semana. Además, creo que eso dará lugar a menos posts hechos “con prisas”, algo que no era muy frecuente antes, pero que este verano me ha tenido muy mosqueado. De modo que Fosforo solo actualiza Lunes y Viernes en Crisis Creativa. Para todo lo demás, Twitter. O tumblr.

Hasta aquí la introducción. Ahora el tema. The Sandman. El cómic y obra maestra de Neil Gaiman. Me da mucho miedo hablar de este cómic, de modo que os voy a decir algo. Sinceramente, vale la pena leerlo, vale la pena comprarlo, vale la pena volverlo a leer. Eso es lo que voy a decir en las páginas siguientes, de modo que podéis prescindir del resto de la crítica hueca y correr a buscar la forma de haceros con él. O bien podéis leer este tocho y después descubrir que habéis perdido valiosos segundos respecto a los que ya se han ido a por él. (more…)